Gracias a su posición única como principal vehículo de cooperación internacional, el sistema de las Naciones Unidas desempeña un papel crucial en el debate y la aplicación de soluciones a nivel comunitario, nacional o regional, especialmente en África. La labor de la ONU sobre el terreno abarca desde la promoción de las instituciones democráticas hasta la protección y promoción de los derechos humanos, pasando por el establecimiento de una paz duradera y el apoyo al desarrollo económico y social.

En este cometido, la ONU colabora estrechamente con los mecanismos de cooperación regional de África y cuenta en la actualidad con cinco operaciones de mantenimiento de la paz en activo. Los cascos azules trabajan prestan servicio en la República Centroafricana (MINUSCA), la República Democrática del Congo (MONUSCO) —puedes consultar la página Especial República Democrática del Congo—, el Sáhara Occidental (MINURSO), Sudán del Sur (UNMISS) y en la disputada zona de Abyei (UNISFA).

Para reforzar este apoyo al continente africano, en 2003 se creó la Oficina del Asesor Especial, cuyo objetivo principal es reforzar el respaldo internacional al desarrollo y la seguridad en África, así como mejorar la coordinación del sistema de apoyo de la ONU. Esta oficina también facilita las deliberaciones internacionales sobre el continente, especialmente las relacionadas con la Nueva Alianza para el Desarrollo de África. Una Alianza que sirve de marco estratégico y que en 2018 reformó su mandato (y se convirtió en la Agencia de Desarrollo de la Unión Africana-NEPAD (AUDA-NEPAD)) para servir como la primera agencia de desarrollo de la Unión Africana.

Cada 25 de mayo se conmemora el Día de África, que celebra la creación de la Organización de la Unidad Africana (OUA), fundada en 1963. Aquel día de mayo 32 estados africanos firmaron la Carta fundacional en Addis Abeba, Etiopía. En 2002, la OUA pasó a llamarse la Unión Africana.

Los desafíos para África

África es muy diversa y los distintos países y regiones se enfrentan a desafíos muy diversos. Los gobiernos africanos, las organizaciones regionales y los socios internacionales realizan esfuerzos constantes para hacer frente a estos retos y promover el desarrollo sostenible.

 

El cambio climático

África es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático: el aumento de las temperaturas, los cambios en el comportamiento de las precipitaciones y los fenómenos meteorológicos extremos afectan a diversas regiones, repercuten en los ecosistemas y los medios de subsistencia, aumentan la escasez de agua y contribuyen a la desertificación. Puede provocar una reducción del rendimiento de los cultivos, amenazando los medios de subsistencia de muchas personas que dependen de la agricultura. Las estrategias de adaptación son cruciales para aumentar la resiliencia del sector agrícola.

El cambio climático altera los ecosistemas, provoca la pérdida de biodiversidad y amenaza la sostenibilidad de los recursos naturales. Las zonas costeras se ven particularmente amenazadas debido a la subida del nivel del mar, que afecta a las pesquerías y a las comunidades costeras.

Los gastos relacionados con el cambio climático en los países africanos pueden alcanzar hasta el 5 % de su producto interior bruto (PIB), lo que obstaculiza considerablemente las iniciativas de desarrollo y su capacidad para reducir la pobreza en todo el continente. Ante el agravamiento de los efectos climáticas, será decisivo dar a conocer medidas de adaptación que funcionen, consolidar los marcos de acción pública y apostar por soluciones tecnológicas innovadoras que refuercen la resiliencia social, económica y ambiental en África.

Hambre y desnutrición

Las estimaciones mundiales más recientes apuntan a una disminución del hambre en el mundo en los últimos años. Sin embargo, las tendencias a nivel regional difieren notablemente, ya que la inseguridad alimentaria va en aumento en África.

Según el informe de la FAO, El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2025 (versión resumida), entre 638 y 720 millones de personas padecían hambre en 2024, de las cuales 307 millones se encontraban en África. Se prevé que, entre 2025 y 2030, el número mundial de personas desnutridas disminuya. Sin embargo, se calcula que en 2030 aún habrá 512 millones de personas que sufrirán hambre, de las cuales casi el 60 % se encontrarán en África; lo que pone de relieve el inmenso desafío que supone alcanzar el ODS 2 (Hambre Cero).

Atención sanitaria

Muchas regiones de África tienen dificultades para proporcionar acceso universal a la atención sanitaria, con costes desorbitados que arrastran a las familias a la pobreza. Las zonas rurales y remotas carecen a menudo de infraestructuras sanitarias suficientes, lo que dificulta el acceso de sus habitantes a los servicios esenciales. África sigue luchando contra enfermedades infecciosas como la malaria, el VIH/SIDA, la tuberculosis y las enfermedades tropicales desatendidas, y se enfrenta a la creciente prevalencia de enfermedades no transmisibles como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Estas enfermedades suponen una gran carga para los sistemas sanitarios y contribuyen a elevar las tasas de morbilidad y mortalidad.

Muchos países africanos sufren escasez de profesionales sanitarios formados, como médicos, enfermeras y comadronas. Esta carencia dificulta la prestación eficaz de servicios sanitarios y compromete la calidad de la atención.

Las regiones afectadas por la inestabilidad política y los conflictos se enfrentan a retos adicionales en la prestación de asistencia sanitaria. Los desplazamientos de población, los daños a las infraestructuras sanitarias y las interrupciones en la cadena de suministros contribuyen a las crisis de la asistencia médica.

Mantenimiento de la paz y resolución de conflictos

El mantenimiento de la paz y la resolución de conflictos en África se enfrentan a importantes dificultades debido a la compleja naturaleza de los conflictos, los agravios históricos y la presencia de agentes no estatales. Mantener la paz exige abordar las causas profundas y fomentar el diálogo integrador.

A menudo requiere de la colaboración entre las Naciones Unidas, la Unión Africana y otros socios internacionales y organizaciones regionales. Los esfuerzos coordinados tienen como objetivo desarrollar las capacidades locales, fortalecer las instituciones y promover una paz sostenible.

Hacer frente a los conflictos y a las disputas prolongados en el continente africano ha sido una de las principales cuestiones de las que se ha ocupado la ONU. Se han desplegado misiones en regiones afectadas por conflictos con el objetivo de mantener la paz, facilitar el diálogo político y apoyar la reconstrucción tras el conflicto. En 1960 se desplegó en la República del Congo la primera operación de mantenimiento de la paz para garantizar la retirada del ejército belga y ayudar al Gobierno a mantener el orden público.

Desde entonces, se han enviado miles de efectivos en más de 30 operaciones de mantenimiento de la paz en países africanos. La última misión de este tipo se estableció en la República Centroafricana en 2014.

Tribunal Penal Internacional para Rwanda

El Consejo de Seguridad estableció el Tribunal Penal Internacional para Rwanda (TPIR) para "procesar a los responsables de genocidio y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario cometidas en el territorio de Rwanda y los estados vecinos en 1994". Durante su mandato, el Tribunal imputó a 93 personas, incluidos militares y funcionarios de alto rango, políticos, empresarios, religiosos, milicianos y directivos de medios de comunicación.

Junto con otros tribunales y cortes similares, el TRibunal fue pionero en el establecimiento de un sistema jurídico penal internacional integro y fiable, que ha generado un importante cuerpo de jurisprudencia sobre el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y las responsabilidades individuales y jerárquicas.

Fue el primer tribunal internacional en dictar sentencias sobre genocidio y en interpretar la definición de este crimen establecida en las Convenciones de Ginebra de 1948. También fue el primero en incluir la violación en el derecho penal internacional y reconocer este delito como un medio para cometer genocidio. De la misma manera, fue pionero en responsabilizar a los miembros de los medios de comunicación por incitar a cometer actos de genocidio.

El TPIR emitió su última sentencia en diciembre de 2012. Desde entonces, el Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales ha asumido las funciones residuales del TPIR, como los casos presentados ante la sala de apelaciones y el seguimiento y detención de los acusados huidos.

Logros

A lo largo de los años, África ha cosechado avances significativos en diversos sectores.

Descolonización

Las naciones africanas, antes bajo dominación colonial, lograron la independencia mediante negociaciones diplomáticas, movimientos nacionalistas y, en algunos casos, luchas armadas. La descolonización condujo al establecimiento de Estados africanos soberanos, cada uno con su propio gobierno, constitución e instituciones. Esto puso fin al control político directo de las potencias coloniales europeas. El proceso de descolonización fomentó la unidad y la cooperación regionales en el continente. La Organización para la Unidad Africana, más tarde sucedida por la Unión Africana (UA), se creó para promover la solidaridad y abordar los desafíos comunes.

Las naciones africanas independientes se implicaron activamente en la diplomacia mundial, participando en organizaciones internacionales y estableciendo relaciones diplomáticas. Se convirtieron en importantes agentes en la configuración de los asuntos mundiales.

La independencia permitió un renacimiento cultural, que promovió la conservación y celebración de las lenguas, tradiciones y manifestaciones artísticas autóctonas. De esta manera, las naciones africanas redefinieron sus identidades culturales.

La descolonización fue impulsada en gran medida por los esfuerzos de las naciones africanas y sus líderes, pero la ONU proporcionó una plataforma para el diálogo, los principios de autodeterminación y las normas internacionales que facilitaron el proceso. Las Naciones Unidas desempeñaron un papel en los esfuerzos de descolonización a través de diversas vías:

  • La ONU estableció el Sistema del Consejo de Administración Fiduciaria para supervisar la transición de las colonias hacia su independencia. Esto significó guiar a las naciones hacia el autogobierno y asistir en el establecimiento de instituciones políticas.
  • La Asamblea General de la ONU adoptó la resolución 1514, también conocida como la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales , en la que se afirmaba el derecho a la autodeterminación y la independencia de los territorios coloniales.
  • En algunos casos, la ONU facilitó misiones de mantenimiento de la paz durante la transición a la independencia, ayudando a mantener la estabilidad y a prevenir conflictos que pudieran obstaculizar el proceso de descolonización.
  • Mediante resoluciones, sanciones y esfuerzos diplomáticos, la ONU contribuyó al desmantelamiento del apartheid y al establecimiento de una Sudáfrica democrática.

En 2011, Sudán del Sur se convirtió en el país más nuevo de África al independizarse del resto de Sudán.

Crecimiento económico

Según el informe de la ONU Situación y Perspectivas para la Economía Mundial 2026, se prevé que la economía africana será más robusta en 2026, con un crecimiento que se espera que aumente hasta alrededor del 4,0 %, frente al 3,9 % de 2025. Este incremento se verá respaldado por una mayor estabilidad macroeconómica en varias de las principales economías, una inversión más sólida y un gasto de consumo resistente.

Sin embargo, la recuperación del continente sigue siendo desigual entre las subregiones Se prevé que África Oriental liderará el crecimiento con una expansión robusta; África del Norte experimentará un crecimiento ligeramente más lento, pero aún sólido. Por su parte, el rendimiento de África Occidental se mantendrá estable, aunque limitado por retos estructurales. Finalmente, África Central seguirá creciendo modestamente debido a su dependencia de las industrias extractivas y a las continuas perturbaciones relacionadas con los conflictos.

A pesar de la trayectoria general positiva, las expectativas de África se ven atenuadas por los elevados costes del servicio de la deuda, el limitado margen de maniobra fiscal, el aumento de las barreras comerciales, la volatilidad de los precios de las materias primas y la reducción de la ayuda oficial al desarrollo, factores que plantean riesgos para un desarrollo inclusivo y sostenible.

Avances tecnológicos

A pesar de las disparidades en el acceso a la tecnología y a la infraestructura digital —que contribuyen a la existencia de una brecha digital—, África ha experimentado notables avances tecnológicos, especialmente en los ámbitos de las telecomunicaciones móviles y la innovación digital:

  • África ha experimentado un rápido crecimiento de la implantación de telefonía móvil, que constituye un motor clave de la conectividad y la inclusión financiera. Como consecuencia, se han generalizado la banca móvil y los sistemas de pago.
  • En varios países africanos se han creado centros de innovación digital y ecosistemas tecnológicos para apoyar a las empresas emergentes y a los emprendedores. Estos centros fomentan la colaboración, la innovación y el desarrollo de soluciones tecnológicas.
  • Varios gobiernos africanos han puesto en marcha iniciativas de administración electrónica para mejorar la prestación de servicios, aumentar la transparencia y promover la participación ciudadana. Asimismo, se utilizan plataformas digitales para los servicios públicos, como la sanidad y la educación.
  • Destacan los avances tecnológicos en energías renovables, como la solar. Los países africanos invierten cada vez más en soluciones energéticas sostenibles y limpias para hacer frente a los retos energéticos.
  • La tecnología desempeña ahora mismo un papel decisivo en la transformación de la agricultura africana. Innovaciones como la agricultura de precisión, las aplicaciones móviles para agricultores y las soluciones agrotecnológicas contribuyen a aumentar la productividad y la eficiencia.

Progreso para la mujer

Se ha avanzado en la promoción de la igualdad de género y la emancipación de la mujer:

  • Muchos países africanos han avanzado en la promulgación de reformas legales para promover la igualdad de género. Esto incluye leyes que abordan cuestiones como la violencia doméstica, el matrimonio infantil y la discriminación en el lugar de trabajo.
  • Se han realizado esfuerzos para mejorar el acceso de las niñas a la educación. El aumento de la matriculación y la permanencia de las niñas en las escuelas contribuye a reducir las diferencias de género en la educación.
  • Según el informe Las mujeres los Parlamentos de 2025, la representación femenina en la región del África subsahariana, que se situaba en el 27,1 % (a 1 de enero de 2026), estaba ligeramente por debajo de la media mundial (27,5 %). En 2025, Rwanda siguió liderando el ránking mundial, con un 63,8 % de mujeres entre los miembros del Parlamento.
  • Se han puesto en marcha iniciativas para empoderar económicamente a las mujeres, como programas de microfinanciación, apoyo a la iniciativa empresarial y esfuerzos para mejorar el acceso de las mujeres a los recursos financieros. África tiene la tasa regional de actividad empresarial femenina más alta del mundo. Una de cada cuatro mujeres inicia o gestiona un negocio.
  • Las mujeres africanas han logrado importantes logros en puestos de liderazgo en diversos sectores, como el empresarial, el académico y el de la sociedad civil. Cada vez más mujeres ocupan puestos de liderazgo y rompen las barreras de género.

Agenda 2063

En enero de 2015, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana adoptaron la Agenda 2063, un marco estratégico para la transformación socioeconómica del continente africano. Su objetivo es guiar a África hacia un futuro de desarrollo inclusivo y sostenible y hace hincapié en la importancia de la unidad, la autosuficiencia y la participación activa de los ciudadanos africanos en la configuración del futuro de su continente.

La Agenda 2063 se articula en torno a siete aspiraciones que representan la visión colectiva del desarrollo de África: un África próspera; un continente integrado; un África de buena gobernanza; paz y seguridad; un renacimiento de la cultura africana; una plena igualdad de género en todas las esferas de la vida; así como lograr un África influyente a nivel mundial.

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