El programa del Secretario General: indispensable para el desarrollo sostenible
La igualdad entre los géneros es un factor clave para la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio: Las mujeres y las niñas desempeñan un papel decisivo en el desarrollo
A Meaza, una niña con ocho hermanos y hermanas, que vive en una pequeña ciudad de un país africano, le dijeron una vez: Es una pena que, siendo tan inteligente y teniendo un potencial como el tuyo, no seas un niño.
Sexagésimo primer período de sesiones de la Asamblea General Sexta Comisión (Asuntos jurídicos)
VIH/SIDA + Educación Lecciones del decenio de 1980 + La comunidad de hombres gay de los Estados Unidos
El conocimiento da poder: si algo aprendimos en la comunidad de hombres gay durante los primeros años de la epidemia del VIH/SIDA en los Estados Unidos, fue eso. Nadie sabía que era lo que nos había golpeado y alrededor nuestro las personas morían en números ingentes. La comunidad perdió amigos, colegas y compañeros de la intimidad. Debido a que al inicio se le denominó erróneamente inmunodeficiencia relacionada con personas gay, se perdió un tiempo precioso en la respuesta a la crisis porque muchos se sentían seguros pensando que no estaban en riesgo. Como desde el primer momento las víctimas eran predominantemente hombres gay, el estigma asociado a la homosexualidad en las instituciones médicas, de gobernanza, policiales y eclesiásticas constituyó una barrera para la comprensión, la prevención y el tratamiento.
La Asamblea General de las Naciones Unidas promueve el programa mundial
Una alianza especial con las Naciones Unidas: una perspectiva latinoamericana
Respuesta de las comunidades religiosas al VIH/SIDA
La respuesta de las comunidades religiosas al VIH/SIDA tiene una historia que ha pasado de la duda inicial, la negación y la vacilación moral, e incluso de la denuncia directa, a una labor de significación y alcance mundiales. Esa historia demuestra no solo el poder y los desafíos dimanantes de determinados criterios y valores morales y de la teología. También demuestra que son mayores las posibilidades de superar las discrepancias entre religiones y culturas mediante el poder de la acción común en un ámbito tan amplio de preocupaciones compartidas.
El programa del Secretario General: progreso del desarme necesario para la seguridad mundial
El cuarto decenio del SIDA: Lo que se necesita para reestructurar la respuesta
La comunidad internacional ha cumplido la primera parte del Sexto objetivo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: detener e invertir la propagación del VIH. Por lo menos 56 países han estabilizado o reducido las nuevas infecciones por el VIH en más de 25% en los diez últimos años, y ello se hace más evidente en el África Subsahariana, la región más afectada por la epidemia.
Más allá de Durban:La importancia de la discriminación racial en el programa internacional de derechos humanos
El imperativo de las comunidades religiosas: Superar la epidemia de VIH/SIDA reduciendo el estigma
El SIDA es un flagelo cuyo efecto sigue siendo letal para las conquistas, las esperanzas y las aspiraciones de personas, familias, comunidades y naciones en todos los ámbitos: físico, cultural, social, económico, político y de salud espiritual; es, probablemente, un fenómeno establecido que no requiere extensos debates.
Acabar con la pobreza mediante la educación: El desafío de la educación para todos
Con la aprobación de los ocho objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) en 2000, el mundo asumió un firme compromiso. Estos objetivos representan una visión común para reducir drásticamente la pobreza de aquí a 2015 y establecer objetivos claros para mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas.
Impacto del VIH/SIDA en la educación y la pobreza
Estudios realizados en las regiones de África Meridional y Asia Sudoriental han demostrado que el VIH/SIDA tiene efectos negativos tanto para la demanda como para la oferta de educación1,2. Los niños huérfanos son separados de la escuela o no se les matricula debido a las limitaciones financieras de las familias afectadas, y tienen que asumir responsabilidades de cabeza de familia o proveedor del hogar. En este sentido las muchachas son más vulnerables.