Hace treinta años, la Cumbre de la Tierra, que tuvo lugar en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, sentó las bases para el establecimiento de tres grandes convenios sobre el medio ambiente; para ser más concretos, sobre la biodiversidad, el cambio climático y la desertificación. 

En un encuentro internacional en 2022 sobre los tres convenios, el miembro de SDG Advocates y activista de los derechos indígenas Hindou Ibrahim habla del papel indispensable que desempeñan las comunidades indígenas de todo el mundo en la protección de la vida de nuestro planeta: su biodiversidad, la tierra y el clima. 

«Como pueblos indígenas, afirmamos que no nos diferenciamos del resto de las especies, tan solo somos una especie más de la naturaleza, de modo que no podemos perjudicar a las demás. De ahí que vivamos en armonía. Se trata de conectar unos con otros, de respetarnos unos a otros y de intentar mantener el equilibrio sin perjudicar a las demás especies, que son especies de la naturaleza», en palabras de Ibrahim. 

No le resultan desconocidos los procesos internacionales sobre el cambio climático, los derechos humanos y la sostenibilidad. En 1999, con tan solo 15 años, fundó la Asociación de Mujeres Indígenas Fulani de Chad, una organización comunitaria que promueve los derechos de las niñas y las mujeres en la comunidad de Mbororo (Chad) a la que ella pertenece. En los años siguientes, pasó a ser vicepresidenta del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático y, actualmente, es una de los 17 líderes mundiales destacados bajo la denominación de SDG Advocates. 

Las comunidades indígenas como la suya llevan siglos protegiendo nuestro entorno. Se ocupan de más del 20 por ciento de la tierra de nuestro planeta y el 80 por ciento de su biodiversidad. 

«Durante muchos siglos, mis bisabuelos se han valido siempre del ecosistema. Conocen el ecosistema, se trasladan de un lugar a otro para encontrar trabajo en los pastos; pero este modo de vida consiste en compensar a la naturaleza, consiste en ayudarla a regenerarse de forma natural. Por ese motivo, para todos los pueblos indígenas del mundo, esta es la conexión más profunda que tenemos. Esa es la razón por la que protegemos el 80 por ciento de la biodiversidad mundial. Porque, para nosotros, es una pasión, no un trabajo. Es nuestro modo de vida. Y es lo que hemos hecho en todas las generaciones».

Su modo de vida (rico en conocimientos tradicionales y respeto por la naturaleza) y su capacidad de gestionar los recursos naturales de forma sostenible fundamenta la vida y el sustento de 2500 millones de personas o de entre 1 y 3 personas en el mundo.

Ibrahim declara lo siguiente: «Nos alegra enormemente que ahora, desde el sector privado hasta el público, pasando por las agencias de las Naciones Unidas, todos reconozcan lo importantes que son los pueblos indígenas y su papel en la protección de la biodiversidad a la vez que en la lucha contra el cambio climático. Por fin reconocen que los pueblos indígenas son una solución, que no somos solo una víctima del cambio climático». 

A lo largo de la historia, las comunidades indígenas han quedado al margen de las negociaciones internacionales formales sobre el cambio climático. Por fin se les dio voz junto a los gobiernos en 2015, cuando el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático creó la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas..

«Cuando se trata de la naturaleza, cuando se trata del clima, la mayor parte del tiempo la gente habla mucho pero no actúa, quizá porque les cuesta encontrar la forma de hacerlo. Ahí es donde los pueblos indígenas deberíamos tener un papel central en los debates: porque no solo hablamos, sino que actuamos. Queremos que la gente con la que debatimos nos siga y actúe. Si hubiéramos actuado todos estos años, no estaríamos en el camino del impacto climático todos y cada uno de los días».

En la Conferencia sobre el Cambio Climático de 2021 en Glasgow, los gobiernos prometieron 12 000 millones de dólares para detener y dar marcha atrás a la pérdida de bosques y la degradación de las tierras para 2030. Se reservaron 1700 millones para respaldar las iniciativas de conservación de las selvas tropicales de las comunidades indígenas. 

No obstante, los cerca de 480 millones de indígenas que viven en al menos 90 países necesitan respaldo para proteger los distintos ecosistemas (desde los glaciares del Ártico hasta las estepas de Asia Central y las sabanas de África) que están en riesgo por el cambio climático.

«Pensemos en un país como el mío, Chad. En el norte, hay un desierto total; si bajamos un poco, llegamos a las regiones del Sáhara; si nos desplazamos un poco más, está la sabana. Y detrás de la sabana, están las selvas tropicales. ¿Qué está ocurriendo con el cambio climático? Con el avance de la desertificación, los pueblos del desierto se trasladaron al Sahel, los pueblos del Sahel se trasladaron a las sabanas y los de las sabanas se trasladaron a las selvas tropicales. Y así es también cómo están empleando los pueblos el ecosistema que existe. De modo que no se puede optar por proteger solamente las selvas tropicales. Cuando se pone dinero, hay que pensar en el resto del ecosistema en interconexión: desde los océanos hasta los glaciares», resalta Ibrahim. 

En los últimos años, los principales científicos del mundo han reconocido a las comunidades indígenas como «unos de los mejores defensores del medio ambiente», con lo que se hace hincapié en su papel central en la defensa de la vida en nuestro planeta. Sus conocimientos tradicionales, que guardan un vínculo estrecho con sus tierras, sus territorios y sus recursos, pueden ayudar a poner fin a la inseguridad alimentaria, combatir el cambio climático y dar marcha atrás a la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad. 

«En todo el mundo, nos enfrentamos a numerosas crisis: desde la del medio ambiente hasta las sanitarias y las guerras. Ahora bien, si consideramos el impacto que tienen, este se fundamenta en la supervivencia humana y la supervivencia del planeta, por lo que todos tenemos que actuar para combatir el cambio climático y proteger el mundo de las guerras que vengan de todos los rincones del mundo, ya se trate de seguridad alimentaria, de agua, de biodiversidad, de inseguridad humana... Pero todo está relacionado con el cambio climático, de modo que no podemos ser sostenibles si no podemos actuar».

 

Entrevista disponible en inlgés: