Dos mujeres con equipos de protección hablan con otras dos sin máscaras.

¿Cómo responder al maltrato en el hogar?

Cualquier persona puede llegar a infligir o sufrir malos tratos en el hogar, independientemente de su edad, raza, género, orientación sexual, religión o clase social. Eso quiere decir que la pareja, los hijos u otros miembros de la familia pueden ser víctimas de maltrato. Para responder a la amenaza que supone el incremento de los casos de violencia doméstica, el Secretario General ha impulsado la creación de canales seguros para que las víctimas puedan pedir ayuda sin despertar las sospechas de sus maltratadores, como sistemas de alerta en casos de emergencia en farmacias y tiendas de alimentación.

Trabajar desde casa durante un período prolongado puede conllevar un aumento del estrés y la ansiedad. Si bien estar con familiares cercanos y seres queridos puede mitigar la sensación de aislamiento, el confinamiento puede agravar las tensiones intrafamiliares ya existentes y, por ejemplo, exacerbar comportamientos abusivos que se vinieran produciendo desde hace tiempo. El confinamiento también puede generar nuevas tensiones que acaben dando lugar a casos de maltrato en el hogar.

Riesgos durante el confinamiento debido a la COVID-19

  • Las restricciones impuestas a causa de la COVID-19 obligan a permanecer en casa, lo que provoca una convivencia forzada en un espacio cerrado durante un período indefinido. Esta situación puede incrementar el riesgo de que se produzcan casos de maltrato en el hogar.
  • Por lo general, las víctimas de este tipo de maltrato suelen estar aisladas de sus familiares y amigos y redes de ayuda, incluso antes de que se declarase la pandemia y se impusiesen medidas de distanciamiento físico.
  • Los maltratadores se aprovechan de la obligación de permanecer en casa para controlar aún más a sus víctimas.
  • El estrés no es la causa del maltrato en el hogar, pero puede agravarlo o contribuir a su aparición en situaciones como la que estamos viviendo.
  • Permanecer en casa puede resultar más peligroso que el propio coronavirus. Los expertos prevén que este estrés añadido podría dar lugar a episodios explosivos de violencia.

Consejos para combatir el estrés en el hogar y medidas que debe tomar en caso de que usted o sus familiares sufran violencia:

  • Tenga presente que el aislamiento social, la cuarentena y el distanciamiento pueden afectarla a usted y al bienestar psicológico de su familia.
  • En la medida de lo posible, reduzca las causas de estrés al procurar:
    • Buscar información en fuentes fiables y disminuir el tiempo que dedica al consumo de noticias (1 o 2 veces al día, en lugar de cada hora).
    • Pedir apoyo a sus familiares y amigos por teléfono, correo electrónico, mensajes de texto, etc.
    • Mantener las rutinas diarias y dedicar tiempo a realizar actividad física y a dormir.
    • Hacer ejercicios de relajación (por ejemplo, respiración lenta, meditación, relajación progresiva de los músculos y ejercicios de conexión a la tierra) para mitigar los pensamientos y las emociones que causan tensión.
    • Realizar actividades que en ocasiones anteriores la hayan ayudado a superar momentos adversos.
  • Las mujeres que sufren violencia pueden considerar útil:
    • Contactar a familiares y amigos que puedan ayudarlas con cuestiones prácticas (por ejemplo, alimentos y cuidado infantil), así como a superar el estrés.
    • Elaborar un plan de seguridad para preservar su seguridad y la de sus niños y niñas en caso de que la violencia empeore. El plan incluye tener los números telefónicos de los vecinos, amigos y familiares a los que pueden llamar o acudir en caso de necesitar ayuda; tener a mano los documentos importantes, dinero y unas cuantas pertenencias personales para llevarse consigo en caso de necesitar salir de inmediato de la casa; y planificar la manera de salir de la casa y pedir ayuda (por ejemplo, transporte y ubicación).
    • Tener los datos de las líneas telefónicas de ayuda, asistentes sociales, organismos de protección infantil, estación de policía más cercana y albergues y servicios de apoyo accesibles. Actuar con discreción para evitar que la pareja o los familiares encuentren esta información.

(Fuente: Publicación de la OMS titulada “COVID-19 y violencia contra la mujer: Lo que el sector y el sistema de salud pueden hacer”)