una mujer se dirige a un retrete.

Mensaje del Secretario General para 2021

La vida sin retrete es sucia, peligrosa e indigna.

Todo el mundo debería tener acceso a un saneamiento higiénico, seguro y sostenible; no obstante, 3.600 millones de personas siguen viviendo sin un saneamiento gestionado de forma segura, lo que supone una amenaza para su salud, es perjudicial para el medio ambiente y obstaculiza el desarrollo económico.

Cada día mueren 700 niños menores de 5 años a causa de enfermedades relacionadas con el agua insalubre y el saneamiento no seguro.

El retrete salva vidas e impulsa mejoras en cuanto a la igualdad de género y en la sociedad en conjunto.

Necesitamos inversiones e innovaciones urgentes y a gran escala en toda la cadena de saneamiento, desde el retrete hasta el transporte, la recogida y el tratamiento de los residuos humanos.

Hacer efectivo este derecho humano básico —el derecho al agua y al saneamiento— es beneficioso para las personas, para las empresas y para nuestro planeta.

Por cada dólar invertido en retretes y saneamiento se obtienen hasta cinco dólares en ahorro de gastos médicos, una mejor salud y educación y una mayor productividad y un mayor número de puestos de empleo.

La historia nos enseña que es posible progresar rápidamente. Muchos países han transformado sus sistemas de salud centrándose en las instalaciones sanitarias y asegurando que todo el mundo tenga acceso a retretes.

En el Día Mundial del Retrete, mantengamos nuestra promesa de no dejar a nadie atrás y tomemos medidas para que todo el mundo disponga de salud y saneamiento.

La historia nos enseña que es posible progresar rápidamente. Muchos países han transformado sus sistemas de salud centrándose en las instalaciones sanitarias y asegurando que todo el mundo tenga acceso a retretes. En el Día Mundial del Retrete, mantengamos nuestra promesa de no dejar a nadie atrás y tomemos medidas para que todo el mundo disponga de salud y saneamiento

António Guterres