Un grupo numeroso de personas caminando por un río, en Sudán del Sur.

Mensaje del Secretario General para 2020

La pandemia de COVID-19 ha hecho que retomásemos conciencia de la importancia de fortalecer las medidas de reducción del riesgo de desastres.

Muchos países están afrontando múltiples crisis al mismo tiempo.

Seguiremos viendo este tipo de situaciones.

Los fenómenos meteorológicos extremos han aumentado drásticamente en los dos últimos decenios.

Sin embargo, los avances en la reducción de los trastornos climáticos y la degradación ambiental han sido escasos.

Las malas situaciones solo pueden ir a peor sin una buena gestión del riesgo de desastres.

El riesgo de desastres no es responsabilidad exclusiva de las autoridades locales y nacionales.

La COVID-19 ha puesto de manifiesto que el riesgo sistémico requiere la cooperación internacional.

Para gestionar bien el riesgo de desastres hay que actuar sobre bases científicas y datos.

Se necesita voluntad política al más alto nivel a fin de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible y aplicar el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres.

Para erradicar la pobreza y reducir los efectos del cambio climático, debemos anteponer el bien común a cualquier otra consideración.

Por estas y otras razones, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de este año se centrará en los medios de fortalecer la gestión del riesgo de desastres a fin de forjar un mundo más seguro y resiliente.

Para erradicar la pobreza y reducir los efectos del cambio climático, debemos anteponer el bien común a cualquier otra consideración. Por estas y otras razones, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de este año se centrará en los medios de fortalecer la gestión del riesgo de desastres a fin de forjar un mundo más seguro y resiliente."

António Guterres