Un ciudadano alerta con megáfono en su bicicleta sobre el riesgo de inundaciones en un poblado de Bangladesh

Antecedentes

La Asamblea General de la ONU decidió designar el 13 de octubre como "Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres" (resolución 44/236) con el propósito de concienciar a los gobiernos y a la opinión pública para que tomen medidas encaminadas a minimizar los riesgos. Asimismo, los desastres, muchos de los cuales se han agravado con el cambio climático, generan un impacto negativo en el desarrollo sostenible y en los resultados deseados.

En 2016, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres lanzó la nueva campaña "Sendai siete" centrada en los siete objetivos del Marco de Sendai, el primero de los cuales es reducir la mortalidad de desastres. La campaña busca crear un nuevo grado de sensibilización en torno a las acciones que tienen emprender todos los actores implicados, incluidos los gobiernos nacionales y locales, los grupos comunitarios, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, las organizaciones internacionales y la ONU.

En 2015, en la Tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducción del Riesgo de Desastres, celebrada en Sendai (Japón), se recordó a la comunidad internacional que las catástrofes golpean con más fuerza a nivel local y pueden causar pérdidas de vidas humanas y grandes trastornos sociales y económicos. Los desastres repentinos desplazan a millones de personas cada año. Los desastres, muchos de los cuales se ven exacerbados por el cambio climático, tienen un impacto negativo en la inversión en desarrollo sostenible y en los resultados deseados.

Como los efectos de los desastres son más devastadores en el ámbito local, los gobiernos municipales y regionales son los que deben trabajar urgentemente en la preparación y respuesta a las catástrofes. El enfoque del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres se centra en proteger la vida de las personas y en las acciones que se deben tomar. Es pertinente tanto para los riesgos a pequeña como a gran escala, y tanto para los ocasionados por el ser humano como los producidos por las amenazas naturales. Abarca, además, los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos afines.