Durante la última década, el acceso a la electricidad se ha expandido, el uso de energía renovable en el sector eléctrico ha aumentado y la eficiencia energética ha mejorado. Aún así, millones de personas carecen de electricidad y un tercio de la población mundial utiliza sistemas para cocinar que son peligrosos e ineficientes.

La pandemia de COVID-19 está revirtiendo el progreso logrado hasta ahora y está provocando que millones de personas pierdan el acceso a la electricidad. Por el lado positivo, los planes de estímulo diseñados para impulsar el crecimiento económico, proteger a los trabajadores y crear empleos podrían ampliar el uso de tecnologías de energía limpia.