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La casa de los padres o el extranjero, la difícil elección de muchos jóvenes

Narración

Ana Morgado tiene un diploma en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad NOVA en Lisboa, considerada una de las 500 mejores universidades en el mundo.

Pero Ana, al igual que otros miles de jóvenes portugueses bien preparados, ha perdido su trabajo y aún no ha encontrado otro. // Sus perspectivas están cambiando.

«La gente está cada vez más amargada, con mayor desconfianza y rebelión. A veces me pregunto qué va a pasar cuando las cosas empeoren. Temo que haya disturbios sociales porque hay muchos jóvenes que están bastante enojados.»

Los trabajos seguros que antes eran la norma para las generaciones previas, al menos en las economías más pujantes como la de Portugal, son menos accesibles para muchos jóvenes.

Hoy, cada vez más jóvenes con estudios superiores han dejado de buscar trabajo en el país y con mayor frecuencia tratan de hallar oportunidades en el exterior, // dice Theo Sparreboom, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT):

«Es una pérdida para el país porque en muchos casos son los jóvenes más cualificados, los que tienen talento y los mejores contactos; de lo contrario, es muy difícil emigrar.»

Eduardo Freitas es uno de ellos. Tiene una maestría en Ingeniería Biomédica. Perdió su trabajo hace nueve meses y ha estado buscando uno nuevo desde entonces. Ahora está considerando dejar su país.

«Los portugueses pensaban que si tenían una educación de alto nivel, podrían convertirse en alguien, tener una carrera. Creo que todo esto desapareció. Las personas con estudios superiores tienen que emigrar.»

Eduardo y Ana afrontan el mismo dilema. Hoy, las pocas empresas en Portugal que están contratando no buscan las cualificaciones que los mejores estudiantes obtuvieron en la universidad.

Ambos dicen que están dispuestos a aprender nuevas habilidades e incluso aceptar un trabajo muy inferior a sus cualificaciones, pero...

«La cuestión es, ya sea porque estoy sobrecualificada para algún trabajo o necesito más educación para otros, sigo sin saber que trabajos existen, si en verdad los hay o si son solamente una ilusión.»

Por ahora, Ana cuenta con ayuda estatal para sobrevivir; una vez que expire, tendrá que depender de sus padres. // Eduardo ya se mudó a la casa de sus padres y está considerando su próximo paso.

«Quiero permanecer en Portugal y ver qué oportunidades se presentan. Pero si eso no ocurre, tendré que hacer lo mismo que miles de personas. Me iré en busca de una oportunidad.»

Según la Organización Internacional del Trabajo, los políticos deberían tomar medidas para abordar los peligros que implica el desempleo a largo plazo para los jóvenes y la sociedad en su conjunto.

El desempleo crónico y el subempleo no sólo dañan la autoestima y erosionan sus aptitudes, sino que también pueden socavar sus ingresos futuros y sus perspectivas de empleo durante décadas.

Pero, de los miles de portugueses más inteligentes atrapados en la crisis laboral global, muchos reconocen ya que cada vez más su mejor opción para encontrar un trabajo decente implica abandonar su país.

Este reportaje fue producido por Marco Minocri para las Naciones Unidas.

5 de diciembre de 2013

El desempleo juvenil en Portugal, como en otros países del sur de Europa, está obligando a muchos jovenes con estudios superiores a afrontar una difícil elección: Vivir en casa de sus padres mientras encuentran un trabajo o marcharse al extranjero, lo que supone un drama para el país, ya que se están marchando muchas de las personas mejor preparadas.

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