New York

10/13/2017

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional para la Reducción de los Desastres

Las sequías, las tormentas, los terremotos, los deslizamientos de tierra y las olas de calor han destrozado millones de vidas este año. El pasado fin de semana, pude comprobar en persona el enorme nivel de devastación causado por fuertes huracanes en el Caribe.

Un promedio de 24 millones de personas caen en la pobreza cada año como consecuencia de los desastres. Muchos millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

Si los países vulnerables están en una lucha constante por reconstruirse y recuperarse después de acontecimientos catastróficos, la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible será un imposible.

En este Día Internacional para la Reducción de los Desastres, el reto es pasar de la gestión de los desastres a la gestión del riesgo de desastres.

La pobreza, la rápida urbanización, la debilidad de la gobernanza, el declive de los sistemas ecológicos y el cambio climático están incrementando el riesgo de desastres en todo el mundo.

El Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastre con sus siete metas para la prevención de los desastres y la reducción de las pérdidas ocasionadas por los desastres es esencial para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Hemos avanzado mucho y hemos podido reducir la pérdida de vidas en desastres, gracias a sistemas de alerta temprana, preparación y evacuaciones más eficientes. Ahora debemos centrarnos en aliviar el sufrimiento humano y disminuir el número de personas afectadas.

Entre las medidas prácticas se encuentran la reubicación de las personas de las zonas de peligro, la aplicación de códigos de construcción sólida, y la protección y preservación de los sistemas ecológicos.

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero es fundamental. El cambio climático está impulsando el aumento de la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos en el mundo. Debemos mostrar una mayor determinación para aplicar el Acuerdo de París y ser más ambiciosos.

Los pobres y los más vulnerables, en particular las mujeres y las niñas, sufren de manera desproporcionada en las situaciones de desastre. Esforcémonos más por hacer frente al riesgo de desastres para crear un mundo más seguro y más sostenible para todos.