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Secretario General Ban Ki-Moon

Memoria del Secretario General sobre la labor de la Organización

E. Coordinación eficaz de las actividades de asistencia humanitaria

Vehículos de la ONU dirigen la evacuación de la ciudad vieja de Homs, Siria, durante una 'pausa humanitaria' de tres días a principios de febrero de 2014. Foto: Media Luna Roja Árabe Siria/B. AlHafez

Vehículos de la ONU dirigen la evacuación de la ciudad vieja de Homs, Siria a principios de febrero de 2014. Foto: Media Luna Roja Árabe Siria/B. AlHafez

Al término de 2013, más de 50 millones de personas necesitaban asistencia humanitaria. Las Naciones Unidas y sus asociados siguieron respondiendo a necesidades humanitarias y situaciones de emergencia en todo el mundo. La Secretaria General Adjunta de Asuntos Humanitarios y Coordinadora del Socorro de Emergencia Disponible en inglés decretó que cuatro emergencias constituían emergencias de nivel 3 para todo el sistema (la más alta calificación posible). En la República Árabe Siria, prosiguieron la violencia y las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Unos 10,8 millones de personas necesitan asistencia urgentemente, incluidos más de 6,4 millones de desplazados internos. Otros 2,8 millones de personas huyeron del país y son ahora refugiados en países vecinos. En la República Centroafricana, el 50% de la población necesita asistencia humanitaria. En Sudán del Sur, más de 1 millón de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares durante los primeros meses de violencia. Si no se pone fin a la violencia, uno de cada dos sursudaneses estará desplazado o sufrirá hambre extrema al término de 2014. En Filipinas, el tifón Haiyan (conocido lo calmente como Yolanda) afectó a otros 14 millones de personas y obligó a desplazarse a más de 4 millones.

En 2013, nuevos agentes asumieron un mayor protagonismo en las labores humanitarias y surgieron distintos modelos de colaboración, como los programas de transferencia de efectivo y la gestión a distancia de las operaciones recurriendo a organizaciones y asociados locales para que presten la asistencia. Por otra parte, 95 países, numerosas organizaciones multilaterales y regionales, organizaciones del sector privado y particulares aportaron un total de 14.400 millones de dólares para financiar planes de respuesta interinstitucionales y actividades humanitarias complementarias, 1.600 millones de dólares más que en 2012 debido en gran medida a la magnitud de la crisis siria y el tifón Haiyan en Filipinas. En 2013, el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia Disponible en inglés recaudó un máximo histórico de 474 millones de dólares.

La creciente magnitud de las necesidades, la persistencia de las crisis prolongadas y la interacción de nuevos riesgos han ocasionado un déficit mundial constante en lo que se refiere a la capacidad de respuesta de los gobiernos y las organizaciones humanitarias, indicio de que hay que replantearse la forma en que los Estados Miembros y las Naciones Unidas y sus asociados se preparan y responden ante las crisis humanitarias y adoptar un enfoque más previsor. Al preparar los marcos de reducción del riesgo Disponible en inglés y para el desarrollo después de 2015 y la Cumbre Humanitaria Mundial que se celebrará en 2 016 Disponible en inglés, es importante que la comunidad internacional reconozca que el desarrollo no puede ser sostenible a menos que el riesgo de que se produzcan crisis se afronte de manera proactiva y como prioridad conjunta.

Para que la preparación sea eficaz y sostenible, debe integrarse en las instituciones y los marcos jurídicos nacionales pertinentes e ir acompañada de la planificación conjunta y la coordinación de todos los asociados nacionales e internacionales y la coordinación entre los agentes humanitarios y de desarrollo. Para el futuro del sistema humanitario internacional también es crucial que se adopten enfoques innovadores que permitan sacar el máximo partido de las capacidades y los recursos de las Naciones Unidas y otros agentes y lograr una mayor interoperabilidad.

Al término de 2013, los diez llamamientos humanitarios unificados de mayor envergadura correspondían a situaciones de conflicto armado que, en su mayor parte, llevaban activos más de cinco años. Los conflictos pueden retrasar decenios el desarrollo de un país y, con ello, prolongar el sufrimiento de la población e incrementar la vulnerabilidad a los desastres.