Participantes en la décima sesión de la Conferencia de los Estados Partes de la Convención de los Derechos de las Personas con discapacidad. Foto ONU/Manuel Elias.

Mensajes en 2021

Mensaje del Secretario General

Haciendo efectivos los derechos, la capacidad de actuar y el liderazgo de las personas con discapacidad podremos promover nuestro futuro común.

Necesitamos que todas las personas estén incluidas en el proyecto de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y eso comprende a las personas con discapacidad. En todo el mundo, las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan están actuando para hacer realidad el llamamiento que dice “nada sobre nosotros sin nosotros”.

La COVID-19 ha dejado al descubierto las persistentes barreras y desigualdades a las que se enfrentan los mil millones de personas con discapacidad del mundo, que han sido las más afectadas por la pandemia.

Para ser inclusivas de la discapacidad, la respuesta a la pandemia y la recuperación posterior deben estar guiadas por las propias personas con discapacidad, forjar alianzas, abordar la injusticia y la discriminación, ampliar el acceso a la tecnología y fortalecer las instituciones a fin de crear un mundo pos-COVID-19 más inclusivo, accesible y sostenible.

Insto a todos los países a que apliquen por completo la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aumenten la accesibilidad y eliminen las barreras jurídicas, sociales, económicas y de otro tipo con la participación activa de las personas con discapacidad y de las organizaciones que las representan.

En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, comprometámonos a construir un futuro sostenible, inclusivo y justo para todo el mundo, sin dejar a nadie atrás.

 

 

António Guterres

António Guterres

 

Directora General de la UNESCO

La pandemia de COVID-19 sigue teniendo efectos desproporcionados en las personas con discapacidad.

Estas personas se encuentran entre las primeras víctimas de la crisis económica provocada por la pandemia. A las desigualdades sociales se suman las desigualdades en el acceso a la información, debido a la persistente falta de acceso a las instrucciones sanitarias en braille o en la lengua de señas, lo que nos recuerda la necesidad de actuar para que la información esté al alcance de todas y todos.

Al trasladar una parte de nuestra vida a Internet, los confinamientos también han puesto de manifiesto otra serie de desigualdades que afectan a las personas con discapacidad: las relacionadas con la tecnología y el mundo digital.

A este respecto, en su última reunión, la Conferencia General de la UNESCO aprobó un importante documento: la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial. Este avance constituye el primer instrumento normativo mundial en este ámbito. Lo que se pretende es evitar que las desigualdades y la discriminación del mundo real se agraven en el mundo virtual.

La UNESCO también seguirá trabajando incansablemente en pro de una mayor igualdad en el ámbito de la educación. En cumplimiento de nuestro mandato, nos comprometemos a apoyar la educación inclusiva para “todos y todas, sin excepción”, como reza el título del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de 2020. Según esa publicación, si bien el 68% de los países cuentan con una definición de la educación inclusiva, solo el 57% de esas definiciones abarcan múltiples grupos marginados.

Para responder a esta situación, la UNESCO lleva a cabo a diario una acción que no solo permite orientar las políticas públicas de educación mediante la elaboración de datos de referencia mundiales, sino que también favorece el cambio de las mentalidades, con el fin de eliminar los prejuicios que todavía impregnan nuestra sociedad. En este sentido, las niñas y las mujeres con discapacidad deben ser objeto de una atención especial.

La UNESCO planteará estos temas cruciales en la próxima Cumbre Mundial sobre la Discapacidad, que Ghana y Noruega organizarán conjuntamente el próximo mes de febrero.

En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, nuestra Organización quiere hacer un llamamiento al conjunto de la comunidad internacional para que colabore a fin de garantizar el respeto de las diferencias de las personas.

En cooperación con todos los demás organismos del sistema de las Naciones Unidas y utilizando como guía la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la UNESCO seguirá actuando sin descanso para lograr una mayor igualdad, con objeto de “no dejar a nadie atrás”.

 

Audrey Azoulay

Audrey Azoulay