Revitalización de la labor de la Asamblea General

Antecedentes

En el programa del cuadragésimo sexto período de sesiones de la Asamblea General, celebrado en 1991, se incluyó un tema especial sobre la revitalización de la labor de la Asamblea, luego de que su Presidente, en su cuadragésimo quinto período de sesiones, propusiera originalmente la inclusión de ese tema en el proyecto de programa del cuadragésimo sexto período de sesiones (decisión 45/461). Al presentar el tema, el Presidente recordó que ya existía un conjunto de resoluciones y decisiones de la Asamblea General en las que se alentaba a racionalizar, revitalizar y mejorar los procedimientos de trabajo a fin de aumentar la eficacia de la Asamblea, su pertinencia y su capacidad para cumplir el cometido previsto para ella en la Carta de las Naciones Unidas.

Un tema en el programa desde 1991

El mejoramiento de la labor de la Asamblea por medio del aumento de su eficiencia y eficacia, entre otras cosas elaborando medidas encaminadas a fortalecer aún más sus métodos de trabajo, ha sido, de hecho, motivo de preocupación para la Asamblea General desde el comienzo mismo de su labor en 1946, algunos de cuyos resultados concretos figuran en los anexos del reglamento de la Asamblea.

Posteriormente, la Asamblea General examinó el tema en sus períodos de sesiones cuadragésimo sexto a cuadragésimo octavo, quincuagésimo segundo y quincuagésimo tercero (resoluciones 46/77 Documento PDF, 47/233 Documento PDF and 48/264 Documento PDF y decisiones 52/479 y 53/491). Tras haber decidido aplazar el examen del tema en su quincuagésimo cuarto período de sesiones (decisión 54/491), la Asamblea General reanudó el examen del tema relativo a la revitalización de su labor de su quincuagésimo quinto a su sexagésimo séptimo período de sesiones (resoluciones 55/285 Documento PDF, 56/509 Documento PDF, 57/301 Documento PDF, 58/126 Documento PDF and 58/316 Documento PDF, 60/286 Documento PDF, 61/292 Documento PDF, 62/276 Documento PDF, 63/309 Documento PDF, 64/301 Documento PDF, 65/315 Documento PDF, 66/294 Documento PDF, 67/297 Documento PDF, 68/307 Documento PDF, 69/321 Documento PDF, 70/305 Documento PDF, 71/323 Documento PDF) y 72/313 Documento PDF).

Hitos

En su quincuagésimo octavo período de sesiones, en particular, la Asamblea General celebró amplias consultas, inclusive sobre la base de una serie de documentos de sesión, como resultado de las cuales aprobó las resoluciones 58/126 Documento PDF y 58/316 Documento PDF, que contenían varias disposiciones de largo alcance. Entre esas disposiciones figuraba, la reorganización del programa de la Asamblea en torno a epígrafes temáticos, para enfocar mejor los objetivos del programa, y la simplificación del programa mediante la eliminación de varios temas o el agrupamiento de su examen cada dos o tres años. La Asamblea también puso en práctica medidas relativas al fortalecimiento de las prácticas y los métodos de trabajo de la Mesa y de sus seis Comisiones Principales y decidió que se habilitarían cinco puestos adicionales para complementar el apoyo a la Oficina del Presidente de la Asamblea General.

En el quincuagésimo octavo período de sesiones, además, la Asamblea decidió que todos los años, en el mes de junio, teniendo en cuenta las opiniones de los Estados Miembros y después de celebrar consultas con el Presidente en ejercicio y el Secretario General, el Presidente electo de la Asamblea General sugeriría un tema de interés mundial sobre el que se invitaría a los Estados Miembros a formular observaciones durante el debate general del período de sesiones siguiente de la Asamblea.

En el quincuagésimo noveno período de sesiones, la Asamblea decidió adoptar medidas adicionales, entre ellas celebrar y organizar grandes debates temáticos para establecer un entendimiento internacional amplio sobre las cuestiones sustantivas del momento que revistieran importancia para los Estados Miembros. En ese contexto, la resolución 59/313 Documento PDF autorizó al Presidente de la Asamblea General a proponer debates interactivos sobre cuestiones de actualidad que figuraban en el programa de la Asamblea, en consulta con los Estados Miembros, lo que sentó las bases para la evolución de la práctica de celebrar debates temáticos interactivos oficiosos en los períodos de sesiones ulteriores, como se reafirma también en resoluciones posteriores sobre la revitalización de la labor de la Asamblea General. La Asamblea también sufragó dos puestos adicionales de categorías directiva y superior en apoyo de la Oficina del Presidente de la Asamblea General.

En septiembre de 2005, en la Cumbre Mundial 2005, los Jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron la posición central de la Asamblea General como principal órgano deliberativo, normativo y representativo de las Naciones Unidas, así como la función de la Asamblea en el proceso de establecimiento de normas y la codificación del derecho internacional, y acogieron con beneplácito las medidas adoptadas por la Asamblea General con miras a fortalecer su función y autoridad y afianzar la función y el liderazgo del Presidente de la Asamblea. Con ese fin, pidieron que se aplicaran íntegramente y sin dilación esas medidas y que se estrechara la relación entre la Asamblea General y los demás órganos principales para asegurar una mejor coordinación sobre las cuestiones temáticas que exigían la adopción de medidas coordinadas por las Naciones Unidas, de conformidad con sus respectivos mandatos.

Grupo de Trabajo Especial sobre la Revitalización de la Labor de la Asamblea General

En ese contexto, después de la Cumbre Mundial 2005, los miembros de las Naciones Unidas siguieron examinando idiversos aspectos del tema de la revitalización en el Grupo de Trabajo Especial sobre la Revitalización de la Labor de la Asamblea General, cuya actividad gira en torno a cuatro epígrafes temáticos:

Entre los resultados concretos de esas consideraciones cabe citar los siguientes: