Buzo rodeado de un banco de peces

Mensaje del Secretario General 2022

Cada año, en el Día Mundial de la Vida Silvestre celebramos la belleza y las maravillas de las plantas y los animales silvestres de nuestro planeta. ¿Por qué nos preocupamos por la vida silvestre? Más allá de tener el deber moral de conservar la Tierra, la humanidad depende de los productos y servicios esenciales que proporciona la naturaleza, desde los alimentos y el agua dulce hasta la lucha contra la contaminación y el almacenamiento de carbono. Cuando dañamos el mundo natural ponemos en peligro nuestro propio bienestar.

En la actualidad la vida silvestre está amenazada en todo el mundo. La cuarta parte de las especies están en peligro de extinción, en gran medida porque hemos destruido casi la mitad de los ecosistemas que habitan. Debemos actuar inmediatamente para invertir esta tendencia.

Este año, en el Día Mundial de la Vida Silvestre se destaca la importancia del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021 2030). Los ecosistemas son saludables únicamente cuando prosperan las especies que los componen: con que una de las especies clave desaparezca, el ecosistema al completo puede comenzar a decaer y morir. Por ello, las iniciativas de protección de especies concretas deben ir de la mano de otras encaminadas a restaurar ecosistemas enteros.

En este Día Mundial de la Vida Silvestre, comprometámonos a preservar nuestra valiosísima e irremplazable vida silvestre para que tanto las generaciones actuales como las futuras puedan beneficiarse y disfrutar de ella.

En este Día Mundial de la Vida Silvestre, comprometámonos a preservar nuestra valiosísima e irremplazable vida silvestre para que tanto las generaciones actuales como las futuras puedan beneficiarse y disfrutar de ella.

António Guterres