El Secretario General, António Guterres, visita el asentamiento de refugiados Imvepi, en el distrito de Arua, al norte de Uganda (2017). Foto ONU/Mark Garten.

Mensajes para 2020

 

Mensaje del Secretario General de la ONU

 

En este Día Internacional del Migrante, volvemos la vista atrás a un año marcado por la pandemia de COVID-19, en el que millones y millones de personas han sufrido el dolor de la separación de sus amigos y familiares y la incertidumbre del empleo y se han visto obligados a adaptarse a una realidad nueva y desconocida.

Estas son las emociones que sienten los migrantes cada día en todo el mundo.

En este año tan difícil, hemos tomado conciencia también de nuestra dependencia de esas personas que con demasiada frecuencia son invisibles dentro de nuestras comunidades. Los migrantes han desempeñado un papel destacado en la primera línea de la respuesta a la crisis, ya sea cuidando a enfermos y ancianos o asegurando el suministro de alimentos durante los confinamientos, lo que pone de relieve su gran contribución a las sociedades de todo el mundo.

Los migrantes son una parte integral de nuestras sociedades y deben desempeñar también un papel central en nuestra recuperación.

Debemos asegurarnos de que los migrantes, independientemente de su estatuto jurídico, sean incluidos en la respuesta de los países a la pandemia, en particular en los programas de salud y vacunación. Debemos rechazar el discurso de odio y los actos de xenofobia. También debemos encontrar soluciones para los migrantes que se han quedado varados, sin ingresos ni estatuto jurídico y sin medios para regresar a su lugar de origen.

En este Día Internacional del Migrante, aprovechemos la oportunidad que nos brinda el proceso de recuperación de la pandemia para aplicar el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, reimaginar la movilidad humana, empoderar a los migrantes para que contribuyan a la reactivación de las economías en sus países y en el exterior, y construir sociedades más inclusivas y resistentes.

 

António Guterres

António Guterres

 

Mensaje del Director General de la OIM

 

Mensaje de la Directora General de la UNESCO

 

Este Día Internacional del Migrante ofrece a la comunidad internacional la oportunidad de reafirmar nuestro compromiso común de proteger los derechos inalienables de los casi 300 millones de migrantes en todo el mundo, que se ven particularmente amenazados por la crisis sanitaria.

El cierre de las fronteras, las restricciones de desplazamiento y las medidas de confinamiento adoptadas para frenar la propagación del virus han puesto en tela de juicio la posibilidad misma de marcharse para reconstruir en otro lugar una vida que se espera mejor.

En términos más generales, esta crisis ha exacerbado la vulnerabilidad de los migrantes. Entre estas personas que lo han dejado todo para huir de la violencia, la pobreza y los desastres naturales, y que viven en situaciones muy precarias en su nueva tierra de asilo, el futuro, en muchos casos, se ha oscurecido.

La UNESCO, fiel a su mandato en favor de la diversidad cultural y los derechos humanos, se compromete diariamente a obrar en pro de la inclusión de los migrantes en las sociedades que los acogen. Se trata de una misión crucial, que debe llegar en particular a los más vulnerables, es decir, las mujeres y los niños. Este es el sentido de la acción de nuestra Organización en la esfera de la educación. Sobre la base de los análisis establecidos en nuestro Informe mundial, "Migración, desplazamientos y educación: construyendo puentes, no muros", publicado en 2019, nuestra labor hace hincapié en la necesidad de invertir en el acceso a una educación de calidad para los niños en tránsito, ya que suele ser el primer paso hacia otros horizontes más estables.

Si la educación constituye esta primera etapa, nuestros esfuerzos deben centrarse en un espacio: la ciudad. De hecho, la ciudad es aquel espacio de oportunidades sin igual que atrae a los migrantes en primer lugar. Por este motivo, la UNESCO ha intensificado su estrecha cooperación con la red de la Coalición Internacional de Ciudades Inclusivas y Sostenibles. En efecto, estos asociados locales son esenciales para el desarrollo de nuestras acciones contra el discurso de odio que, lamentablemente, hemos visto propagarse durante la pandemia.

Por consiguiente, en este Día Internacional del Migrante, la UNESCO insta a la comunidad internacional a que promueva los derechos fundamentales de los migrantes a la seguridad, la dignidad y la paz. Es un deber imperioso, como escribe la novelista iraní Dina Nayeri, porque “es obligación de toda persona nacida en una habitación segura abrir cuando alguien en peligro llama a la puerta.” Este deber forma parte de nuestra humanidad, una humanidad en movimiento a través de las ideas, las personas y las culturas, que defendemos en las Naciones Unidas.

Audrey Azoulay

Audrey Azoulay