Tres personas hablando en un estudio de grabación

Mensaje del Secretario General para 2020

Esta primera conmemoración del Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias tiene lugar al final de un año en el que los temores de muchas personas se convirtieron en una trágica realidad.

La COVID-19 se ha cobrado la vida de más de 1,7 millones de personas, ha devastado las economías, ha trastocado las sociedades y ha puesto al descubierto las vulnerabilidades del mundo de la forma más descarnada, lo que ha hecho más patente que nunca el valor de la preparación para las emergencias sanitarias. Mientras hacemos todo lo posible por controlar la pandemia actual y recuperarnos de sus repercusiones, tenemos el deber de pensar en la siguiente. Por desgracia, no resulta difícil imaginar la posibilidad de que surja un virus igual de infeccioso pero aún más letal.

Ya podemos sacar muchas conclusiones de las experiencias de este año que está llegando a su fin.

La preparación es una inversión acertada, ya que tiene un costo muy inferior a los gastos que supone responder a las emergencias. Las sociedades necesitan un sistema de salud más sólido que ofrezca cobertura sanitaria universal. Las personas y las familias necesitan más protección social. Las comunidades que están en la primera línea necesitan apoyo oportuno. Los países necesitan una cooperación técnica más eficaz. Además, tenemos que prestar más atención a la invasión de los hábitats animales por parte del ser humano y el ganado, ya que el 75 % de las enfermedades infecciosas nuevas y emergentes que afectan a la humanidad son de origen animal.

En toda esta labor, debemos guiarnos por los conocimientos científicos. También son cruciales la solidaridad y la coordinación, tanto en los países como entre ellos, puesto que nadie estará a salvo a menos que todos estemos fuera de peligro.

El sistema de las Naciones Unidas, en particular la Organización Mundial de la Salud, está firmemente decidido a ayudar a los Gobiernos y a todos los asociados a fortalecer la preparación ante las epidemias, dado que es una parte esencial de la labor más amplia que hemos emprendido para construir un mundo más saludable y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este Día Internacional coincide con la fecha de nacimiento de Louis Pasteur, biólogo francés que llevó adelante investigaciones innovadoras en el ámbito de las vacunas. En su honor, quisiera destacar la labor de los profesionales médicos, el personal de primera línea y los trabajadores esenciales, que han posibilitado que el mundo siguiera funcionando durante esta emergencia gracias a su extraordinaria dedicación. A medida que nos recuperamos de la pandemia, pongamos todo nuestro empeño en mejorar la capacidad de prevención, de modo que estemos preparados cuando el mundo deba hacer frente al siguiente brote.

 

António Guterres

Secretary-General

La preparación es una inversión acertada, ya que tiene un costo muy inferior a los gastos que supone responder a las emergencias. Las sociedades necesitan un sistema de salud más sólido que ofrezca cobertura sanitaria universal. Las personas y las familias necesitan más protección social. Las comunidades que están en la primera línea necesitan apoyo oportuno. Los países necesitan una cooperación técnica más eficaz.

António Guterres