Unas mujeres dejan sus huellas de color rosa y azul claro en un póster.

Mensaje del Secretario General

El Día Mundial contra la Trata de Personas de este año rinde homenaje a los trabajadores de respuesta inicial que ayudan a poner fin al delito de la trata de personas: los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, los asistentes sociales, los profesionales de la salud, el personal de las organizaciones no gubernamentales y muchos otros que trabajan en todo el mundo para proteger a los más vulnerables.

Al igual que los héroes de primera línea que salvan vidas y sirven de sostén a nuestras sociedades durante la pandemia del COVID-19, estos trabajadores siguen prestando servicios vitales durante la crisis, localizando a las víctimas y ayudándolas a tener acceso a la justicia, la salud y la asistencia y protección sociales, y evitando que se produzcan más actos de abuso y explotación.

Doy las gracias a estos trabajadores de respuesta inicial e insto a todos los Gobiernos y sociedades a que se sumen a su causa, en particular por medio del Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Trata de Personas.

La pandemia del COVID-19 ha expuesto y exacerbado muchas desigualdades a nivel mundial, ha creado nuevos obstáculos en el camino hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ha expuesto a millones de personas a un mayor riesgo de ser objeto de trata con fines de explotación sexual, trabajo forzoso, matrimonio forzado y otros delitos.

Las mujeres y las niñas ya representan más del 70 % de las víctimas de la trata de personas detectadas y actualmente se encuentran entre las más afectadas por la pandemia. Dado que en recesiones anteriores ha quedado demostrado que las mujeres tienen mayor dificultad para volver a conseguir empleos remunerados después de una crisis, es especialmente importante que nos mantengamos vigilantes en este momento.

Para que la respuesta al COVID-19 y la recuperación posterior a nivel mundial asignen un lugar prioritario a la dignidad humana y los derechos humanos, debemos redoblar los esfuerzos para proteger a las víctimas de la trata y evitar que las personas vulnerables sean explotadas por delincuentes. En este Día Mundial contra la Trata de Personas, comprometámonos a luchar por lograr sociedades y economías inclusivas que no dejen a nadie atrás.

Para que la respuesta al COVID-19 y la recuperación posterior a nivel mundial asignen un lugar prioritario a la dignidad humana y los derechos humanos, debemos redoblar los esfuerzos para proteger a las víctimas de la trata y evitar que las personas vulnerables sean explotadas por delincuentes

António Guterres