Mensaje del Secretario General para 2021

No es por casualidad que celebramos el Día Internacional de la No Violencia en la fecha del cumpleaños de Mahatma Gandhi.

Para Gandhi, la no violencia, la protesta pacífica, la dignidad y la igualdad no eran solo palabras, sino que representaban un faro cuya luz guiaba a la humanidad, un mapa que la encaminaba hacia un futuro mejor.

Hoy también nos sirven para enfrentar estos tiempos difíciles. Los conflictos y el cambio climático. La pobreza y las desigualdades. La desconfianza y la división. Son situaciones que conviven todas a la sombra de la COVID-19, una pandemia que ha sido devastadora tanto para las personas como para las economías.

La solución a estos desafíos está en nuestras manos: la solidaridad. Hemos de reconocer, como ya lo hizo Gandhi, que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa, y que la paz ofrece el único camino hacia un futuro mejor para todos.

Afrontar los desafíos del mundo de hoy significa unirse en una sola familia humana y comprometerse, como nunca antes, con la paz.

Exhortamos a quienes combaten en todo el mundo a que depongan las armas y se dediquen a derrotar al enemigo común de la humanidad, la COVID-19, y no a pelear entre sí. Necesitamos con urgencia suministrar vacunas y tratamientos que salven vidas y apoyar a los países en el largo camino que tienen por delante hacia la recuperación.

Debemos trabajar con ahínco para reducir las desigualdades y acabar con la pobreza.

Necesitamos un plan de acción mundial audaz para sanar a nuestro planeta.

Y, sobre todo, necesitamos recuperar la confianza en los demás. El odio, la división, el conflicto y la desconfianza prevalecieron en el pasado. Ya es hora de iniciar una nueva era de paz, confianza y tolerancia.

En este Día Internacional de la No Violencia, acojamos el mensaje de paz de Gandhi y pongamos manos a la obra de construir un futuro mejor y más pacífico para todos.

Afrontar los desafíos del mundo de hoy significa unirse en una sola familia humana y comprometerse, como nunca antes, con la paz.

António Guterres