Ilustración de unas mujeres caminando.

Mensaje del Secretario General para 2020

La violencia contra las mujeres y las niñas constituye un reto para los derechos humanos en todo el mundo. La pandemia de COVID-19 ha puesto aún más en evidencia que la cuestión es una emergencia mundial y que exige medidas urgentes de todas las personas, a todos los niveles y en todos los ámbitos. Las secuelas sociales y económicas de la pandemia están sumiendo a las mujeres y las niñas en la pobreza de manera desproporcionada y el riesgo de que sean objeto de violencia va en aumento.

En abril de este año insté a la comunidad internacional a trabajar para poner fin a la pandemia oculta de la violencia de género de una vez por todas: hoy deseo reiterar y renovar ese llamamiento.

La comunidad mundial necesita escuchar la voz y las experiencias de las mujeres y las niñas y tener en cuenta sus necesidades, especialmente las de las supervivientes y las de aquellas que afrontan formas múltiples e interseccionales de discriminación. También hay que dar prioridad al liderazgo de las mujeres en la búsqueda de soluciones y que involucrar a los hombres en la lucha.

Las medidas deben incluir una financiación previsible y flexible para las organizaciones en pro de los derechos de las mujeres, que tan a menudo son las primeras en responder en situaciones de crisis. Es fundamental que los servicios destinados a las supervivientes de la violencia se mantengan abiertos y debidamente dotados de recursos, y que estén implantadas las medidas adecuadas para apoyar las respuestas sanitarias, sociales y en materia de justicia.

Las medidas no solo deben centrarse en intervenir una vez que se produce la violencia contra la mujer, sino que, en primer lugar, deben tratar de prevenirla, entre otras cosas, haciendo frente a las normas sociales y los desequilibrios de poder, y los sistemas policiales y judiciales deben exigir más responsabilidades a los autores de estos hechos y poner fin a la impunidad.

En este día internacional, redoblemos nuestros esfuerzos por erradicar para siempre la violencia de género.

La comunidad mundial necesita escuchar la voz y las experiencias de las mujeres y las niñas y tener en cuenta sus necesidades, especialmente las de las supervivientes y las de aquellas que afrontan formas múltiples e interseccionales de discriminación. También hay que dar prioridad al liderazgo de las mujeres en la búsqueda de soluciones y que involucrar a los hombres en la lucha.

António Guterres

COVID-19 y la violencia contra las mujeres

End gender-based violence in Iraq. Photo: UNFPA Iraq
12 de junio de 2020 | Respuesta al COVID-19

Víctimas de la violencia doméstica atrapadas durante la pandemia

Las Naciones Unidas colaboran con los gobiernos para incluir la prevención y la reparación de los casos de violencia contra las mujeres en sus planes nacionales de respuesta contra el COVID-19. Están surgiendo soluciones singulares. En algunos países europeos, las farmacias y los supermercados se han convertido en lugares "de paso" en los que la víctima solo tiene que pedir una "mascarilla 19", para que se activen los planes de protección.

Secretary-General António Guterres speaking at a meeting. UN Photo/Jean-Marc
9 de abril de 2020 | COVID-19 Respuesta

Las mujeres en el centro de las iniciativas de recuperación del COVID-19

La pandemia del COVID-19 afecta a todos, en todas partes. Pero la pandemia está teniendo consecuencias sociales y económicas devastadoras para las mujeres y las niñas. Hoy publicamos un informe en el que se muestra que el COVID-19 podría revertir los limitados avances que se han logrado en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres, y se recomiendan métodos para que el liderazgo y las contribuciones de las mujeres se sitúen en el punto central de la resiliencia y la recuperación.

Secretary-General António Guterres briefs reporters. UN Photo/Mark Garten
5 de abril de 2020 | COVID-19 Response

La lucha contra la violencia de género, parte vital de la respuesta de los países frente al COVID-19

La pandemia del COVID-19 está causando un sufrimiento humano incalculable y devastación económica en todo el mundo. Hace poco pedí un alto el fuego inmediato a escala global para centrarnos en nuestra lucha común para combatir la pandemia. Hice un llamamiento en favor del fin de la violencia en todas partes, sin dilación. Pero la violencia no se limita al campo de batalla. Para muchas mujeres y niñas, la amenaza es mayor precisamente allí donde deberían estar más seguras. En sus propios hogares.