Participantes en un evento especial sobre la Juventud en Defensa de los Derechos Humanos en la ONU.

Mensaje del Secretario General 2022

El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial es un día de recordación y reconocimiento, y un llamamiento urgente a la acción.

El racismo sigue envenenando las instituciones, las estructuras sociales y la vida cotidiana en todas las sociedades.

Sigue siendo un factor clave de la desigualdad persistente.

Ningún país es inmune a la intolerancia, ni está libre de odio.

Las personas africanas y afrodescendientes, las personas asiáticas y de ascendencia asiática, las comunidades minoritarias, los pueblos indígenas, los migrantes, los refugiados y muchos otros siguen enfrentándose a la estigmatización, la discriminación y la violencia y siguen siendo utilizados como chivos expiatorios.

El tema de este año, “Voces para la acción contra el racismo”, nos insta a hablar alto y claro, a escuchar atentamente y a actuar con determinación.

Todos tenemos la responsabilidad de solidarizarnos con los movimientos por la igualdad y los derechos humanos en todo el mundo. Debemos escuchar a las personas que sufren la injusticia y garantizar que sus preocupaciones y reivindicaciones sean el centro de los esfuerzos para desmantelar las estructuras discriminatorias.

La justicia reparadora también es crucial para hacer realidad la igualdad racial y expiar el legado de siglos de esclavitud y colonialismo.

Para construir un futuro de justicia es necesario reparar un pasado injusto.

Tenemos las bases para emprender una acción decidida: la Declaración y el Programa de Acción de Durban, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, y la agenda de cuatro puntos para un cambio transformador en favor de la justicia y la igualdad raciales. En las Naciones Unidas también hemos puesto en marcha nuestro propio plan de acción estratégico interno sobre la lucha contra el racismo.

Para hacer realidad la visión de un mundo libre de racismo y discriminación racial, debemos actuar todos los días, a todos los niveles, en todas las sociedades.

Unámonos en torno a nuestra humanidad común y unamos nuestras voces por la igualdad, la justicia y la dignidad para todos.

Todos tenemos la responsabilidad de solidarizarnos con los movimientos por la igualdad y los derechos humanos en todo el mundo. Debemos escuchar a las personas que sufren la injusticia y garantizar que sus preocupaciones y reivindicaciones sean el centro de los esfuerzos para desmantelar las estructuras discriminatorias.

António Guterres