Izquierda: Una mujer vende productos en el Mercado Victoria en Port Victoria, Seychelles. Derecha: Christine Banlog ha sido una mujer de mercado durante 22 años. Ahora tiene 64 años, enviudó y cría a sus tres nietos en Camerún.
Foto:ONU Mujeres/Ryan Brown
 
António Guterres

La pandemia del COVID-19 está causando temor y sufrimiento indescriptibles a las personas de edad en todo el mundo. Más allá de su impacto inmediato en la salud, la pandemia coloca a las personas de edad en una situación de mayor riesgo de pobreza, discriminación y aislamiento. Es probable que tenga un efecto particularmente devastador para las personas de edad de los países en desarrollo.

Secretario General de la ONU, António Guterres
 

Protección de las personas mayores durante el COVID-19 y más allá

Aunque todas las personas de cualquier edad corren el riesgo de contraer COVID-19, las personas mayores tienen un riesgo significativamente mayor de mortalidad y enfermedad grave después de la infección, y los mayores de 80 años mueren a un ritmo cinco veces mayor que el promedio. Se estima que el 66% de las personas de 70 años o más tienen al menos una afección subyacente, lo que los coloca en un mayor riesgo de impacto severo por el COVID-19.

Las personas mayores también pueden sufrir discriminación por edad en las decisiones sobre atención médica, triaje y terapias que salvan vidas. Las desigualdades globales significan que, ya antes del COVID-19, hasta la mitad de las personas mayores en algunos países en desarrollo no tenían acceso a los servicios de salud esenciales. La pandemia también puede conducir a una reducción de los servicios críticos no relacionados con el COVID-19, lo que aumenta aún más los riesgos para la vida de las personas mayores.

Algunas personas mayores se enfrentan a vulnerabilidades adicionales en este momento. El virus no solo amenaza la vida y la seguridad de las personas mayores, sino que también amenazando sus redes sociales, su acceso a los servicios de salud, sus trabajos y sus pensiones.

“Ninguna persona, joven o vieja, es prescindible”, dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje de vídeo para presentar un informe de política sobre las personas de edad el mes pasado. El impacto en la salud y los servicios de atención a largo plazo para las personas mayores debe reconocer y enfrentar los desafíos particulares a los que se ven expuestos, incluida su capacidad para acceder a tratamiento y atención médica.

“Las personas de edad tienen los mismos derechos a la vida y a la salud que todos las demás”, subrayó el jefe de la ONU. “Al adoptar decisiones difíciles respecto a la atención médica para salvar vidas, se deben respetar los derechos humanos y la dignidad de todos”.

 


Pandemia de COVID-19

Resumen de políticas: El impacto del COVID-19 en las personas mayores

A medida que el mundo se enfrenta a una crisis de salud sin igual, las personas mayores se han convertido en una de sus víctimas más visibles.

La protección de nuestros ancianos

Entre 2019 y 2030, se prevé que el número de personas de 60 años o más aumentará en un 38%, de mil millones a 1,4 mil millones, superando en número a la juventud a nivel mundial, y este crecimiento será especialmente mayor y más rápido en las regiones en vías de desarrollo, y requiere que se preste mayor atención a los desafíos específicos que afectan a las personas mayores, incluso en el campo de los derechos humanos.

El maltrato de las personas mayores es un problema social que existe en los países en desarrollo y desarrollados y, por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo. Tan solo en unos pocos países desarrollados hay tasas de prevalencia o estimaciones, que se sitúan entre un 1% y un 10%. Aunque se desconoce la magnitud del maltrato de los ancianos, su importancia social y moral es indiscutible. Por este motivo, este problema requiere una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas de edad.

Las formas de definir, detectar y resolver el maltrato de las personas mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural. Por ejemplo, en algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería. Desde una perspectiva sanitaria y social, si los sectores de atención primaria de salud y los servicios sociales no están bien preparados para detectar y resolver el problema, el maltrato de los ancianos seguirá estando semioculto.

 

¿Sabías que...?

  • En el 2017, aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años sufrieron algún tipo de abuso en sus comunidades.
  • La pandemia del COVID-19 puede reducir significativamente los ingresos y el nivel de vida de las personas mayores. Actualmente menos del 20% de las personas en edad de jubilación reciben una pensión.
  • Las personas mayores no son solo víctimas. Ellos también responden. Son trabajadores de la salud, cuidadores y proveedores de servicios esenciales.

10 prioridades para una década del envejecimiento saludable

Invertir en estas 10 PRIORIDADES son inversiones en sociedades futuras. Un futuro que brinda a las personas mayores la libertad de beneficiarse y contribuir al desarrollo sostenible y a vivir vidas largas y saludables.

Asuntos que nos importan: Envejecimiento

El envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI, con consecuencias para casi todos los sectores de la sociedad, entre ellos, el mercado laboral y financiero y la demanda de bienes y servicios (viviendas, transportes, protección social...), así como para la estructura familiar y los lazos intergeneracionales. Más información.

Una anciana en el campo con ovejas en Turquía rural.

Actualmente, la mayoría de las personas viven más y una proporción significativa de la población mundial son personas mayores. Para 2050, la población mundial de personas mayores de 60 años se duplicará. Este cambio demográfico tiene fuertes implicaciones para el desarrollo sostenible.

Cristóbal Gabarrón en la inauguración de su escultura Universo Iluminado durante el Día de las Naciones Unidas en Ginebra en 2016.

La Década del Envejecimiento Saludable (2020-2030) es una oportunidad para reunir a los gobiernos, la sociedad civil, las agencias internacionales, los profesionales, la academia, los medios de comunicación y el sector privado durante diez años de acción concertada, catalizadora y colaborativa para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.

Días Internacionales

Los Días Internacionales nos dan la oportunidad de sensibilizar al público en general sobre temas de gran interés, tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud. Al mismo tiempo, pretenden llamar la atención de los medios de comunicación y los Gobiernos para dar a conocer problemas sin resolver que precisan la puesta en marcha de medidas políticas concretas. Más información.