
Mensaje del Secretario General para 2025
La contaminación atmosférica constituye una emergencia mundial que puede prevenirse.
En la actualidad, el aire que respiran casi todos los habitantes de la Tierra es inseguro, lo que contribuye a millones de muertes al año, en especial de personas mayores y niños y niñas.
Pero las soluciones a este problema están al alcance de la mano. Podemos controlar los contaminantes que asfixian a las personas y calientan el planeta invirtiendo en energías renovables, mejorando la gestión de residuos, frenando la deforestación, incluidos los incendios forestales, y fomentando una agricultura respetuosa con el medio ambiente.
La clave son políticas audaces, como la aplicación más estricta de la ley, el funcionamiento de sistemas de alerta pública y la colaboración transfronteriza.
Los Gobiernos deben aprovechar la oportunidad que brindan los nuevos planes climáticos nacionales, previstos para este año, con miras a trazar el camino hacia una drástica reducción de las emisiones y una transición justa que permita abandonar los combustibles fósiles.
Para demasiadas personas en todo el mundo, el cielo azul se ha teñido de gris por la inacción y la injusticia.
Adoptemos medidas urgentes hoy, por un aire limpio y respirable para todos y todas.
António Guterres
Para demasiadas personas en todo el mundo, el cielo azul se ha teñido de gris por la inacción y la injusticia. Adoptemos medidas urgentes hoy, por un aire limpio y respirable para todos y todas.
António Guterres