1 de mayo de 2025 - ¿Y si dejáramos de pensar en los jóvenes solo como “el futuro” y empezáramos a escuchar lo que están diciendo ahora mismo?
Esa pregunta surgió más de una vez mientras hablábamos con jóvenes en el Foro Juvenil del ECOSOC 2025, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York del 15 al 17 de abril. Con la 4ª Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (FFD4) a la vuelta de la esquina, sus voces ofrecen algo que necesitamos con urgencia: una perspectiva renovada sobre cómo financiar soluciones a los desafíos globales que realmente funcionen — para las personas, las comunidades y los países.
Cuando el desarrollo no se financia adecuadamente, no es solo una preocupación teórica. Es un estudiante que abandona los estudios por la pobreza. Un joven emprendedor que no puede conseguir un préstamo. Un pueblo rural que sigue sin electricidad porque no hay inversiones en energía limpia. Y, más a menudo de lo que pensamos, son los jóvenes —especialmente aquellos que ya parten de una situación de desventaja— quienes pagan el precio más alto.
¿Por qué la financiación importa a los jóvenes?
“La financiación para el desarrollo muestra si un gobierno prioriza el futuro de sus jóvenes o si los ignora”, afirmó Dennis Bai Zinnah Jr., candidato a doctorado en la Universidad de Tsinghua y Secretario General para Asuntos Asia-África en la Cooperación Económica y Comercial de la Juventud Africana. Para Dennis, la financiación no es solo una cuestión de números en una hoja de cálculo. Es cuestión de decisiones. ¿Invertimos en educación pública, sanidad, energía verde y acceso digital, o dejamos a millones atrás?
En todo el mundo, los jóvenes ya están liderando — ya sea a través de la acción climática, la innovación o la creación de negocios locales. Pero sin acceso a financiación o a los espacios donde se toman decisiones políticas, sus esfuerzos se quedan solo en eso: potencial.
Pankti Dalal, activista juvenil por la justicia climática, coincide. Nos recordó que los derechos humanos básicos —como el empleo, la vivienda y comunidades seguras— también necesitan respaldo financiero. “La falta de financiación adecuada en estos ámbitos deja a muchos jóvenes sin los recursos que necesitan para construir un futuro estable y próspero”, señaló.
Mahlet Zeleke Redi, directora ejecutiva de Women Economic Empowerment Africa, lo resume de forma clara: “Financiar el desarrollo es encontrar formas inteligentes de recaudar fondos y resolver problemas reales, juntos.”
Invertir con audacia, confiando en las mentes jóvenes
Entonces, ¿qué esperan estos jóvenes pioneros de la FFD4?
En una palabra: inclusión. No solo para una consulta simbólica, sino en la toma de decisiones y en la asignación real de recursos.
Pankti apuesta por las inversiones en la transición verde, lo que considera la mayor oportunidad de nuestro tiempo. “Tenemos que dejar de presentar la acción climática como un coste”, sostiene. “Es una inversión en las empresas del futuro, en nuestros empleos del futuro.”
Dennis compartió ejemplos de jóvenes emprendedores que ya están impulsando cambios reales, como Bernice Dapaah en Ghana, Charlot Magayja en Kenia o Mambu Johnson en Liberia. “No están esperando a ser invitados”, comentó. “Ya están solucionando problemas. Solo necesitan que el mundo se ponga a la altura.”
Para Charlie Zong, codirector de South-North Scholars y representante de Financiación para el Desarrollo en el Grupo Mayor de Niños y Jóvenes de la ONU, replantear la financiación implica también replantear el propio desarrollo. “No basta con escalar productos”, afirmó. “Hay que escalar procesos y reimaginar el desarrollo financiando procesos inclusivos de innovación.” Charlie aboga por tratar a los jóvenes como expertos: “Sabemos lo que funciona en nuestras comunidades. Pero, demasiadas veces, ese conocimiento queda al margen.”
Mirando hacia la FFD4
La FFD4, que se celebrará en Sevilla, España, del 30 de junio al 3 de julio, será la oportunidad para imaginar un marco global de financiación que funcione para las personas, no solo para las economías, y para reunir a líderes de todo el mundo con un objetivo común: financiar nuestro futuro.
Charlie lo expresó de otro modo: “El mayor desafío no es solo financiar los planes existentes para el desarrollo sostenible de aquí a 2030. Es encontrar visiones duraderas de ‘desarrollo sostenible’ que tengan sentido para personas en contextos profundamente distintos... Y eso comienza ahora mismo, financiando el acceso digital, la formación y las conexiones para globalizar la resolución de problemas — porque las soluciones respaldadas globalmente que perduran son aquellas co-desarrolladas por las comunidades desde la teoría hasta la implementación.”
Pankti tampoco está esperando. “Los jóvenes no somos solo la próxima generación”, afirmó. “Ya estamos liderando la transformación. La cuestión es si los líderes mundiales están dispuestos a invertir en nosotros — no solo por nuestro potencial, sino por el impacto que ya estamos generando.”
El mensaje clave: El momento empieza ahora
En esencia, la financiación para el desarrollo es mucho más que dinero — es una cuestión de prioridades, representación y responsabilidad. La FFD4 es una oportunidad para avanzar hacia un acuerdo global basado en el conocimiento compartido y la ambición colectiva, y para demostrar el verdadero valor del multilateralismo.
