Documento de antecedentes
Invertir en las mujeres y en las niñas
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Los Estados Miembros reconocen que la igualdad entre los sexos es un factor esencial para alcanzar las prioridades de la Naciones Unidas de paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo, incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Durante los últimos decenios, los acuerdos logrados en importantes conferencias y encuentros de las Naciones Unidas (entre otros, la Plataforma de Acción de Beijing, el Consenso de Monterrey y el Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005) han pedido con insistencia a las organizaciones internacionales y regionales que, como tarea prioritaria para el desarrollo económico, faciliten recursos suficientes para aquellos programas que contribuyen a promover a la mujer. A fin de llamar la atención sobre los logros alcanzados y las distancias aún por salvar en la financiación del empoderamiento de la mujer, el Día Internacional de la Mujer 2008 gira sobre el tema Invertir en las mujeres y en las niñas.
DÓNDE ESTAMOS
- De los 867 millones de adultos que no saben leer en la actualidad, el 64% son mujeres, según estimaciones del Banco Mundial. De los aproximadamente 113 millones de niños entre las edades de 6 a 11 años que no asisten a la escuela, la mayoría son niñas. Las investigaciones indican que el 60% de los jóvenes que no asisten a la escuela son niñas.
- En el período comprendido entre 2005 y 2006, sólo un media de 8.500 millones de un total de un total de 26 mil millones de dólares de los Estados Unidos se asignaron a la asistencia bilateral de sectores y actividades que promueven específicamente la igualdad de género, según el Comité de Asistencia para el Desarrollo (DAC) de la OECD. La mayor parte de los fondos se destinaron a los sectores sociales, principalmente salud y educación, mientras que solamente se asignó un porcentaje limitado de fondos a la promoción de la igualdad entre los géneros en áreas como la agricultura, la infraestructura o las finanzas.
- Invertir en las mujeres y las niñas tiene un efecto multiplicador sobre la productividad, la eficiencia y el desarrollo económico sostenido. Las mujeres educadas tienen más oportunidades económicas y participan más ampliamente en la vida pública.
- Las mujeres educadas por lo general tienen menos hijos e hijos más sanos, quienes tienen más probabilidades de asistir a la escuela. La educación también aumenta la capacidad de las mujeres y las niñas de protegerse contra el VIH.
- Las mujeres contribuyen a largo plazo a la erradicación de la pobreza y al desarrollo. Cuando las mujeres tienen la oportunidad de recibir educación, acceso a recursos y un lugar en la escena política, no sólo mejora la calidad de sus vidas, sino que se fortalecen las economías.
- Según estimaciones del Banco Mundial, un aumento del 1% en el número de mujeres con educación secundaria está asociado con un aumento porcentual del 0.3 en el ingreso per cápita.
- Las mujeres educadas y que gozan de buena salud tienen más capacidad para emprender actividades productivas y percibir ingresos más altos. Invertir en las mujeres proporciona beneficios a largo plazo ya que ellas son las principales cuidadoras de la generación futura.
- Las mujeres mejor educadas también tienen mayores posibilidades de beneficiarse de las nuevas tecnologías y de las oportunidades que ofrece el cambio económico. Mediante un mayor acceso de las mujeres a la tierra, al crédito y a otros recursos aumenta su bienestar y el de sus familias y de las comunidades, reduciendo los riesgos propios de la pobreza.
El acceso limitado de las mujeres al crédito, la tierra, los servicios médicos y la capacitación en nuevas tecnologías; las oportunidades educativas y de empleo que para las mujeres son menores que para los hombres, y la marginalización de la mujer en el ámbito de la toma de decisiones, no sólo afecta sus vidas y la vida de sus familias, sino que también es perjudicial para el desarrollo del capital humano y la integración en la fuerza laboral.
Una gran proporción de mujeres tiene empleos con bajos salarios, de baja categoría, de jornada parcial o por contrato, los cuales muy pocas veces participan de los beneficios del seguro social. Incluso para trabajos de naturaleza similar, las mujeres generalmente reciben de un 20 a un 30% menos que los hombres. La generación de empleo, la capacitación y el crédito, particularmente para las empresas pequeñas y medianas con mano de obra intensiva, son esenciales para facilitar el empleo de mujeres. Las mujeres contribuyen hasta dos tercios de las horas trabajadas en el mundo, pero ganan un décimo de los ingresos y son dueñas de aproximadamente el 1% de la propiedad.
OPORTUNIDADES PERDIDAS
- En África, la escasez de recursos educativos y de oportunidades laborales para las mujeres reduce el crecimiento anual per cápita en un 0.8%. Si este crecimiento hubiera tenido lugar, las economías de África se habrían duplicado en los últimos 30 años.
- La región de Asia y el Pacífico está perdiendo de 42 a 47 mil millones de dólares de los EE UU al año como resultado de la falta de acceso de las mujeres al mercado laboral, y otros 16 a 30 mil millones de dólares al año debido a la diferencia en las oportunidades educativas entre hombres y mujeres, según la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico.
- Los países que no eliminen las disparidades entre los sexos en la educación primaria y secundaria para el 2015 (una de las principales metas de los objetivos de desarrollo del Milenio) podrían perder entre 0.1 y 0.3 puntos porcentuales en las tasas de crecimiento per cápita.
PRESUPUESTOS Y GÉNERO
El análisis de los presupuestos que toman en cuenta la disparidad entre los sexos se enfoca más allá de los estados de cuenta para determinar si los patrones de ingresos y gastos impactan de manera diferente a los hombres y las mujeres. Esto no significa crear presupuestos separados para las mujeres, o tener como objetivo gastar más en los programas para mujeres, al contrario, lo que significa es, ayudar a los gobiernos a entender cómo tienen que ajustar sus prioridades y reasignar recursos para cumplir sus compromisos para lograr la igualdad de género y avanzar en los temas relacionados con la mujer. Durante el último decenio, más de 50 países han lanzado iniciativas de presupuesto que tienen en cuenta la disparidad entre los hombres y las mujeres, entre otros, Australia, Bolivia, Egipto, España, México, Nepal, Senegal y Tanzania. (http://www.un.org/womenwatch/daw/csw/csw52/OfficialDocuments.html.)
- La manera en que los países generan y gastan sus utilidades afectan de una manera diferente a mujeres y niñas que a hombres y niños. Un análisis a fondo de los gastos gubernamentales desde una perspectiva de género ha llevado a la creación de una programación orientada a las mujeres y presupuestos que tienen en cuenta la disparidad entre los sexos.
- Con la participación de la sociedad civil se han llevado a cabo exámenes minuciosos de los gastos teniendo en cuenta los recursos asignados a los objetivos de desarrollo y la manera como afectan a los pobres, específicamente a las mujeres.
- Asimismo, se ha realizado acciones de supervisión y seguimientos para determinar si se ha incorporado la perspectiva de género en los presupuestos e inversiones nacionales.
- Los ministerios y oficinas bien financiados que se orientan al avance de las mujeres desempeñan un papel clave en la gestión de los fondos públicos, incluyendo su participación en los ministerios de finanzas y planificación cuando se crean los presupuestos nacionales. La alianza estratégica con organizaciones de mujeres, con gran experiencia de base, ha contribuido a la concepción y desarrollo de tales políticas y estrategias.
EL CAMINO HACIA EL FUTURO
Se estima que los países de bajos ingresos necesitarán hasta 23.8 mil millones de dólares al año para alcanzar el objetivo de desarrollo del Milenio relacionado con la promoción de la igualdad de género y la promoción de la mujer para el año 2015, lo que se traduciría en 7 a 13 dólares per cápita por año de 2006 a 2015, según el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)
- Aumentar los recursos para la promoción de la mujer contribuirá a lograr el desarrollo y los objetivos de desarrollo del Milenio, particularmente los objetivos que tienen que ver con educación, salud materna, mortalidad infantil, educación primaria universal y otros.
- Esto requeriría un aumento en el porcentaje de asistencia gubernamental para el desarrollo específicamente orientado a la igualdad de género y a la potenciación de las mujeres. Los ingresos de capitales y la inversión extranjera directa tienen el potencial de aumentar el financiamiento para los programas orientados a las mujeres si se siguen políticas y regulaciones sólidas.
- El Consenso de Monterrey pidió inversiones sólidas en la infraestructura social y económica teniendo en cuenta las disparidades de género e hizo hincapié en la importancia de la microfinanciación y los planes de crédito.
- Para conseguir el progreso hacia la potenciación de las mujeres es esencial una mayor participación de las m en la toma de decisiones en el ámbito económico y financiero
- Las mujeres son agentes decisivos del cambio para alcanzar el desarrollo y la erradicación de la pobreza, aunque su participación especialmente en los sectores de comercio, infraestructura y finanzas, sigue siendo minoritaria Esto generalmente se debe a los estereotipos de género, la falta de oportunidades y los marcos institucionales y legales discriminatorios. Se deben establecer o reforzar objetivos, metas, cuotas concretas y medidas especiales de carácter temporal.
- Un paso fundamental para aumentar la participación de las mujeres en las actividades económicas es que las instituciones financieras, los bancos, los organismos bilaterales de desarrollo y los organismos regionales e internacionales incorporen perspectivas de género y las voces de las mujeres en todo el proceso de formulación de políticas económicas.
EL PROGRESO DE LA MUJER ES EL PROGRESO DE TODOS.
Resolución de la Asamblea General 60/1
Información proporcionada por Oficina de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer (OSAGI), salvo que se indique lo contrario.
Publicado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas – DPI/2497 - Febrero de 2008