Un anciano lee un periódico sentado en un banco en La Habana, Cuba.
Un anciano lee un periódico sentado en un banco en La Habana, Cuba, Foto ONU/Milton Grant

Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, 26 de julio a 6 de agosto de 1982, Viena

Antecedentes

Una Asamblea necesaria

Reconociendo la necesidad de señalar a la atención mundial sobre los graves problemas que aquejan una parte cada vez mayor de la población del mundo, la Asamblea General de las Naciones Unidas decide, en su Resolución 33/52 de 14 de diciembre de 1978, organizar en consulta con los Estados miembros, los organismos especializados y las organizaciones interesadas, una Asamblea Mundial sobre las personas de edad en 1982.

La Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento se celebró en Viena en 1982. El propósito de la Asamblea Mundial era servir como un foro para iniciar un programa internacional de acción encaminado a garantizar la seguridad económica y social de las personas mayores, así como oportunidades para que estas personas contribuyan al desarrollo de sus países.

En su Resolución 35/129 de 11 de diciembre de 1980, la Asamblea General declaró además que deseaba que como resultado de la Asamblea Mundial de las Persona de Edad, las sociedades reaccionen más plenamente ante las consecuencias socioeconómicas del envejecimiento de las poblaciones y ante las necesidades especiales de las personas de edad avanzada. Decide cambiar el nombre de Asamblea Mundial sobre las Personas de Edad por el de Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento

El Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento fue el resultado de la Asamblea Mundial. Fue el primer instrumento internacional, que sentó las bases para la formulación de políticas y programas sobre el envejecimiento. Fue respaldado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1982 (en la resolución 37/51), y fue adoptado ese mismo año en la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.

El objetivo del Plan de Acción era fortalecer la capacidad de los gobiernos y la sociedad civil para abordar eficazmente el envejecimiento de la población y abordar el potencial de desarrollo y las necesidades de dependencia de las personas de edad. Promovió la cooperación regional e internacional e incluyó 62 recomendaciones de acción que abordan la investigación, la recopilación y el análisis de datos, la capacitación y la educación, así como las siguientes áreas sectoriales:

  • salud y nutrición;

  • protección de los consumidores de edad avanzada;

  • vivienda y medio ambiente;

  • familia;

  • bienestar Social;

  • seguridad de ingresos y empleo;

  • educación.