Fotocomposición de rostros de personas de raza negra de diferentes edades y géneros

 

Mensaje del Secretario General 2026

Hoy conmemoramos a las víctimas de un crimen atroz: millones de personas arrebatadas a sus familias y comunidades en África, sometidas a la trata trasatlántica, que, si sobrevivían a la travesía, eran esclavizadas en América. Muchos millones más nacieron en la esclavitud, fueron objeto de una explotación brutal por su trabajo y se les denegó su humanidad básica. Honramos su resiliencia silenciosa y sus valientes actos de abierta resistencia. 

Este orden mundial imperó durante más de 400 años, y aún hoy sigue presente en nuestro mundo, en los sistemas e instituciones forjados y enriquecidos por la esclavitud, en las desigualdades sociales y económicas arraigadas en injusticias del pasado, y en los prejuicios que permean nuestra cultura y nos afectan a todos.

En este Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos estamos llamados a combatir esos legados, rechazando la falsa narrativa de la diferencia racial y la repugnante mentira de la supremacía blanca, desarticulando el racismo, en Internet, en los medios de comunicación, en las escuelas, en el trabajo, en la política y en nuestro fuero interno, y trabajando en aras de la verdad, la justicia y la reparación.

Acojo con satisfacción los primeros pasos dados por algunos gobiernos para abordar las consecuencias de la esclavitud. Pero se necesitan medidas mucho más audaces, por parte de muchos más Estados Miembros, incluidos compromisos para respetar la propiedad de los países africanos sobre sus propios recursos, y medidas para garantizar su influencia y su participación en pie de igualdad en la arquitectura financiera mundial y en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Juntos, comprometámonos con un mundo en el que todas las personas vivan y prosperen en condiciones de dignidad.

António Guterres

Acojo con satisfacción los primeros pasos dados por algunos gobiernos para abordar las consecuencias de la esclavitud. Pero se necesitan medidas mucho más audaces, por parte de muchos más Estados Miembros, incluidos compromisos para respetar la propiedad de los países africanos sobre sus propios recursos".

António Guterres