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(* inglés)

El PNUD y la gobernabilidad democrática

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INFORAPIDA

Los desafíos

La cantidad de países del mundo que han adoptado las principales modalidades de la democracia pasó de menos de 60 en 1985 a más de 140 en 2007. Sin embargo, en muchos países las nuevas esperanzas se transformaron en frustración por culpa de la exclusión social y política, por la ineficacia o la falta de servicios públicos como el agua potable y la educación, y por la falta de responsabilidad de las instituciones y los líderes, que amenazan con desmantelar muchos de estos logros. Las mujeres siguen estando mal representadas en todos los ámbitos de la toma de decisiones, y en muchos países los gobiernos no han creado los trabajos, los servicios y la seguridad personal que sus ciudadanos necesitan para tener vidas plenas.

Una votante de la República Democrática del Congo muestra su tarjeta de
identidad
Una votante de la República Democrática del Congo muestra su tarjeta de identidad.
PNUD RDC/Giacomo Pirozzi

La respuesta necesaria

Estos desafíos muestran que si bien se progresa, todavía hay que hacer más. Es aquí donde el PNUD da su apoyo: el PNUD promueve el desarrollo humano, fortaleciendo a las personas con las capacidades y las elecciones que pueden impulsar el cambio y mejorar sus vidas. Para permitir a las personas a que alcancen su pleno potencial social y económico, una democracia necesita instituciones que funcionen, incluyendo una administración pública competente centrada en servir a los habitantes, un parlamento elegido que supervise al poder ejecutivo, y un sistema judicial independiente y profesional que permita a todos acceder a la justicia.

Estas instituciones y los sistemas asociados a ellas no se pueden desarrollar de la noche a la mañana ni se les puede dar por evidentes una vez que hayan sido establecidas: los conflictos políticos y civiles, los monopolios de poder y el profundo descontento público con el gobierno puede enlentecer o incluso detener el progreso hacia una gobernabilidad democrática incluyente. Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 es necesario tener voluntad política en los ámbitos local, nacional e internacional, que puede tener sentido sólo si los pobres pueden hacer oír su voz con fuerza.

El PNUD dedica la mayor parte de sus recursos – aproximada-mente US$ 1.5 mil millones por año – a hacer que la gobernabilidad democrática llegue a los pobres. La organización, con actividades como la de apoyo a las primeras elecciones libres en la República Democrática del Congo en más de 40 años, o a Nepal para establecer su nueva constitución, da así pruebas de que puede alcanzar buenos resultados en todas las regiones, muchas veces en circunstancias extraordinariamente difíciles.

El trabajo de la organización se centra en cuatro áreas principales:

  1. Aumentar las oportunidades de las personas de participar en la toma de decisiones políticas, especialmente las de las mujeres y los pobres. Apoyamos una elección en alguna parte del mundo aproximadamente cada dos semanas, y alentamos a que más mujeres se dediquen a la política y a que se invierta en medios de comunicación libres y responsables.
  2. Hacer que las instituciones democráticas sean más responsables y se interesen por los ciudadanos. Apoyamos uno de tres parlamentos del mundo, ayudamos a las administraciones públicas a dar servicios y promovemos el estado de derecho y el acceso de las personas a la justicia.
  3. Promover los principios de la gobernabilidad democrática – especialmente en lo referente a la lucha contra la corrupción, los derechos humanos, el fortalecimiento de las mujeres y la igualdad de oportunidades.
  4. Apoyar evaluaciones nacionales de la gobernabilidad democrática. Ayudamos a los países a evaluar sus necesidades en materia de gobernabilidad democrática, hacemos el seguimiento de su evolución, y ayudamos a alcanzar sus objetivos desarrollando las capacidades de diversos interesados de recabar y analizar la información necesaria para tomar las decisiones correctas y traducir esa información en buenas políticas.

Servicios del PNUD

Poniendo el énfasis en las cuatro áreas anteriormente citadas, el PNUD ofrece servicios a los países en desarrollo en las siguientes categorías:

Gastos de programa acumulados del PNUD
(2004-2007) para la gobernabilidad
democrática

Ejemplos de trabajo del PNUD

El PNUD apoya unas elecciones en alguna parte del mundo cada dos semanas aproximadamente. Las elecciones van más allá del día en que se vota. En los estados en transición, especialmente los que salen de un conflicto, el ciclo electoral es un primer paso esencial en lo que puede ser un proceso democrático complejo. En Sierra Leona en 2007, el PNUD coordinó un fondo de $40 millones en nombre de donantes, y apoyó el proceso electoral del país desde la educación e inscripción de los votantes hasta la distribución de las urnas.

El PNUD promueve el acceso de los pobres a la justicia. Un gobierno democrático quiere decir que hay que entender bien la ley y asegurarse de que se respete, al mismo tiempo que la gente sepa que pueden resolver sus diferendos de manera imparcial y justa. Para los países que salen de un conflicto, esto puede implicar comenzar desde el principio: redactar una constitución, conseguir jueces, preparar a los oficiales de las prisiones y formar a la policía. Después de d0s décadas de guerra civil, Sudán del Sur ahora está comenzando a hacer la reconstrucción y el PNUD está dando su apoyo. El sistema judicial, por ejemplo, tiene serios problemas por la falta de jueces que hablen inglés y que conozcan el sistema de las leyes populares, y por la falta de muebles, equipos y computadoras. En respuesta a eso, el PNUD y sus socios han formado a 40 jueces y ayudado al personal con el inglés, y 17 jueces y abogados están haciendo cursos de perfeccionamiento. En Yemen, el PNUD apoyó en la informatización de archivos jurídicos y sistemas de gestión de las cortes. En un país donde las bibliotecas de leyes fueron destruidas, poner las leyes en CD ha tenido tanto éxito que la cantidad de copias pasó de 500 a 5.000.

El PNUD permite a los gobiernos dar servicios básicos a sus ciudadanos. Hacer funcionar un gobierno es principalmente cuestión de asegurar de que los servicios básicos como la salud, la educación y la energía lleguen a los que los necesitan. Para ello, las democracias que gozan de buena salud requieren administraciones públicas justas y eficientes – tanto en el ámbito nacional como local – así como un funcionariado sólido y políticas sociales justas. Por esa razón, el PNUD trabaja con los países en desarrollo para instaurar las administraciones públicas. En Liberia, por ejemplo, después de organizar elecciones pacíficas en 2005, el PNUD está ayudando a reconstruir las instituciones públicas, a revitalizar los reglamentos de la administración pública, a crear un código de conducta para los funcionarios públicos y a modernizar los procedimientos de gestión financiera.

El PNUD ayuda a promover las voces de las comunidades. Las comunidades necesitan tener la oportunidad de influenciar a los que toman las decisiones que los afectan, y las autoridades en general necesitan tener la capacidad de responder como corresponda. El PNUD trabaja en ambos frentes: ampliando los canales de comunicación entre las personas y el estado, y ayudando al estado a responder, en general por medio de un gobierno descentralizado que esté bien planificado y administrado. En Kirguistán, por ejemplo, el PNUD apoyó la incorporación de asuntos relativos a la gestión de desastres a las estructuras de gobierno locales de diez aldeas, lo que permitió a las comunidades estimar los riegos por desastres, establecer grupos de voluntarios de rescate, y formar a las autoridades locales sobre qué hacer en momentos de crisis. Como resultado del éxito obtenido, el Gobierno está adaptando el proyecto para todo el país, y se le considera internacionalmente como una mejor práctica.

El PNUD apoya el cumplimiento de “todos los derechos humanos para todos’. Un sólido sistema nacional de promoción y protección de los derechos humanos inspirado por las políticas públicas que promueven los derechos humanos para todas las personas es un requisito fundamental para las sociedades democráticas. El PNUD da asistencia en el desarrollo de las capacidades de derechos humanos en los ámbitos nacional, regional y local, generalmente en colaboración con socios de dentro y de fuera del sistema de la ONU. El PNUD pone los derechos humanos en el centro de la gobernabilidad democrática, fortaleciendo las instituciones de derechos humanos nacionales y armonizando las leyes como en el caso de Uganda y de Kazajstán, asistiendo a las minorías y fortaleciendo y ayudando jurídicamente a los desamparados, como en Albania e Indonesia, formando a la policía y a los jueces, como en Bangladesh y en Egipto, y haciendo frente a las discapacidades, como en Perú y en China.

El PNUD hace frente a la corrupción que puede ahogar el desarrollo. Una limpieza de los sectores de la policía, la salud, la educación y el medio ambiente es vital para acabar con el impacto que la corrupción tiene sobre la vida de los pobres. Ya sea trabajando con los gobiernos para detener la mala administración de los ingresos procedentes del petróleo, por ejemplo, o formando a los políticos para que establezcan leyes eficaces para prevenir la mala administración, el PNUD se encuentra en el centro de los esfuerzos mundiales para alcanzar la transparencia. En América Latina, el PNUD trabajó conjuntamente con Transparencia Internacional y con socios nacionales para estudiar las modalidades de la corrupción en 17 países, lo que fue un primer paso esencial para saber cómo solucionar el problema. Entre 2004 y 2006, el PNUD ha apoyado un total de 133 programas anticorrupción que están activos en 51 países de todo el mundo.

Logo del PNUD

Si desea más información, consultar:
http://www.undp.org/content/undp/es/home/

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
One United Nations Plaza
Nueva York, NY 10017, EE.UU.

Abril de 2008