SPAIN
 
 

Intervención

Del

Exmo. Sr. D. Jaume Matas Palou
Ministro de Medio Ambiente del Gobierno Español

Combre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible

Johannesburgo,  South Africa
4 de Septiembre 2002

Excmo. Sr. Presidente,

Exmos. Señores,

Señoras y Señores,

En primer lugar, deseo agradecer la hospitalidad de las Autoridades sudafricanas en esta espléndida ciudad que nos acoge y mostrar mi reconocimiento a la labor realizada por la Secretaría General de las Naciones Unidas y las Autoridades de este país en la organización de esta Cumbre.

Han transcurrido ya 10 años desde que tuvo lugar la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. Es, pues, un buen momento para hacer balance de los resultados obtenidos hasta la fecha, así como para hacer frente a los retos que nos plantea el Desarrollo Sostenible. De hecho, estos son los objetivos prioritarios de la Cumbre: "Hacer balance y Establecer compromisos".

Es indudable la importancia de acercar las políticas de sostenibilidad a los ciudadanos. En España las Agendas 21 locales ya están jugando un papel relevante en este ámbito con resultados muy positivos. Por ello, España apoya la creación de un Foro permanente de desarrollo sostenible y el ofrecimiento a albergar la sede del mismo.

Johannesburgo debe representar el escenario del acuerdo global que confirma la voluntad decidida de trabajar conjuntamente en la plena integración de las dimensiones económica, social y medioambiental del desarrollo sostenible a todos los niveles.

Un resultado equilibrado de las negociaciones de esta Cumbre debe basarse en la responsabilidad de cada país en su propio desarrollo, y en la acción. En suma debe consagrar la acción multilateral como motor del desarrollo sostenible.

Después de Rio la globalización aparece como un fenómeno con gran incidencia económica, social y medioambiental. La sociedad ha percibido hasta ahora los aspectos negativos más que las oportunidades que representa. Es responsabilidad de todos hacer que la globalización trabaje a favor del desarrollo sostenible, respetando la diversidad de nuestras sociedades y garantizando una distribución equitativa de sus beneficios.

Los gobiernos, junto con las instituciones financieras internacionales, tenemos la gran responsabilidad de poner en práctica los Objetivos del Milenio que se dirigen a la erradicación de la pobreza, como reto fundamental que la humanidad tiene planteado para este nuevo siglo.

Resulta prioritario fomentar la participación de la sociedad civil en los procesos de desarrollo sostenible en todas sus etapas, y especialmente en el seguimiento de los Acuerdos de esta Cumbre. Los responsables políticos, en nuestros respectivos países, debemos ser capaces de reflejar los intereses legítimos de la sociedad civil en nuestras propuestas, e inspirar confianza en nuestra capacidad de compromiso y visión de futuro. Tenemos que mostrar nuestro firme compromiso con el desarrollo sostenible, de forma que impregne nuestras decisiones políticas para su efectiva consecución.

El Buen Gobierno nos obliga a asegurar la Paz, la Seguridad, la Estabilidad, la defensa de los Derechos Humanos, el respeto a la igualdad de género y la preeminencia del Estado de Derecho en nuestra sociedad.

El cambio de los patrones actuales de producción y consumo hacia otros más sostenibles, la conservación y protección de los recursos naturales y la biodiversidad, serán claves para detener el deterioro ambiental. Todo ello junto con medidas económicas, tales como el acceso a los mercados de los países en desarrollo, nos permitirán luchar contra la pobreza, que es la mayor lacra que pesa hoy en día sobre la humanidad.

Uno de los desafíos ambientales con los que nos enfrentamos es combatir los riesgos asociados al cambio climático. Para ello, todos los Estados debemos realizar los esfuerzos necesarios para la pronta entrada en vigor del Protocolo de Kioto, pero ello no es suficiente. Debemos ser capaces de modificar nuestros modelos de producción y consumo y, en este sentido, la firme apuesta por las energías renovables es una acción imperativa.

La lucha contra el cambio climático así como contra otras formas de degradación ambiental es sin duda un reto, pero también una oportunidad. Frenar las consecuencias adversas del cambio climático, de la desertificacion, del aumento del nivel del mar o del incremento de los episodios meteorológicos extremos es una necesidad. Pero a la par todos los esfuerzos que se realicen para evitar la degradación ambiental mundial suponen una inversión en nuestro futuro y una garantía para la salvaguarda de los intereses de las generaciones venideras. A este respecto Acuerdos como el Tratado Antártico son instrumentos fundamentales para combatir la degradación de ese continente cuya pérdida sería irrecuperable.

España ha estado comprometida en todo momento en contribuir al éxito de esta Cumbre, por lo que ha realizado todos los esfuerzos posibles durante su Presidencia de la Unión Europea para lograr acuerdos al más alto nivel. Igualmente, en la Conferencia de Monterrey, España se comprometió, en materia de ayuda al desarrollo, a incrementar en un 30% su aportación.

Quisiera reafirmar el compromiso español con el desarrollo sostenible, un compromiso político y social que estamos materializando en acciones concretas como el programa Araucaria para América Latina y el Programa Azahar para el Mediterráneo.

En un ámbito de especial importancia para todos los paises como es el Agua, en cuya gestión España se ha visto obligada, por sus condiciones naturales, a acumular una gran experiencia, el gobierno español, en el marco de esta Cumbre, adquiere el firme compromiso de extender la Iniciativa Europea de Agua a América Latina.

España tiene la plena confianza en que el compromiso mundial con el desarrollo sostenible saldrá reforzado de esta Cumbre y que unas bases más sólidas para luchar contra la pobreza y la degradación medioambiental se podrán en marcha, por cuanto en esta Cumbre de Johannesburgo se ha consagrado la acción multilateral como única vía para salvaguardar nuestros intereses mutuos.

Muchas gracias Sr. Presidente, Señoras y Señores.