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Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud
2 de diciembre

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud

2 de diciembre de 2009

En el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, proclamamos nuestro compromiso de erradicar por completo la esclavitud y las prácticas análogas a la esclavitud.

En el artículo 4 de la Declaración Universal de Derechos Humanos se afirma que "nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas". Aun así, la esclavitud sigue siendo un problema grave y sin resolver, en África, Asia, América y Europa.

En nuestro mundo globalizado se han ido perfilando nuevas formas de esclavitud. La lista de prácticas aberrantes, tanto antiguas como modernas, es trágicamente larga e incluye, entre otras muchas, la servidumbre por deudas, la servidumbre de la gleba, el trabajo forzoso, el trabajo y la servidumbre infantiles, el tráfico de personas y de órganos humanos, la esclavitud sexual, la utilización de niños soldados, la venta de niños, el matrimonio forzoso y la venta de esposas y la explotación de la prostitución.

La mayoría de quienes las padecen son pobres y pertenecen a grupos excluidos por la sociedad, como las minorías y los migrantes. La superposición de los factores de pobreza, clase social y raza genera problemas estructurales y ciclos de marginación difíciles de frenar.

Los pueblos indígenas están más expuestos a la servidumbre porque, en muchos países, su acceso al uso de la tierra es limitado. Hay otros que se ven atrapados por las desigualdades y la discriminación por razones de género, las carencias educativas, la desesperación por conseguir un trabajo y la demanda de mano de obra barata. La crisis económica y financiera mundial amenaza con amplificar aún más esa vulnerabilidad.

La lucha contra la esclavitud conlleva no solo la prohibición directa por ley, sino también el combate contra la pobreza, el analfabetismo, las disparidades económicas y sociales, la discriminación por razones de género y la violencia contra la mujer y el niño. Tenemos que velar por que se cumplan las leyes contra la esclavitud; crear mecanismos para combatir esas prácticas; reforzar la cooperación bilateral, regional e internacional, incluso con las organizaciones no gubernamentales que prestan asistencia a las víctimas; e iniciar campañas de sensibilización.

En este Día Internacional, renovemos nuestra promesa de socorrer y proteger a las victimas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas