D. Cuestiones intersectoriales: desarrollo sostenible, igualdad entre los géneros y derechos humanos
40. Las Naciones Unidas tienen el claro mandato de promover el desarrollo
sostenible, la igualdad entre los géneros y los derechos humanos, y los Estados
Miembros se han comprometido a alcanzar esos ambiciosos objetivos. El Grupo
recomienda que las cuestiones intersectoriales formen parte integral de las
actividades de las Naciones Unidas, en particular del funcionamiento unificado de
las Naciones Unidas en los países.
Desarrollo sostenible
Debería realzarse la importancia del desarrollo sostenible en la
estructura institucional de las Naciones Unidas y en las actividades en los
países. El sistema de las Naciones Unidas debe aspirar a una mayor
integración, eficiencia y coordinación de las dimensiones económicas,
sociales y ambientales del desarrollo sostenible. A nivel operacional, el Grupo
apoya el establecimiento de una alianza sólida entre el PNUMA (entidad
normativa) y el PNUD (entidad operacional) y una mayor atención del sistema
de coordinadores residentes al medio ambiente, como parte del
funcionamiento unificado de las Naciones Unidas en los países. El Grupo
insta al Consejo Económico y Social a que establezca una serie de sesiones
sobre el desarrollo sostenible y a que continúe la reforma de la Comisión
sobre el Desarrollo Sostenible a fin de lograr integrar las cuestiones
económicas, sociales y ambientales en el proceso de adopción de decisiones.
41. Se está aplicando la visión de futuro del desarrollo sostenible, descrita en el
Programa 21 y aprobada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo de 1992, pero no se ha hecho realidad todavía. Aunque la
Asamblea General aprobó la inclusión del desarrollo sostenible en el marco general
de las actividades de las Naciones Unidas, la comunidad internacional no aplica
debidamente los planes de desarrollo y debe mejorar el marco institucional para el
desarrollo sostenible.
42. En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002, los dirigentes
mundiales reconocieron esa necesidad y subrayaron que era necesario lograr una
mayor integración, eficacia y coordinación de los aspectos económicos, sociales y
ambientales del desarrollo sostenible. Los gobiernos también coincidieron en que el
fortalecimiento del marco institucional internacional en pro del desarrollo sostenible
era un proceso evolutivo. La comunidad internacional debe seguir examinando
permanentemente los arreglos pertinentes para determinar las carencias y eliminar la
duplicación de funciones.
43. Los Estados Miembros y las instituciones internacionales siguen considerando
la pobreza, la salud y la degradación ambiental como problemas separados. El
sistema de las Naciones Unidas debe ayudar a los países a integrarlos, haciendo
frente a los retos que plantea el desarrollo sostenible en los diferentes sectores
y temas.
44. La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible se concibió como un foro de alto
nivel para reunir a los encargados de adoptar decisiones sobre temas económicos y
ambientales y crear oportunidades para el diálogo franco, las deliberaciones y la
solución de problemas. El Grupo considera que la Comisión es un buen modelo para
reunir a los interesados y que ha funcionado bien como foro para la interacción y el
intercambio de ideas. Sin embargo, ha sido bastante menos eficaz en lograr que la
promesa de integrar el medio ambiente y el desarrollo se haga realidad. El mandato
de la Comisión se ha ampliado considerablemente para incluir las evaluaciones
sectoriales de los recursos naturales. Sólo en las cuestiones sobre el medio
ambiente, la Comisión ha contribuido a la creación de superposiciones en la labor y
con frecuencia a divisiones poco claras de las responsabilidades.
45. Las recomendaciones del Grupo en materia de desarrollo, asistencia
humanitaria, medio ambiente e igualdad entre los géneros y derechos humanos
deben considerarse en el contexto del desarrollo sostenible. Las recomendaciones en
este sentido se refieren sobre todo a aumentar la importancia del desarrollo
sostenible en la estructura institucional de las Naciones Unidas y en las actividades
en los países y a lograr el equilibrio necesario entre los tres pilares del desarrollo
sostenible (económico, social y ambiental).
Recomendación: Debería establecerse una alianza más sólida entre el PNUMA
(entidad normativa) y el PNUD (entidad operacional), aprovechando sus
complementariedades. Los dos programas deberían:
- Integrar el medio ambiente en las estrategias de desarrollo de los países por medio del sistema de coordinadores residentes.
- Reforzar la capacidad analítica y técnica de las instituciones nacionales.
- Colaborar con los países en la aplicación de los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente.
- Incorporar la perspectiva del medio ambiente en la preparación para casos de desastre y en la recuperación y reconstrucción después de desastres.
- Aplicar el enfoque estratégico acordado en el Plan estratégico de Bali para el apoyo tecnológico y la creación de capacidad. Para ello será necesario que los equipos de las Naciones Unidas en los países tengan acceso a los conocimientos especializados del PNUMA sobre el medio ambiente.
Recomendación: Se debería incorporar el desarrollo sostenible en la labor
del Consejo Económico y Social. Eso se logrará mediante un examen sustantivo
de los informes preparados por los órganos subsidiarios, el Consejo de
Administración del PNUMA/Foro Ambiental Mundial a Nivel Ministerial y otros
órganos intergubernamentales pertinentes, como la Junta de Desarrollo Sostenible
(véase cap. III.A).
- El Consejo Económico y Social debería instituir una serie de sesiones sobre desarrollo sostenible. Ello contribuiría a: a) fomentar el equilibrio entre los tres pilares básicos del desarrollo sostenible; b) centrar la atención sobre los temas relacionados con la sostenibilidad planteados por las comisiones orgánicas del Consejo e informar a esas comisiones sobre conclusiones al respecto; y c) coordinar las recomendaciones realizadas a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y sus órganos rectores.
- Se debería profundizar la reforma de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible emprendida tras la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002 centrándose en la aplicación, en particular en los enfoques para integrar las cuestiones ambientales y sociales en la planificación económica y determinar y difundir las prácticas recomendadas.
Igualdad entre los géneros y empoderamiento de la mujer
La igualdad entre los géneros es esencial para lograr que en el
desarrollo sostenible se tengan en cuenta las necesidades, los derechos, las
aspiraciones y el talento de la mitad de la población mundial. El Grupo
considera que las Naciones Unidas deben sustituir varias estructuras
deficientes por una entidad dinámica centrada en la promoción de la igualdad
entre los géneros y el empoderamiento de la mujer. Esa entidad debería
movilizar fuerzas que promovieran el cambio a nivel mundial e inspirar
mejores resultados a nivel nacional. La promoción de la igualdad entre los
géneros debe seguir siendo parte del mandato de todas las entidades de las
Naciones Unidas.
46. En el marco de las Naciones Unidas, y a lo largo de las seis últimas décadas, la
comunidad internacional ha asumido el compromiso sólido de promover la igualdad
entre los géneros y el empoderamiento de la mujer y ha confiado a las Naciones
Unidas ese mandato fundamental. El Secretario General nos pidió que incluyéramos
en nuestro trabajo una evaluación del modo en que las Naciones Unidas podrían
mejorar y ampliar su labor para lograr la igualdad entre los géneros, sobre todo en el
contexto donde su importancia es mayor, es decir en las actividades operacionales
de la Organización sobre el terreno.
47. Para ello hemos escuchado atentamente las opiniones de los gobiernos de los
países donantes y los países donde se llevan a cabo los programas, de los
representantes de la sociedad civil y del personal de las Naciones Unidas en la Sede
y en las oficinas regionales y en los países. El mensaje es claro: aunque la labor de
apoyo a los países para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de
la mujer sigue siendo fundamental, está claro que el sistema de las Naciones Unidas
no ha contado con recursos suficientes y que su contribución ha sido incoherente y
fragmentaria.
48. Consideramos que nunca se puede insistir lo suficiente en la importancia de la
igualdad entre los géneros. Tanto por motivos de derechos humanos como de
eficacia del desarrollo, las Naciones Unidas deben hacer un esfuerzo mucho mayor
para alcanzar ese objetivo. Aunque hay ejemplos de iniciativas encomiables que han
contribuido a mejorar la vida de las mujeres, esas iniciativas de la Naciones Unidas
siguen siendo por desgracia casos aislados de “prácticas óptimas”.
49. Proponemos una nueva forma de avanzar, basada en principios básicos que
orienten todas las iniciativas encaminadas a mejorar la actuación de las Naciones
Unidas en la esfera de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer:
- Las Naciones Unidas deben desempeñar un papel mucho mayor en las cuestiones relacionadas con la mujer a fin de asegurar que los temas de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer reciban la atención que merecen en todo el sistema y deben colaborar de manera más eficaz con los gobiernos y la sociedad civil en ese ámbito. Con el fin de avanzar en ese tema clave del programa de las Naciones Unidas, creemos que debe establecerse una entidad para las cuestiones de género basada en los principios de la coherencia y la consolidación.
- No obstante, también estamos profundamente convencidos de que el compromiso de lograr la igualdad entre los géneros es parte del mandato de todo el sistema de las Naciones Unidas y debe seguir siéndolo. La responsabilidad de integrar las cuestiones relacionadas con la igualdad entre los géneros no puede recaer en un solo organismo o entidad de las Naciones Unidas, cualesquiera que sean su tamaño e influencia.
- Por último, en nuestras recomendaciones hemos procurado combinar una mayor visibilidad de las cuestiones de género en la Sede con unos mejores resultados sobre el terreno, que es donde se medirá la eficacia de las Naciones Unidas.
Recomendación: El Grupo recomienda reforzar la coherencia y la eficacia de
los mecanismos de las Naciones Unidas encargados de las cuestiones de género
mediante la racionalización y consolidación de tres instituciones que se ocupan
de las cuestiones de género en un programa consolidado de las Naciones Unidas
para la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer.
Recuadro 2
Mandato y estructura de la entidad consolidada para las cuestiones de género
Gobernanza
Mandato y estructura de la entidad consolidada para las cuestiones de género
Gobernanza
La entidad para las cuestiones de género consolidaría tres entidades actuales de
las Naciones Unidas en dos divisiones. La división “normativa, analítica y de
vigilancia” incluiría la Oficina de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y
Adelanto de la Mujer y la División para el Adelanto de la Mujer. La división de
“asesoramiento sobre políticas y programación” asumiría las actividades que realiza
en la actualidad el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer
(UNIFEM). La Oficina de Gestión de Recursos Humanos de la Secretaría se haría
cargo de las funciones de recursos humanos, que actualmente desempeña la Oficina
de la Asesora Especial, encaminadas a mejorar la situación de la mujer en la
Secretaría y en el sistema de las Naciones Unidas.
El Director Ejecutivo de esa entidad consolidada tendría la categoría de
Secretario General Adjunto, al igual que los responsables de otros organismos, para
garantizar su relevancia e influencia en el proceso de adopción de decisiones de todo
el sistema de las Naciones Unidas. Ese puesto se llenaría mediante un concurso de
méritos abierto a personas de fuera de las Naciones Unidas, tras un proceso de
selección abierto y transparente en todo el mundo.
El Director Ejecutivo sería el asesor jefe del Secretario General para las
cuestiones de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer. El
Director Ejecutivo presentaría informes al Consejo Económico y Social y a la
Asamblea General (por conducto del Secretario General) y a la Junta Ejecutiva del
PNUD/UNFPA (cuyo nombre se modificaría para reflejar el de la nueva entidad).
Con el fin de reducir los costos y aumentar la eficacia, esa entidad compartiría los
servicios comunes en la Sede de las Naciones Unidas y sobre el terreno, en
particular con el PNUD, siempre que fuera posible.
La entidad para las cuestiones de género sería miembro de pleno derecho de la
Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas para la coordinación y
del Grupo de políticas y operaciones de desarrollo propuesto (véase cap. III.A).
Mandato
La entidad para las cuestiones de género tendría un mandato doble y
combinaría las funciones normativa, analítica y de vigilancia con las funciones de
asesoramiento sobre políticas y de programación específica. En los casos necesarios,
los equipos de las Naciones Unidas en los países incluirían asesores superiores sobre
cuestiones de género proporcionados por la entidad para las cuestiones de género.
El mandato de la división normativa, analítica y de vigilancia de la entidad sería:
- Facilitar la elaboración de políticas sobre igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer para todo el sistema y prestar asesoramiento al respecto.
- Llevar a cabo iniciativas mundiales de promoción de cuestiones fundamentales para el empoderamiento de la mujer y la igualdad entre los géneros, incluida la publicación de informes importantes.
- Supervisar y evaluar en nombre del Secretario General la integración de los objetivos de la igualdad entre los géneros en todo el sistema de las Naciones Unidas, en particular en los departamentos de la Secretaría y los fondos, programas y organismos especializados.
- Apoyar la integración de las cuestiones relacionadas con la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer en los órganos intergubernamentales de desarrollo, asistencia humanitaria, medio ambiente, derechos humanos, mantenimiento de la paz y consolidación de la paz.
- Prestar servicios sustantivos y técnicos a la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
El Grupo considera que la entidad para las cuestiones de género debe
encargarse de operaciones claramente definidas sobre cuestiones relacionadas con la
igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer y contar con expertos
altamente cualificados sobre temas técnicos y sustantivos con el fin de asumir una
función de liderazgo en las regiones y los países. El mandato de la división de
asesoramiento sobre políticas y programación de la entidad sería:
- Facilitar orientación y asesoramiento normativo a los equipos de las Naciones Unidas en los países y las regiones para garantizar que la igualdad entre los géneros se tenga en cuenta cuando se preste apoyo a los planes de reducción de la pobreza y desarrollo dirigidos por los propios países.
- Efectuar actividades regionales y nacionales de promoción para incorporar cuestiones fundamentales para el empoderamiento de la mujer en los programas normativos.
- Facilitar la innovación y el intercambio de experiencias y fomentar el aprendizaje institucional en todo el sistema.
- Apoyar actividades innovadoras y con fines específicos que beneficien a la mujer, de conformidad con las prioridades nacionales y regionales y los objetivos fijados en la Plataforma de Acción de Beijing y la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad relativa a la mujer y la paz y la seguridad.
- Mejorar y supervisar la rendición de cuentas en todo el sistema de coordinadores residentes y ayudar a éstos y a los equipos de las Naciones Unidas en los países a cumplir las responsabilidades relacionadas con las cuestiones de género.
La entidad para las cuestiones de género seguiría colaborando estrechamente
con los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil y reforzando las redes ya
establecidas a nivel mundial, nacional y local. Las operaciones de la entidad de las
Naciones Unidas para las cuestiones de género en cada uno de los países serían
parte del funcionamiento unificado de las Naciones Unidas en cada país.
Financiación
Para poder cumplir su función con eficacia, la entidad para las cuestiones de
género necesita una financiación suficiente, estable y predecible. La labor de la
división normativa y analítica se seguiría financiando como en la actualidad con
cargo al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas y se complementaría con
contribuciones voluntarias. La división de asesoramiento sobre políticas y
programación debería financiarse plena y generosamente.
El Grupo cree firmemente que el aumento sustancial de la financiación de la
entidad para las cuestiones de género es sólo uno de los aspectos del compromiso
general de las Naciones Unidas de lograr la igualdad entre los géneros. Otras
entidades de las Naciones Unidas deben dedicar muchos más recursos a incorporar
la perspectiva de género en toda su labor y en todas sus decisiones, en particular a
nivel de los países, y deben vigilar los progresos y presentar informes periódicos al
respecto.
Derechos humanos
Ya se han establecido las instituciones y los acuerdos internacionales
necesarios en la esfera de los derechos humanos, pero se deben aclarar las
responsabilidades de los distintos órganos del sistema de las Naciones Unidas.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos (ACNUDH) debería encargarse de la protección de los derechos
humanos y trabajar con los coordinadores residentes y los equipos de las
Naciones Unidas en los países y, por medio de ellos, promover los derechos
humanos y reforzar la capacidad de los gobiernos, las instituciones
pertinentes, la sociedad civil y las personas.
50. Coincidimos con el Secretario General en que “no tendremos desarrollo sin
seguridad, no tendremos seguridad sin desarrollo y no tendremos ni seguridad ni
desarrollo si no se respetan los derechos humanos” (A/59/2005, párr. 17). Los países
son los responsables de llevar esas ideas a la práctica y ya existen los acuerdos e
instrumentos de derechos humanos necesarios para ello. En la Cumbre Mundial
2005, los Estados Miembros reafirmaron su compromiso de promover los derechos
humanos por medio de un nuevo Consejo de Derechos Humanos y ofrecieron un
respaldo político sin precedentes a la incorporación de la perspectiva de los
derechos humanos en la labor de las Naciones Unidas. No obstante, seguimos
profundamente preocupados por el gran retraso existente en la aplicación mundial
de las disposiciones de los instrumentos de los derechos humanos.
51. En nuestras consultas quedó reafirmada la legitimidad de las Naciones Unidas
para afrontar cuestiones de derechos humanos, incluido el apoyo a los asociados en
los países para tratar de asegurar el cumplimiento de los instrumentos
internacionales de derechos humanos. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados
en los últimos 10 años para incorporar las cuestiones de derechos humanos en todas
las esferas de la labor de las Naciones Unidas, se ha progresado poco, en parte
debido a la confusión generalizada sobre quién debe responsabilizarse de la
promoción y protección de los derechos humanos.
Recomendación: Los coordinadores residentes y los equipos de las Naciones
Unidas en los países deberían estar mejor preparados para apoyar a los países
en su labor de protección y promoción de los derechos humanos y deberían
rendir cuentas al respecto. Deberían ayudar a los países a cumplir sus obligaciones
y compromisos en materia de derechos humanos en el marco de sus estrategias
nacionales de desarrollo.
Recomendación: El ACNUDH, que es el centro especializado en derechos
humanos, debería proporcionar apoyo específico al sistema de coordinadores
residentes. Debería asegurar las relaciones y la coordinación necesarias entre el
sistema de coordinadores residentes y los mecanismos y procedimientos especiales
de derechos humanos de las Naciones Unidas. La Oficina debería asumir la
dirección de las actividades de protección de los derechos humanos, incluida la
prestación de asistencia técnica a los Estados Miembros que la soliciten para
ayudarlos a cumplir sus obligaciones y compromisos en materia de derechos
humanos.
Recomendación: Todos los organismos y programas de las Naciones Unidas
deben apoyar en mayor medida la formulación de políticas, directivas y
directrices sobre la integración de los derechos humanos en todos los aspectos
de la labor de las Naciones Unidas. Para ello, puede resultar útil la orientación
aportada por el entendimiento común de las Naciones Unidas del enfoque de la
programación basado en los derechos humanos y el programa “Acción 2” para todo
el sistema de las Naciones Unidas, elaborado y aprobado por 21 responsables de
organismos, programas y departamentos de las Naciones Unidas.