Grupo de Alto Nivel sobre la coherencia en todo el sistema de las Naciones Unidas

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A. Desarrollo: unidos en la acción en los países

   Para lograr progresos reales hacia la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio y otros objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, consideramos que el sistema de las Naciones Unidas debe actuar de manera unificada en los países. Las Naciones Unidas deben centrarse en los resultados y mejorar su eficacia y, para ello, deben acelerar y profundizar las reformas encaminadas a establecer equipos unificados en los países, con un solo responsable, un solo programa, un solo presupuesto y, donde proceda, una sola oficina (véase el recuadro 1). Para que funcionen de manera unificada, esos equipos deben contar también con una capacidad integrada de modo que su enfoque de las cuestiones intersectoriales, como el desarrollo sostenible, la igualdad entre los géneros y los derechos humanos, sea coherente.

Recomendación: Las Naciones Unidas deberían empezar a funcionar de manera unificada en los países, estableciendo cinco programas experimentales unificados para 2007. Si la evaluación continua de esos programas es positiva y se demuestra su eficacia sobre la base de los resultados, se debería ampliar la experiencia a 20 programas para 2009, a 40 programas para 2010 y a todos los demás programas que correspondan para 2012.

14. El Grupo ha encauzado su labor evaluando hasta qué punto la estructura y el funcionamiento actuales del sistema de las Naciones Unidas son adecuados para hacer frente a los retos actuales y futuros en la esfera del desarrollo. Nos hemos centrado en las actividades que las Naciones Unidas organizan en pro del desarrollo a nivel de los países, pero somos conscientes de que el papel de las Naciones Unidas en la esfera del desarrollo va más allá de su apoyo directo a los países. Las Naciones Unidas desempeñan un papel fundamental en la promoción de políticas globales concebidas para mejorar las perspectivas de desarrollo de los países y cada vez más los países le piden asesoramiento para hacer frente a los retos que plantean la globalización y otras cuestiones de carácter intersectorial. Ante todo, las Naciones Unidas han servido de foro para que los Estados Miembros pudieran llegar a un consenso sobre objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente. Esos objetivos están basados en las necesidades y aspiraciones de las personas, las comunidades y los países de todo el mundo y constituyen el marco de un enfoque amplio del desarrollo.

15. El éxito de esos compromisos mundiales —que van desde la lucha contra la pobreza hasta la defensa de normas laborales básicas y la contención de la pandemia mundial del VIH/SIDA— sólo se puede cuantificar si producen resultados concretos para los países y las comunidades. Los objetivos de desarrollo sólo se podrán alcanzar si los países son los encargados de diseñar e impulsar sus procesos de desarrollo a todos lo niveles y si se sienten identificados con ellos. Los marcos de desarrollo dirigidos por los países, como las estrategias para la reducción de la pobreza, son el mejor medio para alcanzar los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente. Sirven de plataforma para canalizar las contribuciones de todos los asociados hacia las prioridades nacionales de desarrollo y son un foro incluyente para el diálogo sobre políticas. Creemos que las Naciones Unidas deben desempeñar un papel más activo en este contexto —asesorando a los gobiernos, reuniendo a los interesados, promoviendo normas y principios internacionales y proporcionando asistencia y asesoramiento técnicos para la creación y el fortalecimiento de las instituciones.

16. A nivel nacional, las Naciones Unidas tienen con frecuencia dificultades para desempeñar esa función estratégica, ya que sus sistemas y planteamientos (desde la programación hasta la financiación y la presentación de informes) son fragmentarios, poco sistemáticos y no están diseñados con esa finalidad. Más de una tercera parte de los equipos de las Naciones Unidas en los países incluyen más de 10 organismos de las Naciones Unidas y en algunos casos más de 20. Por ello, el costo de trabajar con las Naciones Unidas resulta excesivo tanto para los países receptores como para los donantes. Hoy en día hay muchos otros agentes que trabajan la esfera del desarrollo, como las organizaciones no gubernamentales, las fundaciones y el sector privado, y la presencia de donantes bilaterales en los países es cada vez mayor. En ese nuevo entorno del desarrollo —en el que numerosos agentes contribuyen de diversas maneras al desarrollo— las Naciones Unidas deben reestructurarse a fin de aprovechar mejor su capacidad normativa y política.

17. Si se mantiene el diseño actual del sistema de las Naciones Unidas, se corre el riesgo de perpetuar un gran número de mecanismos especializados que, por separado, no tienen ni influencia ni autoridad suficientes para asegurar una presencia firme en los debates nacionales y mundiales. En el curso de nuestras consultas, hemos escuchado opiniones en el sentido de que la unificación de la labor de las Naciones Unidas en los países pondría en peligro las características y el dinamismo particulares de cada organismo. No obstante, si no se reorienta la labor de las Naciones Unidas en su conjunto se corre el riesgo de que, a largo plazo, todo el sistema quede marginado.

Recuadro 1
Unificación en los países: características principales

Un solo programa
  • Dirigido por el país y aprobado por el gobierno, adaptado al marco, la estrategia y la visión del país para su desarrollo y que incluya los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente.
  • Basado en la evaluación común para el país o el análisis del equipo de las Naciones Unidas en el país y que refleje el valor añadido de las Naciones Unidas en el contexto específico del país.
  • Estratégico centrado en objetivos concretos y basado en los resultados, con productos y prioridades claros y, al mismo tiempo, con suficiente flexibilidad para poder reasignar los recursos en función de los cambios de prioridades.
  • Que aproveche todos los servicios y conocimientos especializados de las Naciones Unidas, incluso los de los organismos no residentes, con el fin de ofrecer un enfoque eficaz y multisectorial del desarrollo (prestando la debida atención a las cuestiones multisectoriales).
Un solo responsable
  • Un coordinador residente con la autoridad necesaria para negociar el programa unificado con el gobierno del país en nombre de todo el sistema de las Naciones Unidas y para configurar ese programa (incluso autorizado para asignar recursos de mecanismos de financiación común y central).
  • Un marco claro para la rendición de cuentas de los coordinadores residentes y un mecanismo eficaz para la supervisión del sistema de coordinadores residentes.
  • Un coordinador residente con autoridad para exigir a los miembros del equipo de las Naciones Unidas que rindan cuentas de los resultados convenidos y del cumplimiento del plan estratégico. El coordinador residente debe rendir cuentas también a los miembros del equipo de las Naciones Unidas en el país.
  • Fomento de la capacidad del coordinador residente mediante una dotación adecuada de personal para gestionar los procesos del equipo de las Naciones Unidas en el país y asegurar la eficacia del diálogo y la comunicación con los asociados.
  • Selección mediante concurso de los candidatos a los puestos de coordinadores residentes, elegidos entre los profesionales más cualificados tanto del sistema de las Naciones Unidas como de fuera de él.
Un solo presupuesto
  • Transparencia, gestión y ejecución eficaz del programa unificado en cada país mediante un solo marco presupuestario.
  • La financiación debe estar vinculada al desempeño del equipo de las Naciones Unidas en el país encargado de elaborar y aplicar el programa estratégico unificado.
  • El presupuesto debe ser totalmente transparente y especificar claramente todos los gastos generales y de transacción de las Naciones Unidas y de sus fondos, programas y organismos especializados en el país.
Una sola oficina
  • Un sistema de gestión integrado y basado en los resultados, con servicios de apoyo integrados.
  • Instalaciones comunes (cuando proceda).
  • Una infraestructura de seguridad común y un sistema de rendición de cuentas claro.

18. Los cambios aplicados recientemente en el sistema de coordinadores residentes han mejorado un poco el funcionamiento de las Naciones Unidas en los países, pero los coordinadores residentes no tienen la autoridad necesaria para asumir con eficacia la dirección de todas las entidades del sistema de las Naciones Unidas que operan en los países. La “reforma” se ha entendido con demasiada frecuencia como la adición de más niveles de burocracia, lo que ha cancelado sus posibles beneficios. El éxito de las reformas ha dependido sobre todo de la dedicación de las personas y no de la capacidad institucional, que se necesita para asegurar que las prácticas óptimas se conviertan en prácticas recomendadas a nivel mundial. Hay que mejorar la identificación de todas las organizaciones de las Naciones Unidas con el sistema de coordinadores residentes y la rendición de cuentas de este sistema a esas organizaciones.

Recomendación: Los coordinadores residentes deberían tener la autoridad necesaria para dirigir los programas unificados en los países. Para ejercer esa función, los coordinadores residentes deberían tener las competencias, la capacidad y el apoyo necesarios. El aumento de la autoridad de los coordinadores debería ir acompañado de un marco de rendición de cuentas claro y de un mecanismo de supervisión eficaz a fin de asegurar la identificación de todo el sistema de las Naciones Unidas con el sistema de coordinadores residentes.

19. Para que las Naciones Unidas puedan funcionar de manera unificada a nivel nacional habría que aplicar cambios importantes en la gobernanza y la financiación de las actividades de desarrollo de las Naciones Unidas (en el capítulo III se hacen recomendaciones al respecto). El papel del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como administrador del sistema de coordinadores residentes también debería evolucionar considerablemente para fomentar el sentido de identificación de los demás organismos de las Naciones Unidas con ese sistema y eliminar la duplicación de actividades programáticas.

Recomendación: El PNUD debería consolidar sus operaciones y procurar fortalecer la coherencia y la posición de los equipos de las Naciones Unidas que ejecutan los programas unificados. En su papel de gestor del sistema de coordinadores residentes, el PNUD debería fijar claramente la meta de abandonar para 2008 las labores de fomento de la capacidad y promoción de políticas en sectores específicos en que tengan competencias otras entidades de las Naciones Unidas. La labor programática del PNUD debería limitarse a intervenciones que refuercen la coherencia y la posición general de los equipos de las Naciones Unidas en los países:
  • Promoviendo y apoyando la labor de las Naciones Unidas para ayudar a los países a alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio y otros objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente y reducir la pobreza ayudando a los gobiernos a integrar los objetivos de desarrollo del Milenio en sus estrategias nacionales de desarrollo, evaluar las necesidades y supervisar los resultados.
  • Dirigiendo el apoyo de las Naciones Unidas a la gobernanza.
  • Dirigiendo y coordinando la labor de las Naciones Unidas para la prevención de crisis, la recuperación después de conflictos y desastres y la pronta recuperación (véase cap. II.B).

Por otro lado, a nivel nacional, el PNUD debería seguir apoyando para la incorporación de las cuestiones ambientales en las estrategias nacionales de desarrollo, en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y otras organizaciones pertinentes de las Naciones Unidas (véase cap. II.D).

Recomendación: Con el fin de no dar lugar a sospechas ni a conflictos de intereses, el PNUD debería establecer una separación institucional entre la gestión de sus funciones programáticas y la gestión del sistema de coordinadores residentes (que incluye la prestación de apoyo estratégico y en materia de políticas a todo el sistema). Con esa separación de funciones se asegurará también que todas las partes del sistema de las Naciones Unidas se identifiquen más con el sistema de coordinadores residentes. El PNUD elaborará un código de conducta que incluirá un mecanismo transparente para evaluar el rendimiento de sus operaciones en los países. Eso se debe hacer en consulta con todas las organizaciones pertinentes de las Naciones Unidas y el código de conducta acordado deberá ser aprobado oficialmente por la Junta de Desarrollo Sostenible (véase cap. III). En la nueva estructura orgánica del PNUD se deben diferenciar claramente las responsabilidades, los administradores superiores y los presupuestos para la gestión del sistema de coordinadores residentes y para la gestión de las actividades programáticas.

Meta: Para finales de 2007, el PNUD habrá terminado de elaborar un código de conducta y, para finales de 2008, habrá establecido una separación de funciones y reestructurado sus mecanismos.



(* en inglés)

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