Ética y gripe pandémica
La planificación de la gripe pandémica aviar y humana y su respuesta debe basarse en sólidos principios científicos y de salud pública. Las discusiones sobre ética y valores, sobre todo las referidas a las necesidades y los derechos de quienes están en peores condiciones económicas y sociales, deben llevarse a cabo antes de una crisis de salud. El brote de síndrome respiratorio agudo severo (SARS) demostró que los sistemas de cuidados de la salud deben estar mejor preparados para abordar las difíciles decisiones éticas que aparecen rápidamente durante una crisis.
Las medidas de preparación para las pandemias deben fundamentarse en valores éticos ampliamente compartidos. Las decisiones son mejor aceptadas por el público si los procesos de toma de decisiones son razonables, abiertos y transparentes, abarcativos, receptivos y responsables, así como respetuosos de las obligaciones recíprocas. Carecer de un marco ético previamente acordado puede acarrear pérdida de confianza, menor entusiasmo, temor y desinformación.
Principios
Las conclusiones de un encuentro sobre Justicia Social y Gripe realizado en Bellagio (Italia) en julio de 2006 establecieron que, para la planificación y respuesta a la gripe aviar y pandémica, los intereses de los grupos y personas carenciados son de suma importancia. La reunión fue organizada por la Universidad Johns Hopkins con apoyo de la Fundación Rockefeller.
Los principios acordados resumen diversas iniciativas clave para asegurar que la planificación y la respuesta pandémicas sean equitativas:
- Las comunicaciones y los mensajes deben ser accesibles, actuales, precisos y comprensibles para cualquier persona.
- Las estrategias de planificación y respuesta de salud veterinaria y pública deben comprometer a la sociedad civil, a grupos religiosos y al sector privado, y procurar la inclusión de aportes de los grupos carenciados.
- La intervención, la evaluación de políticas y las iniciativas de monitoreo deben prestar especial atención a los efectos sobre las personas carenciadas, para evitar las cargas indebidas y poner en práctica oportunamente los ajustes correctivos necesarios.
- Los datos y análisis científicos y socioeconómicos sobre la planificación de la gripe aviar y pandémica y su respuesta deben estar a disposición de todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo.
- Debe fomentarse el acceso equitativo a las vacunas, a medicamentos antivirales y a otras intervenciones de salud pública y sociales adecuadas, de modo que no se discrimine ni a los grupos tradicionalmente carenciados ni a los que resultan especialmente perjudicados en el contexto de la gripe aviar y humana.
El Grupo de Trabajo del Centro Conjunto de Bioética (Joint Centre for Bioethics Working Group) de la Universidad de Toronto ha identificado los siguientes problemas éticos clave que deben abordarse en una planificación pandémica:
- el deber de los trabajadores de la salud de proporcionar cuidados durante un brote de una enfermedad contagiosa;
- restringir la libertad por razones de salud pública con medidas como la cuarentena;
- establecer prioridades, incluida la asignación de recursos escasos, tales como vacunas y medicamentos antivirales;
- implicaciones de alcance mundial para los gobiernos, como asesorías sobre viajes internacionales.
Los valores sustantivos identificados como cruciales a la hora de planificar la preparación para la pandemia son: libertad individual, protección al público de daños, proporcionalidad, privacidad, deber de proporcionar atención de salud, reciprocidad, equidad, confianza, solidaridad y responsabilidad administrativa.