Proteger a los polinizadores, tarea de todos

La celebración del Día Mundial de las Abejas tiene los siguientes objetivos:

  • llamar la atención de la población mundial y de los políticos sobre la importancia de proteger a las abejas;
  • recordar que dependemos de las abejas y otros polinizadores;
  • proteger a las abejas y a otros polinizadores para contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro de alimentos mundial y eliminar el hambre en los países desarrollados;
  • detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, y de esa manera contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Las mayores amenazas

La ausencia de un hábitat apropiado para las abejas podría desembocar en un continuo descenso de la polinización. Los monocultivos, los pesticidas y las temperaturas cada vez más altas asociadas al cambio climático plantean problemas para la población de abejas y, por extensión, para la calidad de los alimentos que cultivamos. El descenso de la polinización también constituye una amenaza inmediata para la nutrición. Si continúa esta tendencia, los cultivos nutritivos como las frutas, los frutos secos y muchos cultivos hortícolas se irán sustituyendo por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, ocasionando una alimentación desequilibrada.

¿Qué más podemos hacer?

A partir de aquí, las estrategias de los legisladores para la consecución de resultados tendrían que incluir:

  • Políticas de pesticidas respetuosas con los polinizadores;
  • Conservación y mejora de los hábitats de los polinizadores;
  • Valoración, incentivos y pagos por servicios de los ecosistemas;
  • Participación, intercambio de conocimientos y empoderamiento de los pueblos rurales e indígenas, así como de las comunidades locales;
  • Investigación colaborativa y apoyo mutuo;
  • Sensibilización pública e intercambio de conocimientos.

Medidas de protección para los agricultores y los gobiernos

Las prácticas recomendadas para los agricultores con el fin de crear un buen hábitat para las abejas y así asegurar la polinización incluyen:

  • reservar algunas zonas como hábitat natural;
  • crear barreras vegetales;
  • reducir o modificar el uso de pesticidas;
  • no tocar los lugares de anidación; y
  • cultivar cosechas atractivas alrededor del campo.

A nivel de las políticas, una agricultura más diversa y menos dependiente de químicos tóxicos para facilitar un aumento de la polinización, lo que llevaría a una comida de mayor calidad y al aumento de los alimentos.