Nuestra historia

70 años protegiendo a las Naciones Unidas

Durante el primer medio siglo de su existencia, las Naciones Unidas se sintieron protegidas por su bandera y por la realidad de ser un actor neutral y benévolo en los acontecimientos mundiales. Si el personal de las Naciones Unidas era objeto de algún ataque directo, en general se consideraba un hecho aislado. 

A principios de los años noventa, las condiciones de seguridad de las Naciones Unidas cambiaron, pasando a ser más peligrosas. Aumentó el número de funcionarios muertos y heridos a consecuencia de actos intencionales. El mandato de las Naciones Unidas también evolucionó, lo que dio lugar al despliegue de más funcionarios de las Naciones Unidas, especialmente de los organismos humanitarios, en misiones potencialmente peligrosas. 

Al mismo tiempo, se establecieron misiones de mantenimiento de la paz en zonas que se encontraban en guerra o en situaciones de alto riesgo. Las misiones multidisciplinarias integradas por personal humanitario junto con unidades militares de mantenimiento de la paz se hicieron cada vez más frecuentes. 

 

Un sistema de gestión de la seguridad en evolución

El sistema de gestión de la seguridad de las Naciones Unidas se diseñó para responder a las necesidades operacionales de los primeros momentos de la Organización. En los años noventa, el sistema había dejado de estar en condiciones de cumplir sus responsabilidades de manera adecuada, a pesar de los mejores esfuerzos y la dedicación de todos los participantes. Para que las Naciones Unidas pudieran responder a las nuevas exigencias de un entorno cambiante, la Asamblea General autorizó un aumento del personal de la Oficina del Coordinador de Asuntos de Seguridad de las Naciones Unidas, principalmente sobre el terreno.

En 2001, la Asamblea General autorizó la creación de un cargo de Coordinador de Asuntos de Seguridad de las Naciones Unidas a tiempo completo, con la categoría de Subsecretario General. En 2002, el número de oficiales de seguridad profesionales en el terreno era de 100 puestos del Cuadro Orgánico y 200 puestos de contratación local. 

El Coordinador de Seguridad de las Naciones Unidas, alto funcionario nombrado por el Secretario General, supervisaba las actividades del sistema de gestión de la seguridad sobre el terreno. La Oficina se encargaba de todas las cuestiones normativas y de procedimiento relacionadas con la seguridad y de garantizar una respuesta coherente de las Naciones Unidas ante cualquier situación de emergencia; coordinar, planificar y ejecutar programas de seguridad interinstitucionales; supervisar la cooperación interinstitucional en todas las cuestiones de seguridad y, en nombre del Secretario General, adoptar todas las decisiones relacionadas con la reubicación del personal y las personas a su cargo autorizadas y su evacuación de las zonas muy inseguras. 

Además de la Oficina del Coordinador de Medidas de Seguridad, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP) tenía su propia estructura de seguridad para el personal civil de las operaciones de mantenimiento de la paz de la Organización. Las misiones políticas del Departamento de Asuntos Políticos que recibían apoyo administrativo del DOMP seguían dependiendo del sistema de gestión de la seguridad sobre el terreno. 

Cada uno de los lugares principales de las Naciones Unidas en todo el mundo tenía sus propios servicios de seguridad, que funcionaban con independencia del sistema de gestión de la seguridad de las Naciones Unidas y sin ningún tipo de centralización. El Servicio de Seguridad se estableció en la Sede de las Naciones Unidas en 1948. Durante decenios, el Servicio de Seguridad funcionó de forma independiente en Nueva York y en otras siete sedes de la Secretaría en todo el mundo (Ginebra, Viena, Nairobi, Bangkok, Beirut, Addis Abeba y Santiago) sin una estructura de gobernanza común. Su función consistía en proporcionar seguridad y protección al personal, los locales y las operaciones de las sedes en esos lugares, así como proteger a los delegados y a los visitantes al recinto y proporcionar servicios de escolta a los altos funcionarios de las Naciones Unidas y a los dignatarios visitantes. 

Entre 2002 y 2003, el Coordinador de Seguridad de las Naciones Unidas trató de profesionalizar la seguridad de los funcionarios de la Organización mejorando los procedimientos de contratación y capacitación, y también de institucionalizar la coordinación de las funciones de seguridad de los distintos organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas estableciendo la Red Interinstitucional de Gestión de la Seguridad. Sin embargo, en las operaciones de mantenimiento de la paz y las misiones políticas especiales, así como en los emplazamientos del Servicio de Seguridad, las estructuras de seguridad siguieron funcionando con independencia de la estructura existente para las actividades sobre el terreno. 

A principios de agosto de 2003, un equipo de expertos independientes llevó a cabo un análisis del sistema de gestión de la seguridad de las Naciones Unidas y llegó a la conclusión de que formular e implantar un marco general de gobernanza y rendición de cuentas en materia de seguridad de la Sede, el personal de asistencia humanitaria y desarrollo y el personal civil de las misiones de mantenimiento de la paz llevaría a un sistema de gestión de la seguridad reforzado y unificado. 

 

El Grupo Ahtisaari panel

A pesar de las crecientes inquietudes sobre la seguridad y los esfuerzos para hacerles frente, la sede de las Naciones Unidas en el Hotel Canal de Bagdad sufrió un atentado el 19 de agosto de 2003 que supuso una tremenda sacudida. El atentado, perpetrado por un terrorista suicida que conducía un camión lleno de explosivos, mató a 22 funcionarios y visitantes de las Naciones Unidas, entre ellos el Representante Especial del Secretario General, Sergio Viera de Mello, e hirió a más de 150 personas.

Ese fue el primer atentado importante dirigido específicamente contra las Naciones Unidas, y puso de manifiesto la escasa coordinación y cohesión de las disposiciones de seguridad para el personal y las instalaciones de las Naciones Unidas en todo el mundo. A raíz de ese incidente, un grupo de trabajo independiente, conocido como el Grupo de Ahtisaari, analizó por segunda vez, y con carácter urgente, la protección y seguridad del personal de las Naciones Unidas. 

“En teoría, las Naciones Unidas podrían ser blanco de ataques en cualquier momento y en cualquier lugar, en Bagdad o en Kabul, en Nairobi, Yakarta, Ginebra o Nueva York. Nada indica que quienes perpetraron los atentados de Bagdad vayan a abstenerse de atacar otros objetivos de las Naciones Unidas en todo el mundo”. – Informe del Grupo de Ahtisaari. 

El Grupo de Ahtisaari pidió que la estrategia de seguridad de las Naciones Unidas se revisara a fondo y se reformulara por completo. Además, recomendó que entre los elementos fundamentales de la nueva estrategia figurara una articulación clara de las responsabilidades de las Naciones Unidas para garantizar la seguridad de su personal; que se establecieran instrumentos profesionales de evaluación para analizar las amenazas y los riesgos para las operaciones de las Naciones Unidas en todo el mundo; que se introdujera un sistema de gestión de la seguridad sólido, con medidas disciplinarias idóneas para los casos de incumplimiento; que todos los niveles de gestión tuvieran que rendir cuentas sobre la aplicación de la normativa de seguridad; y que se incrementaran considerablemente los recursos para desarrollar y mantener la infraestructura de seguridad necesaria. 

 

Creación del Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas

Posteriormente se aunaron esfuerzos en todo el sistema de las Naciones Unidas para reorganizar y mejorar la seguridad del personal. En el 59° período de sesiones de la Asamblea General se presentó el informe A/59/365, de 11 de octubre de 2004, que incluía una propuesta radical para reforzar y unificar el sistema de gestión de la seguridad de las Naciones Unidas. 

A raíz de ello, en diciembre de 2004 la Asamblea General aprobó la resolución 59/276, en virtud de la cual se creó el Departamento de Seguridad. El nuevo Departamento aglutinaba el componente de gestión de la seguridad de la Oficina del Coordinador de Asuntos de Seguridad de las Naciones Unidas y los Servicios de Seguridad en la Sede y en las oficinas fuera de la Sede, incluidas las comisiones regionales. 

En la resolución también se dispuso que el nuevo Departamento estuviera dirigido por un alto funcionario de las Naciones Unidas con categoría de Secretario General Adjunto, por un mandato no renovable de cinco años. La Asamblea General también adoptó medidas para reforzar las operaciones de seguridad en todos los emplazamientos, y decidió establecer una capacidad unificada para que se ocupara de los aspectos relativos a políticas, normas, coordinación, comunicación, cumplimiento y evaluación de las amenazas y los riesgos. El Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas se estableció oficialmente el 1 de enero de 2005. 

 

DHSSS

Al crearse la División de Servicios de Seguridad en las Sedes (DHSSS), se agruparon bajo su gestión los Servicios de Seguridad de los distintos lugares, estableciéndose así un nuevo paradigma de seguridad con arreglo al cual se revisaron el mandato y las funciones de los servicios. 

La División de Servicios de Seguridad en las Sedes es responsable de la gestión estratégica de las operaciones de seguridad en los lugares del Servicio de Seguridad y de prestarles apoyo operacional y técnico primario. Abarca los Servicios de Seguridad de los 11 lugares de destino principales, integrados por más de 1.400 oficiales de seguridad. Estos servicios velan por la seguridad de más de 36.000 funcionarios (58.000 personas a cargo) y más de 3 millones de visitantes por año, entre ellos más de 1.000 jefes de Estado y de Gobierno. 

 

El documento ST/SGB/2013/5 establece que el mandato de la División consiste en:

 

- Proporcionar gestión estratégica, orientación operacional y supervisión técnica general a los Servicios de Seguridad ubicados en Nueva York, en las oficinas fuera de la Sede, en las comisiones regionales y en los tribunales internacionales;

- Gestionar la creciente demanda de servicios de escolta de manera sistemática y coordinada; coordinar las prácticas de seguridad y prestar apoyo especializado de seguridad a los principales eventos y conferencias externos; y prestar asistencia especializada al sistema de gestión de la seguridad sobre la valoración y aplicación de medidas de seguridad física.