New York

06/16/2019

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional de las Remesas Familiares

El Día Internacional de las Remesas Familiares destaca las contribuciones que más de 200 millones de trabajadores migrantes hacen todos los días para mejorar la vida de sus familias y comunidades en sus países de origen.

Las remesas familiares tienen un efecto directo en la vida de mil millones de personas, es decir, una de cada siete personas en el mundo. En conjunto, las remesas son tres veces mayores que la asistencia oficial para el desarrollo y superan el total de la inversión extranjera directa.

Esto hace que las remesas sean un factor impulsor del crecimiento económico y una forma muy eficaz de ayudar a las familias a reducir la pobreza y fortalecer la resiliencia frente a la incertidumbre. Por consiguiente, también son una herramienta importante para promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Estas contribuciones fundamentales son reconocidas por el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, que recomienda medidas específicas para maximizar el efecto de las remesas.

De hecho, los migrantes son esenciales tanto para el bienestar económico de los países desarrollados como para el de sus países de origen.

Y es en los pueblos pequeños, las aldeas rurales y los barrios urbanos donde las remesas tienen la mayor repercusión, puesto que, entre otras cosas, contribuyen a que la migración sea una elección, no una necesidad, para las generaciones futuras.

En este Día Internacional, reconocemos la importancia de las remesas familiares para la inclusión y la prosperidad global, y para lograr un mundo más igualitario.