New York

22 April 2021

Secretary-General's video message to the XXVII Ibero-American Summit

Watch the video here: https://s3.amazonaws.com/downloads2.unmultimedia.org/public/video/evergreen/MSG+SG+/MSG+SG+15+Apr+21/2612849_MSG+SG+IBEROAMERICAN+SUMMIT+15+APR+21+PO+LOGO.mp4

Agradezco al Jefe de Gobierno del Principado de Andorra, Excelentísimo Sr. Xavier Espot Zamora, [y a la Secretaria General Iberoamericana, Sra. Rebeca Grynspan] por la invitación para participar en la apertura de esta importante Cumbre.

En 2016 tuve el honor de participar en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Cartagena de Indias, en un momento de enorme esperanza por el inicio del proceso de paz en Colombia. Antes de eso, participé en otras seis cumbres como jefe del Gobierno de mi país.

Hoy, me dirijo a las naciones iberoamericanas desde la distancia, pero con la cercanía y el afecto de siempre. Esta Cumbre también debe ser un momento de esperanza frente a los enormes desafíos globales a los que nos enfrentamos.

Excelencias:

En los treinta años transcurridos desde la declaración de Guadalajara, los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Iberoamericana afrontaron cambios de épocas apostando por la concertación política como el mecanismo indispensable para encontrar soluciones a desafíos comunes.

En estos tiempos de polarización y de crisis del multilateralismo, la Comunidad Iberoamericana ha sabido mantenerse como un espacio de encuentro y concertación que hoy debemos valorar más que nunca.

Como el resto del planeta, hoy la Comunidad Iberoamericana se encuentra ante un nuevo punto de inflexión, que marcará el desarrollo de sus países en las próximas décadas.

La pandemia del COVID-19 es la crisis global más grave que ha enfrentado el mundo desde la segunda Guerra Mundial.

Sus impactos han sido devastadores para el mundo y también para los países de la Comunidad Iberoamericana.

América Latina concentra el 25 por ciento de las muertes globales por COVID-19 y en 2020 sufrió una contracción económica del 7,4 por ciento del producto interno bruto regional, la más grande desde 1821.

Los países de la región corren el riesgo de retroceder en los avances logrados en décadas recientes para cerrar brechas de desarrollo, fortalecer la democracia y la inclusión social, y promover la paz y la estabilidad. 

Los impactos de la crisis han sido particularmente devastadores para las mujeres, la infancia y los segmentos más vulnerables de nuestras sociedades.

Hoy, el lanzamiento de vacunas ha generado esperanza.

Hemos dado pasos importantes en la creación del mecanismo COVAX, y una lista creciente de países están recibiendo vacunas a través de el.

Pero me preocupa profundamente que muchos países de bajos ingresos aún no hayan recibido una sola dosis, mientras que los países más ricos están en camino de vacunar a toda su población.

Si esta peligrosa tendencia de nacionalismo de vacunas y acuerdos paralelos continúa, la vacunación en los países en desarrollo podría llevar años, retrasando aún más la recuperación mundial.

La campaña mundial de vacunación es la mayor prueba moral de nuestro tiempo. Como saben, he hecho repetidos llamamientos para que todos los que puedan aumenten sus contribuciones para cubrir las brechas de financiamiento del mecanismo COVAX.
 
El mundo debe unirse para producir y distribuir suficientes vacunas para todos, lo que significa al menos duplicar la capacidad de fabricación en todo el mundo.

Más allá del lanzamiento de la vacuna, la recuperación brinda una oportunidad más amplia de cambiar de rumbo y construir un futuro mejor.

Por ello, celebro que las discusiones de la Cumbre se centren en la recuperación post-COVID-19 y en la innovación para el desarrollo sostenible en el marco de la Agenda 2030.

Los impactos de esta crisis han hecho evidente la fragilidad de nuestro modo de vida y han puesto a prueba la capacidad de respuesta de nuestros gobiernos y las instituciones multilaterales.

Los desafíos globales son más complejos que nunca y requieren esfuerzos colectivos y acciones multilaterales.

Además de la pandemia, nos enfrentamos a necesidades humanitarias sin precedentes en la historia reciente, a la amenaza existencial que representa la crisis climática y a otros numerosos riesgos para la paz y la seguridad.

[Português]

A comunidade internacional deve ser capaz de prestar apoio aos países da América Latina e do Caribe e resolver os problemas de liquidez para responder à pandemia e aos inúmeros riscos à paz e segurança.

Solicitei igualmente e continuarei a pedir à comunidade internacional que apoie os países que  solicitem o alívio da dívida, quando necessário.

No mês passado, convoquei uma Reunião de Alto Nível sobre a Arquitetura  Internacional da Dívida e Liquidez, a fim de mobilizar a comunidade internacional.

Encoraja-me constatar que a nossa insistência na necessidade de uma nova emissão de Direitos Especiais de Saque pelo Fundo Monetário Internacional e a reatribuição dos direitos não utilizados para apoiar os países vulneráveis, incluíndo nos países de renda média, está a ganhar aceitação generalizada.

Também acolho com beneplácito as outras medidas que se adoptaram, incluíndo o novo financiamento das instituições financeiras internacionais, a Iniciativa do G20 de Suspensão do Serviço da Dívida e o Quadro Comum de Tratamento da Dívida. Contudo estas são insuficientes.

Acredito firmemente que a Iniciativa de Suspensão da Dívida Externa deve estender-se até 2022 e estar disponível para todos os países de renda média vulneráveis e altamente endividados que a solicitem.

Um novo mecanismo de dívida poderia oferecer um menú de opções, incluindo swaps, renegociação e cancelamento da dívidas.

Este também é o momento de abordar as deficiencias de longa data na arquitetura da dívida internacional, evitando medidas que proporcionam muito pouco alívio, tarde demais.

Conto com o vosso apoio apoio contínuo para essas iniciativas.

À medida que se mobilizam grandes somas para revitalizar as economias, devemos assegurar que esses investimentos colocam o mundo no caminho certo para abordar a crise climática de forma eficiente. 

Isso significa avançar, simultaneamente e de forma complementar, em três áreas fulcrais:

Em primeiro lugar, o mundo deve comprometer-se com emissões líquidas zero em 2050. Esta coligação mundial está a crescer e representa já 65% das emissões mundiais de dióxido de carbono. Estou a pressionar para que cubra pelo menos 90% das emissões no momento em que se realize a COP26.

Em segundo lugar, a adaptação é fundamental e não deve ser negligenciada. Continuo a pedir aos doadores e aos bancos de desenvolvimento, tanto multilaterais como nacionais, que aumentem a proporção do financiamento para a adaptação, dos atuais 20% para, pelo menos, 50% do seu financiamento climático em 2024.

Em terceiro lugar, devemos ampliar os nossos esforços de financiamento climático e cumprir os compromissos existentes. Os países desenvolvidos devem cumprir todos os compromissos financeiros, inclusivamente a promessa de mobilizar 100 mil milhões de dólares por ano para a ação climática nos países em desenvolvimento.

Só com este conjunto de medidas estaremos em condições de garantir o êxito da COP26 em Glasgow.

Excelências:

Presto homenagem a solidariedade demonstrada pelos povos e pelos governos da Comunidade Ibero-americana para promover uma recuperação mais inclusiva e sustentável no âmbito da Agenda 2030.

Estou convicto de que o projeto ibero-americano continua a ser um espaço de diálogo privilegiado para fortalecer a cooperação internacional.

As afinidades históricas e culturais dos membros da Comunidade Ibero-americana e o seu compromisso para com o multilateralismo fazem desta Comunidade um instrumento fundamental para a unidade de ação, num contexto de respeito pelas diferenças.

As Nações Unidas estão prontas para trabalhar com os seus parceiros da Comunidade Ibero-americana por uma recuperação inclusiva e sustentável, baseada nos direitos humanos, na igualdade e na justiça. Estou confiante de que, com a vossa liderança, continuaremos a trabalhar juntos para alcançar os nossos objetivos comuns.

Muito obrigado. Muchas gracias.