– Como Pronunciado –

INTERVENCIÓN DE LA PRESIDENTA DEL 73º PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL, S.E. MARIA FERNANDA ESPINOSA

16 de Mayo 2019

Distinguidos Ministros,

Embajadora Rhonda King, Presidenta del Consejo Económico y Social,

Representantes Permanentes,

Señoras y Señores,

Me es grato darles la bienvenida a esta reunión de alto nivel, la tercera en esta “Semana de la Prosperidad”, la cual inició el martes con el evento sobre Desarrollo inclusivo y desigualdad, y continuó ayer con el Diálogo sobre Productos Básicos.

Al igual que en esos eventos, el tema que nos convoca hoy tiene una clara vinculación con el desarrollo sostenible y, por tanto, contribuirá a los procesos preparatorios de los eventos de septiembre de este año, particularmente, la Cumbre del Foro Político de Alto Nivel; el Diálogo de Alto Nivel sobre la Financiación para el Desarrollo; y las reuniones de revisión de los Programas de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y de los Países en Desarrollo sin Litoral.

Excelencias,

Los flujos financieros ilícitos erosionan la capacidad de acción de los Estados y, por consiguiente, impactan las vidas de millones de personas en todo el mundo. Los recursos que se desvían por estos flujos significan menos recursos para invertir en salud, infraestructura, educación y vivienda, es decir, en el bienestar de los pueblos a los que representamos.

Además, los flujos financieros ilícitos agravan el déficit de la financiación para el desarrollo, pues restringen la movilización de recursos nacionales.

Dada la diversidad de actores involucrados en este tema -gobiernos, sector privado, instituciones financieras internacionales, crimen transnacional organizado y otros más-, su abordaje es sumamente complejo.

No obstante, estamos aquí, con el interés de avanzar este diálogo y pensar juntos en estrategias efectivas para enfrentar un flagelo que afecta a todos los países, y que contribuye a la desigualdad, tanto dentro de los países como entre ellos.

Quiero destacar que el multilateralismo nos ofrece una herramienta adecuada e imprescindible, para responder a todos los desafíos asociados a los flujos financieros ilícitos. Eso ha quedado demostrado con las dos Agendas que adoptamos en el 2015 –la Agenda 2030 y la de Addis Abeba-, las dos agendas transformadoras con las que nos comprometimos a redoblar esfuerzos para reducir sustancialmente las corrientes financieras ilícitas, con el objetivo final de eliminarlas.

Ahora, es imperante identificar y tomar las medidas concretas. Es momento de actuar con decisión.

Excelencias,

Permítanme referirme a tres aspectos.

Primero, es fundamental combatir las fuentes de los flujos financieros ilícitos y para lograrlo se necesita una clara voluntad política.

Los flujos financieros ilícitos son el resultado y la vía de escape de actividades delictivas, de la evasión de impuestos, de la corrupción y otras fuentes ilegales que merman la estabilidad económica, social y política de los Estados, especialmente en los países en desarrollo.

Las pérdidas por evasión y elusión fiscal son incalculables y ponen en peligro el desarrollo y bienestar de las generaciones venideras. La ausencia de políticas tributarias adecuadas ha permitido que personas y corporaciones evadan impuestos a través de diversas estrategias. En América Latina y El Caribe, por ejemplo, se estima que la evasión y la elusión de los impuestos sobre la renta personal y de las empresas costaron más de 220.000 millones de dólares en el 2015, es decir, un 4,3% del PIB regional, según la Comisión Económica para América Latina, CEPAL.

Es imperante implementar políticas fiscales efectivas, que se complementen con el fortalecimiento de la cooperación tributaria internacional. Sólo así, podremos crear condiciones para movilizar más recursos.

En el mismo sentido, es esencial la adopción y aplicación de políticas que combatan la corrupción, en todos los niveles. En tanto la distribución del ingreso y las decisiones sobre el gasto público estén distorsionadas por prácticas de corrupción, no será posible erradicar la pobreza ni reducir las desigualdades.

La corrupción y su interdependencia con los flujos financieros ilícitos menoscaban la prosperidad de nuestros pueblos, por ello resulta fundamental el fortalecimiento de los marcos regulatorios, enfocados en la transparencia y la rendición de cuentas, tanto del sector gubernamental, como de las instituciones financieras y el sector privado.

En este sentido, destaco la necesidad de utilizar mejor los marcos normativos y los convenios y convenciones existentes, incluida la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, para abordar los flujos financieros ilícitos y la recuperación de activos. Esto supone fortalecer la cooperación internacional en esta materia.

La corrupción y su interdependencia con los flujos financieros ilícitos menoscaban la prosperidad de nuestros pueblos, por ello resulta fundamental el fortalecimiento de los marcos regulatorios, enfocados en la transparencia y la rendición de cuentas, tanto del sector gubernamental, como de las instituciones financieras y el sector privado.

María Fernanda Espinosa Garcés

PRESIDENTA DEL 73º PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL

Esto me lleva a mi segundo punto: Para combatir a los flujos financieros ilícitos, debemos centrarnos en sus fuentes y también en sus destinos y en los perjuicios que ocasionan.

Debemos detener los flujos con medidas concretas y los receptores deben dejar de recibir esos activos. Debemos disuadir, detectar, prevenir y combatir.

Los flujos financieros ilícitos son transfronterizos y por consiguiente operan bajo distintos ordenamientos jurídicos nacionales que pueden presentar diferencias. Por ello, es fundamental implementar y hacer cumplir normas existentes para identificar a los propietarios finales de los activos.

El intercambio de información tributaria es crucial para prevenir que los recursos obtenidos de manera ilícita se oculten. Es importante fortalecer nuestros esfuerzos, por ejemplo, en África, la región con el crecimiento más rápido de flujos financieros ilícitos, cuya representación respecto al PIB alcanza 5,7%.

En tercer lugar, es esencial recuperar y restituir los activos robados.

Y para eso la cooperación internacional es clave, pues entre los principales desafíos están la diferencia en los sistemas legales y la complejidad de la investigación y los procesamientos multi-jurisdiccionales.

Se debe reconocer que la gran proporción de los recursos derivados de la corrupción aún no se han devuelto a los países de origen. Debemos encaminar nuestros esfuerzos para reducir al mínimo los procesos y costos de la recuperación de activos y eliminar los cuellos de botella administrativos y legales implícitos en estos procesos.

Este tema lo abordaremos en los paneles de hoy. Podremos conocer sobre las lecciones aprendidas y los desafíos principales que aún deben abordarse en la restitución de activos y su incidencia en el desarrollo sostenible. Además, tendremos la oportunidad de compartir nuestros puntos de vista sobre cómo acelerar los esfuerzos para crear una arquitectura global inclusiva y efectiva que combata los flujos financieros ilícitos, y sobre el rol de las Naciones Unidas en la facilitación de la cooperación multilateral e internacional.

Excelencias,

Quisiera reconocer el rol de la sociedad civil en la inclusión de los flujos financieros ilícitos y de la recuperación de activos en la agenda internacional. Sus propuestas han contribuido positivamente a los procesos intergubernamentales relacionados con este tema, principalmente en la Agenda 2030 y la Agenda de Acción de Addis Abeba.

Estoy segura de que los panelistas y moderadores que participarán en la reunión de hoy nos proveerán de información que será de mucha utilidad en nuestras deliberaciones y en el abordaje de este tema en el siguiente periodo de sesiones.

El éxito en el tratamiento de los flujos financieros ilícitos beneficia a todos, pero su fracaso perjudica más a los más pobres y a las personas en situación de vulnerabilidad.

Confío en que nuestra determinación colectiva de poner fin a este flagelo quedará hoy, una vez más, demostrada y será fortalecida con sus deliberaciones.

Muchas gracias.