– Como Pronunciado –

INTERVENCIÓN DE LA PRESIDENTA DEL 73º PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL, S.E. MARIA FERNANDA ESPINOSA

25 de febrero del 2019

Su Excelencia Coly Seck, Presidente del Consejo de Derechos Humanos,

Su Excelencia Laya Joneydi, Vice-Presidenta para Asuntos Legales de la República Islámica de Irán,

Señora Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,

Distinguida Moderadora, Peggy Hicks,

Apreciados Panelistas,

Excelencias, Damas y Caballeros

Pienso que el tema de este Panel no puede ser más oportuno y apropiado. Conectar la agenda de derechos humanos con el multilateralismo es una necesidad imperiosa y creo que es muy adecuado poder tener esa conversación en la tarde de hoy.

El multilateralismo, como hemos venido diciendo, es la única respuesta posible a las múltiples crisis que enfrenta la humanidad. La Organización de las Naciones Unidas constituye la columna vertebral del multilateralismo y los derechos humanos emergen, desde su fundación, como uno de sus tres pilares fundamentales, junto a los de desarrollo, y paz y seguridad.

Por ello, saludo la realización de este panel; porque creo firmemente en el multilateralismo, y en el ejercicio pleno de los derechos humanos como un requisito central para resolver muchos de los desafíos que enfrentamos. La igualdad de oportunidades y una vida digna para todas las personas demandan la garantía efectiva de los derechos humanos, y este, representa, quizás uno de los retos más importantes de la actualidad.

Hoy contamos con un amplio andamiaje de promoción y protección de los derechos humanos, que ha sido resultado del compromiso de los Estados para traducir en acciones la Declaración Universal, que acaba de cumplir setenta años de vida.

Excelencias,

Este andamiaje es clave para cumplir con la Agenda 2030. En ella fuimos capaces de comprender que los derechos humanos y el desarrollo sostenible están profundamente vinculados. Hemos reconocido que la pobreza es el principal obstáculo que enfrentamos, que sin acceso a salud, educación, alimentación, igualdad de género y a la justicia, las personas no podrán alcanzar su potencial con dignidad e igualdad.

Podemos, entonces, afirmar que el sistema internacional de los derechos humanos y el multilateralismo han caminado de la mano y se han construido juntos.

Ningún país, por más grande que sea puede por sí solo enfrentar los grandes retos globales. En los momentos de incertidumbre que vivimos, en el que el unilateralismo y los nacionalismos exacerbados ponen en riesgo nuestro futuro, la respuesta es más y mejor multilateralismo. Más cooperación, más diálogo, más acuerdos. Y para ello, necesitamos de una Organización fuerte, eficiente, que ofrezca respuestas oportunas y contundentes.

En este marco, la incorporación de la perspectiva de los derechos humanos es fundamental. Proteger la dignidad humana, independientemente de cualquier consideración política, económica, social, racial, de género o religiosa, debe estar en el centro de nuestros esfuerzos, debe guiar todas nuestras acciones. Ese es nuestro objetivo primero y último.

Por ello, felicito la iniciativa de abordar en este panel las sinergias entre los derechos humanos con los principales retos globales que enfrentamos. Para ilustrar esta relación me referiré solamente a tres aspectos: el cambio climático, la migración y el desarrollo tecnológico.

La evidencia muestra la ineludible relación que existe entre la sustentabilidad ambiental y los derechos humanos. Uno de los síntomas más graves de la actual crisis ambiental, es sin duda, el cambio climático, que es un reto existencial, sus efectos pueden destruir países enteros -en el caso de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo-, el cambio climático ha dejado a cientos de miles de personas sin hogar y sin medios de vida. Más de dos millones de personas fueron desplazadas por efectos de la crisis climática solo el año pasado con un costo superior a los 500 billones de dólares.

El otro tema: el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular pone en el centro a los migrantes y sus familias. En el Pacto se reafirma que los migrantes tienen derechos humanos independientemente de su condición migratoria. Mas allá de ello la perspectiva de derechos humanos se encuentra incluida de manera transversal. Sería de gran utilidad identificar en este panel el apoyo que los mecanismos de derechos humanos pudieran ofrecer a los países de origen, tránsito o destino que así lo requieran, para apoyarlos en la implementación del Pacto.

Las nuevas tecnologías y la digitalización, han transformado nuestras vidas, han contribuido al progreso de la humanidad, incluyendo la reducción de la pobreza, y el acceso al conocimiento. Paradójicamente, el acceso limitado a estas nuevas tecnologías ha multiplicado la desigualdad al interior y entre los países y ha modificado las relaciones sociales. Es necesario reforzar la cooperación global en el espacio digital y aumentar la conciencia sobre el impacto transformador de las tecnologías en la sociedad y la economía, incluyendo la perspectiva de los derechos humanos.

Ningún país, por más grande que sea puede por sí solo enfrentar los grandes retos globales. En los momentos de incertidumbre que vivimos, en el que el unilateralismo y los nacionalismos exacerbados ponen en riesgo nuestro futuro, la respuesta es más y mejor multilateralismo. Más cooperación, más diálogo, más acuerdos. Y para ello, necesitamos de una Organización fuerte, eficiente, que ofrezca respuestas oportunas y contundentes.

María Fernanda Espinosa Garcés

PRESIDENTA DEL 73º PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL

Amigas y amigos:

Uno de los retos más importantes de nuestra Organización es abordar los grandes retos globales de manera coordinada, articulada. Por esta razón, requerimos enfoques integrales, que nos permitan establecer la relación entre cohesión social, desarrollo sostenible y derechos humanos al momento de tomar decisiones en materia normativas y regulatorias, de diseño de políticas públicas y de inversión.

Finalmente, todos nuestros esfuerzos deben estar encaminados a garantizar el desarrollo, el bienestar y la dignidad de las personas.  La celebración de este Panel anual de alto nivel sin duda favorece este esfuerzo que, con toda seguridad, redundará en el objetivo de que la Organización de las Naciones Unidas sea eficiente, necesaria y relevante para todas las personas.

Muchas gracias.