UNDP

Mujer en mitad de una selva parcialmente devastada por la tala de árboles.

Personas y planeta en riesgo de colisión por las fracturas sociales 

Vendedora protegida con máscara y pantalla facial saluda a la cámara desde su puesto de fruta

Cascos de vida

Un activista con equipo de protección juega con un niño después de pasar el día intentando evitar la demolición de un barrio marginal en Bogotá (Colombia).

Como han mostrado algunos países, es posible establecer una defensa rápida y eficaz frente a una pandemia del calibre de COVID-19. Pero en muchos lugares, esto no ha sido así. Esta pandemia ha hecho mucho más que contagiar a las personas; ha dejado en evidencia dónde no hemos logrado corregir las desigualdades. Con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como guía, el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) está ayudando a muchos países a recuperarse de manera justa y equitativa, con economías fuertes y resilientes al cambio climático.

Paisaje de colina tropical arbolada flanqueada por meandros de rio de escaso caudal.

Acción climática: 5 razones para ser optimistas

Un hombre en bicicleta con equipo de protección completo, incluida la mascarilla.

El Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) concibe y mide el progreso de forma diferente. En lugar de solo utilizar el producto interno bruto (PIB) como medida del desarrollo, clasifica a los países según su nivel de desarrollo humano: si las personas de cada país disfrutan de la libertad y la oportunidad de llevar la vida que desean. El Informe sobre Desarrollo Humano 2020  defiende que la capacidad de actuación y el empoderamiento de las personas pueden impulsar medidas para que vivamos en equilibrio con el planeta y en un mundo más justo.

Pecador remando en una pequeña barca.

Los pequeños Estados insulares en desarrollo no tienen el lujo del tiempo

Joven madre india sostiene a su hijo

COVID-19 podría aumentar la pobreza extrema a más de 1.000 millones en 2030

En este podcast: La crisis del COVID-19 podría llevar a la pobreza extrema a 207 millones más de personas; en Yemen, se acaba el tiempo para evitar una hambruna, alertan agencias de la ONU; 

Una serie de proyectos colaborativos que se enfrentan a grandes desafíos y reformulan el concepto de desarrollo del siglo XXI.

Mujer con un telefono en la mano.

COVID-19, y las consecuencias de las medidas para intentar mitigar la pandemia, han dejado en América Latina un panorama sombrío: millones de casos y cientos de miles de muertes, empleos en caída libre, aumento del hambre y la pobreza y hasta una agudización de la violencia de género.

Piernas de una niña alejándose en la misma dirección que la flecha pintada en el suelo.

El impacto económico y social causado por la COVID-19 se está agravando; pérdidas de puestos de trabajo, quiebras, el enorme impacto en la pequeña y media empresa, la contracción del PIB, cambios en el comportamiento del consumidor. Una serie de repercusiones que se hacen más evidentes a medida que la pandemia se prolonga. Para amortiguar el daño que esta situación está causando, el PNUD apoya a muchos países a introducir cambios que garanticen una transición justa y equitativa hacia una economía limpia. ¿Pero cómo? Mediante la revisión de la gobernanza, la protección social y el fomento de lo digital.

Un trabajador social trabaja en su teléfono móvil.

La vida en tiempos de confinamiento

Heimy Arguedas Madrigal con su hija.

Mujeres del ámbito rural, naturaleza y desarrollo

Mascarilla contra COVID-19

Esta pandemia nos ha demostrado que una sociedad es solo tan fuerte como su eslabón más débil; una realidad tanto para la salud de la gente como para la de su economía. El fin de la pobreza en todas sus formas es el fundamento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, el Banco Mundial prevé que en 2020 la pobreza extrema mundial aumentará por primera vez en más de 20 años. En particular, la nueva pobreza extrema se concentrará en regiones que ya luchan contra elevados niveles de pobreza, como el sur de Asia y el África subsahariana.

La pandemia que hoy nos afecta a todos es la crisis sanitaria de alcance global que define nuestra era; el mayor desafío al que nos hemos enfrentado de manera conjunta desde la Segunda Guerra Mundial.