Muchos países se enfrentan a déficits de financiación para los ODS. El PNUD impulsa solidaridad, recursos nacionales y financiación privada, demostrando que inversión en salud, clima y equidad brinda beneficios duraderos.
ODS
Reconociendo que las zonas rurales son clave para la seguridad alimentaria y el crecimiento económico, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) ayuda al mundo rural a enfrentar sus principales retos. Amenazas como la falta de capital y el limitado acceso a los mercados. Para ello, el FIDA se centra en empoderar a la juventud, fortalecer la resiliencia de las comunidades y en conectar a pequeños productores con mercados, logrando aumentos tanto en su producción como en sus ingresos.
En un mundo marcado por varias crisis superpuestas —económicas, climáticas y sociales—, la incertidumbre también puede abrir oportunidades. Como apunta el Plan Estratégico 2026-2029 del PNUD, apostar por nuevas tecnologías y alianzas permite fortalecer economías, reducir desigualdades y construir resiliencia, sentando las bases de un desarrollo inclusivo y sostenible.
El PNUD trabaja para hacer realidad la recuperación, retirando escombros, restableciendo medios de vida o reparando carreteras y clínicas. Acciones que constituyen los primeros pasos hacia un futuro más seguro y estable. En Colombia, el PNUD promueve la gestión del medio ambiente y de los recursos naturales de comunidades indígenas. Un impulso a una gobernanza ambiental abierta y transparente que fortalece sus medios de vida y promueve el cuidado del entorno.
A pesar de las dificultades, en 2025 muchos países siguieron avanzando hacia sus visiones de desarrollo sostenible - una trayectoria que afrontan con el PNUD, en el año de su 60º aniversario, a su lado. Así sucede en los Andes peruanos, donde mujeres artesanas transforman la fibra de alpaca en prendas de vestir y tejidos, preservando tanto su patrimonio natural como cultural.
Los objetos cotidianos representan derechos humanos básicos; la llave un hogar, un teléfono el acceso a información, o un documento de identidad la obtención de servicios. Sin embargo, para millones que viven en pobreza o crisis, ejercer estos derechos requiere grandes esfuerzos. El PNUD trabaja en más de 60 países apoyando a gobiernos y poblaciones. Acompañando a quienes defienden la dignidad humana y demostrando que los derechos son la base del desarrollo.
En 2024, la región logró alcanzar mínimos de pobreza. Aun así, más de la mitad de su población es todavía vulnerable. El PNUD propone un desarrollo humano resiliente que mejore su día a día.
La 20.ª Reunión Regional Americana de la OIT ha concluido con la adopción de una Declaración que establece prioridades compartidas para promover el desarrollo inclusivo y sostenible en las Américas.
El desarrollo de la región afronta numerosos retos: incertidumbre, crisis y estresores interconectados. El PNUD acaba de lanzar su 'Informe Regional de Desarrollo Humano 2025'; un documento que sitúa la resiliencia en el centro de una nueva guía del desarrollo. Un análisis que te invita a explorar el cambiante escenario de la región - sus desafíos, las oportunidades y sus países a través de una narrativa construida con datos.
Durante la semana de alto nivel del 80.º período de sesiones de la Asamblea General, que se celebra del 22 al 26 de septiembre, el Departamento de Comunicación Global de la ONU ofrece un espacio para debatir los cambios y las soluciones que se requieren para acelerar la acción en materia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Más información en el programa (en inglés).
Durante estas seis décadas, el PNUD ha transformado la vida de miles de millones de personas: ha generado empleo, apoyado a quienes sufren crisis, reducido desigualdades y exclusión y fomentado el progreso para todos, especialmente para las más vulnerables.
Los avances históricos de desarrollo humano en la región se enfrentan a presiones sin precedentes. Una combinación de crisis superpuestas, transformaciones aceleradas y vulnerabilidades estructurales amenazan con revertir logros que han tardado décadas en consolidarse. Un nuevo informe del PNUD evalúa en profundidad este fenómeno y llama a que todos los actores —gobiernos, sociedad civil, sector privado y ciudadanía— piensen y trabajen en el desarrollo desde una perspectiva de resiliencia.
Las obligaciones con la Tierra son cada vez mayores. Estamos agotando los recursos del planeta mediante la deforestación, el desperdicio de alimentos, la sobrepesca y la extracción de combustibles fósiles. Al ritmo de consumo actual, necesitaríamos 1,75 planetas para sostener nuestro estilo de vida. Desde 1971, cuando estábamos dentro de los límites planetarios, nuestros patrones de consumo han ido ignorando cada vez más las necesidades de las generaciones futuras.
El PNUD te ofrece respuestas a la pregunta: ¿cómo proteger las conquistas en desarrollo humano en la región, al tiempo que se continúa avanzando en una etapa de vulnerabilidad e incertidumbre sin precedentes?
Colombia es uno de los países más desiguales del mundo. El Banco Mundial muestra que casi la mitad de la desigualdad de ingresos en este país se debe a circunstancias fuera del control de las personas, como el lugar de nacimiento.













