Aunque la comunidad científica esta movilizada frente al cambio climático, la desigualdad y las nuevas tecnologías, sus beneficios siguen distribuyéndose de forma desigual. Según la UNESCO, África alberga menos del 10 % de los proyectos científicos, pese a concentrar el 17,5 % de la población mundial. Pese a que la financiación ha aumentado, la falta de coordinación, infraestructura y aplicación efectiva de la ciencia abierta limitasu progreso.







