El Secretario General, António Guterres, se dirige al Parlamento de Fiji.

Mensaje del Secretario General

El Día Internacional del Parlamentarismo es una buena ocasión para rendir homenaje al papel decisivo que cumplen los parlamentos, ya que dan al pueblo voz e influencia para configurar las políticas.

Como exparlamentario, soy profundamente consciente de la responsabilidad y el privilegio que significa representar a la gente y hacer realidad sus aspiraciones.

Los parlamentos tienen el deber especial de impulsar los derechos humanos y promover el desarrollo sostenible.

Hoy más que nunca, la pandemia del COVID-19 nos recuerda estas tareas vitales.

En este momento en que el mundo está respondiendo a la pandemia, notamos la importancia fundamental de contar con sistemas de salud adecuados, redes de seguridad social sólidas y un crecimiento económico equitativo que genere puestos de trabajo decentes.

También notamos que la mayor carga recae en las personas más vulnerables de nuestras sociedades, especialmente las mujeres.

Las desigualdades, los estigmas, las divisiones y los puntos flacos de nuestro mundo se han multiplicado ante nuestros ojos.

Debemos actuar conjuntamente para reconstruir el futuro de manera que sea más igualitario, más resiliente y más verde para todo el mundo. Insto a todos los parlamentos nacionales a que cumplan la parte que les corresponde, sin excepciones, y propongan respuestas sostenibles e inclusivas. Por ejemplo, deberían idear, en colaboración con la sociedad civil, planes de acción nacionales contra la discriminación racial.

Al mismo tiempo, recordemos que ninguna nación puede lograr nada por sí sola.

Aprovechemos todas las oportunidades que tenemos para reconfigurar y concretar nuestro futuro común, emprender una ambiciosa acción climática y poner los derechos humanos y la dignidad humana en el centro de nuestra labor.

António Guterres