Los Mensajeros de la Paz de Naciones Unidas son personalidades distinguidas, seleccionadas cuidadosamente de los campos de las artes, la literatura, la música y los deportes, o de otras esferas de la vida pública, quienes han convenido en ayudar a centrar la atención del mundo en la labor de las Naciones Unidas.

Respaldadas por el más alto honor que pueda conferir el Secretario General a un ciudadano del mundo por un período inicial de dos años, esas prominentes personalidades contribuyen su tiempo, talento y pasión para crear mayor conciencia sobre los esfuerzos que realizan las Naciones Unidas para mejorar la vida de miles de millones de personas en todo el mundo.

Con sus apariciones públicas, sus contactos con los medios de difusión internacionales y el trabajo humanitario que llevan a cabo, los Mensajeros de la Paz ayudan a que se comprenda mejor que los ideales y objetivos de la Organización exigen la atención de todos.

Gracias a su buena voluntad y gran prestigio, muchas de esas destacadas personalidades han ayudado a elevar en los medios de difusión internacionales la visibilidad de cuestiones regionales y locales apremiantes y, en un plano más general, de la labor que llevan a cabo las Naciones Unidas. Más allá de galvanizar la atención en una cuestión concreta, algunos de ellos han prestado sus voces a campañas que han inspirado a incontables personas a la acción.

En el pasado las personalidades célebres han participado en actividades y reuniones que abarcan desde actuaciones en conciertos e intervenciones como oradores principales en reuniones de alto nivel de las Naciones Unidas hasta el uso de medios sociales como Twitter y Facebook para ampliar el alcance de una campaña en particular. Los Mensajeros de la Paz también realizan visitas a los programas de las Naciones Unidas y a las actividades sobre el terreno de la Organización, lo que ayuda a elevar la visibilidad de las cuestiones regionales y locales apremiantes en los medios de difusión internacionales.

Por su parte, los Embajadores de Buena Voluntad son nombrados por los jefes de los fondos, programas y organismos especializados de las Naciones Unidas, como por ejemplo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Posteriormente, el Secretario General da el visto bueno al nombramiento de los Embajadores de Buena Voluntad.

Desde el inicio del programa en 1998 cada uno de los sucesivos Secretarios Generales ha nombrado a personalidades célebres que han prestado su nombre, reputación y energía para ejercer presión en favor de un mundo donde haya más paz.

En respuesta a una petición de la Asamblea General para conmemorar el Año Internacional de la Diversidad Biológica, el Secretario General de las Naciones Unidas nombró por primera vez en 2010 a un Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas.