Como parte de su campaña y compromiso digital, la iniciativa Impacto Académico de las Naciones Unidas (UNAI, por sus siglas en inglés) organiza una serie de diálogos con académicos, educadores, investigadores y estudiantes para debatir las prioridades para el futuro, los obstáculos para lograrlas y el papel de la cooperación académica mundial para abordar los desafíos globales. El 16 de Septiembre de 2021, la UNAI organizó el más reciente de sus seminarios como parte de su serie de diálogos digitales, titulado "Combatir el Cambio Climático: Acciones de las Universidades", que tuvo lugar en lengua española.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, el 16 de Septiembre, la UNAI junto con la Universidad Nacional de Rosario, una institución miembro de la UNAI en Argentina que también sirve centro para el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13: Acción por el Clima, organizó un evento virtual con el objetivo de examinar la visión que tienen las instituciones de educación sobre el desafío que representa el cambio climático para la humanidad, identificar acciones que realizan dichas instituciones en materia de docencia, investigación y extensión sobre el cambio climático, así como visualizar las potenciales oportunidades para incrementar el rol de la academia en la búsqueda de soluciones innovadoras que permitan enfrentar el cambio climático y mitigar sus consecuencias. Participaron académicos de varias universidades, además de expertos de la ONU.

El Dr. José Samaniego, Director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, destacó que es prioritaria la educación de nuestros jóvenes y el fomento de un cambio de mentalidad respecto a su visión del cambio climático. En su opinión, la contribución de la comunidad científica y la del área de las humanidades son igualmente importantes. Samaniego cree que la "segregación" de las disciplinas y sus contribuciones a la prevención del cambio climático ha hecho retroceder nuestros esfuerzos en conjunto. El cambio climático está intrínsecamente ligado a nuestra economía, así como a la política fiscal pública, y su exclusión de la discusión nos ha puesto en mayor riesgo de sus impactos.

La Sra. Sofía Arocha, Coordinadora de Comunicaciones sobre el Cambio Climático de la Oficina Regional para América Latina del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, señaló que el cambio climático ha destruido los cultivos en América Latina, lo que se suma a los daños económicos que ya ha causado la crisis de la COVID-19. La especialista destacó que la economía regional necesita un gran impulso, pero que éste no puede estar reñido con los esfuerzos para mitigar el cambio climático. Esto se puede hacer con el desarrollo de modelos basados en la reducción de las emisiones de carbono y el impulso de las oportunidades de trabajo responsable, lo que se ejemplifica con la transición que deja atrás a la industria basada en los combustibles, creando nuevas oportunidades de trabajo al tiempo que se mejora la calidad de vida en la región.

La Dra. Pilar Bueno, miembro del Comité de Adaptación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y coordinadora del Observatorio de la Política Exterior Argentina de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), señaló que la universidad está iniciando un programa que tiene como objetivo formar a los estudiantes en la creación, implementación y seguimiento de políticas efectivas de cambio climático. La Dra. Bueno señaló que América Latina ha sido lenta en llevar a cabo los objetivos de cambio climático política y públicamente y que "es evidente que la cooperación internacional en esta área ha sido inconsistente y desequilibrada". La experta también indicó que la implementación de políticas de cambio climático es fundamental en países con vulnerabilidades significativas.

También de dicha institución, habló el Dr. Guillermo Montero, Profesor de Ciencias Agrarias y Secretario General de la universidad. La zona en que se encuentra la universidad produce alrededor del 90% de los productos agrícolas que se consumen en el país. Sin embargo, comentó el experto, las inundaciones que ocurren normalmente en esta región han sido magnificadas por el aumento de las discrepancias climáticas. Dijo que han tenido lugar peticiones para revisar los modelos y normas agrícolas para hacerlos más sostenibles. El Dr. Montero habló de la necesidad de limitar los daños causados por prácticas agrícolas irresponsables que ponen en peligro los medios de vida. Considera que el mundo académico es un actor valioso que puede promover diálogos que podrían conducir a modelos agrícolas productivos que cumplan con la protección de nuestro hábitat.

A continuación intervino el Dr. Edwin Castellanos, Director de Investigación de la Universidad del Valle de Guatemala (Guatemala) y uno de los autores del 5º y 6º informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Dijo que la región está constantemente expuesta a la posibilidad de desastres naturales, desde inundaciones y lluvias intensas hasta sequías extremas. Además, la región se encuentra en una crisis derivada de los altos índices de pobreza y los bajos niveles de movilidad ascendente. En consecuencia, la situación del cambio climático está agravando los graves problemas socioeconómicos preexistentes. Las universidades de la región tienen la importante responsabilidad de demostrar al sector público y privado la evidencia científica sobre la vulnerabilidad de América Latina ante los efectos del cambio climático.

Respecto de dicha universidad, el Dr. Castellanos mencionó dos cursos para todos los estudiantes que se centran en los objetivos medioambientales, así como en la ciudadanía mundial vinculada a los aspectos políticos del desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático. En esta línea, la Dra. Mercedes Pardo, Directora del Grupo de Investigación en Sociología del Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de la Universidad Carlos III de Madrid (España), subrayó la importancia fundamental de cultivar la educación de los jóvenes en estos temas, ya que percibe que "los jóvenes no conectan con los ODS". Las universidades están de acuerdo en que el cambio climático es una emergencia y mientras aplicamos políticas de mitigación, dijo, no debemos dejar a nadie atrás.

La última oradora de la sesión, la profesora Ángela Plata, Subdirectora del Instituto de Estudios y Servicios Ambientales de la Universidad Sergio Arboleda (Colombia) y que también dirige Maestría en Mitigación y Adaptación al Cambio Climático en esa institución, promovió un esfuerzo unificado de las instituciones de educación superior a nivel regional y nacional, para motivar y educar a nuestros jóvenes sobre los peligros de dejar el cambio climático agravarse. Su universidad, explicó, ha demostrado su liderazgo en la Red Medioambiental de Universidades Sostenibles, desde la que han cooperado para llevar a cabo varios proyectos de investigación y otras iniciativas sobre temas de cambio climático y también de sostenibilidad.