El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una oportunidad para crear y promover la toma de conciencia acerca de la urgencia de preservar y mejorar el medioambiente. Este año, el foco de este día internacional es un llamado a adoptar medidas urgentes para restablecer y reactivar nuestros dañados ecosistemas. Para celebrar esta ocasión se organizó una conferencia en la sede de Bugabo de la Universidad Católica de Bukavu, una institución miembro de la iniciativa Impacto Académico de las Naciones Unidas (UNAI, por sus siglas en inglés).

La universidad promueve activamente medidas para fomentar el desarrollo sostenible en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluido el Departamento de Ciencias Medioambientales de la Facultad de Ciencias, donde los estudiantes han tomado la iniciativa. Un ejemplo concreto es el club de estudiantes “Espíritu de Protección de los Ecosistemas” (Club ESE, por sus siglas en francés), encargado de organizar dicha conferencia.

Este club se creó hace tan solo tres años con el objetivo de contribuir a la búsqueda de soluciones para los retos y problemas medioambientales, particularmente en la provincia de Kivu del Sur, situada al este del país. El club busca promover la rehabilitación ecológica de la biodiversidad mediante distintas actividades relacionadas con la educación medioambiental, estudios de impacto ambiental, debates en el seno de conferencias, y muchas otras iniciativas.

Docenas de estudiantes participaron en esta conferencia, que abordó temas como la restauración de ecosistemas, la restauración de ecosistemas terrestres, el monitoreo y evaluación de proyectos de restauración de ecosistemas y, como caso práctico, un proyecto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) para la restauración y gestión de ecosistemas de montaña en Kivu del Sur.

De acuerdo con la documentación oficial de este proyecto, la provincia “es una de las más densamente pobladas y con mayor pobreza del país, y cerca del 80% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La presión demográfica, junto a prácticas de gestión de la tierra inadecuadas que incluyen el pastoreo excesivo y la tala insostenible para lograr madera y combustible, han provocado una degradación significativa de las superficies forestales y el paisaje”. 

Floribert Mbolela, responsable del Mecanismo para la Restauración de los Bosques y Paisajes (FLRM, por sus siglas en inglés), punto focal de la FAO a nivel local, subrayó durante su ponencia el papel de los estudiantes, y recalcó que la movilización es un componente fundamental de este tipo de iniciativas para promover mensajes a favor del medioambiente y los ecosistemas. También participaron en el evento Fabrice Muvundja, profesor de la institución anfitriona; Gérard Imani, coordinador de GAD (una organización de la sociedad civil) y Aloïse Bitagirwa Ndele, del Centro de Investigación sobre el Medio Ambiente y los Georrecursos de la universidad.

Los estudiantes consideran que el deterioro del medioambiente es grave, y sus indicadores claramente visibles para todos los habitantes de la provincia de Kivu del Sur. Por ello, su objetivo es debatir acerca de mecanismos que permitan prevenir y combatir la degradación, reconocer un medioambiente degradado, examinar los motivos por los que la restauración es necesaria, y aprender técnicas que permitan encontrar entornos saludables en los que vivir. Los estudiantes compartieron sus motivos de preocupación, pero también sus ideas y motivaciones al respecto.

“La naturaleza es nuestro hogar común, por lo que debemos cuidarla, para nosotros y para las generaciones futuras”, afirmó una estudiante, Joëlle Kalimunda. Para Christian Bashizi Cikuru, la restauración de los ecosistemas es sin duda un proceso de larga duración, pero los estudiantes pueden tomar la iniciativa al respecto en cualquier momento. “Llevemos con nosotros el amor por nuestra Tierra”, opinó Nancy Chimanuka Ahana, como forma de inspirar la acción medioambiental. “Aún estamos a tiempo de actuar”, destacó Urban Balame Batasema, otro estudiante.