Mensaje del Secretario General 2019

El agua es vital para la supervivencia y, junto con el saneamiento, ayuda a proteger la salud pública y ambiental. Nuestros cuerpos, nuestras ciudades y nuestras industrias, nuestra agricultura y nuestros ecosistemas dependen de ella.

El agua es un derecho humano; a nadie se le debe negar el acceso a ella. Este Día Mundial del Agua tiene por objeto defender ese derecho para todos, sin dejar a nadie atrás.

Hoy, 2,100 millones de personas viven sin agua potable debido a factores como la situación económica, el género, el origen étnico, la religión y la edad. Las crecientes demandas, combinadas con una mala gestión, han incrementado el estrés hídrico en muchas partes del mundo; el cambio climático aumenta drásticamente la presión. Para 2030, se estima que, en todo el mundo, 700 millones de personas podrían verse desplazadas por una intensa escasez de agua.

Debemos alentar la cooperación para hacer frente a la crisis mundial del agua y fortalecer nuestra resistencia frente a los efectos del cambio climático a fin de garantizar el acceso al agua para todas las personas, especialmente las más vulnerables. Estos son pasos vitales hacia un futuro más pacífico y próspero. En nuestros esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos valorar los recursos hídricos y asegurar su gestión inclusiva si hemos de proteger y utilizar este recurso vital de forma sostenible en beneficio de todas las personas.

António Guterres