Mensaje del Secretario General 2019

El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial nos brinda a todos la ocasión de reiterar nuestra promesa de poner fin al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, el antisemitismo y el odio contra los musulmanes. Es un veneno que recientemente ha provocado una nueva tragedia: la masacre perpetrada en dos mezquitas de Nueva Zelandia.

No hay país ni comunidad que sea inmune al odio racial y religioso y al fanatismo terrorista. La xenofobia, el racismo y la intolerancia están cobrando un auge que presencio con alarma. Los discursos de odio son cada vez más habituales y se extienden como la pólvora en los medios sociales y la radio, propagándose por igual en las democracias liberales y en los Estados autoritarios.

Estas fuerzas siniestras ponen en peligro los valores democráticos, la estabilidad social y la paz. Cuando las personas sufren ataques físicos, verbales o en los medios sociales debido a su raza, su religión o su origen étnico, la sociedad entera sale perdiendo. Por ello es crucial que unamos nuestras voces para defender los principios de la igualdad y la dignidad humana.

Todos debemos hacer un mayor esfuerzo por remediar las fisuras y la polarización que son tan frecuentes en las sociedades actuales. Debemos fomentar la comprensión mutua e invertir para lograr que triunfe la diversidad. Y debemos manifestar nuestra oposición y rechazo a las personalidades de la política que aprovechan las diferencias con fines electorales.

También debemos preguntarnos por qué hay tantas personas que se sienten excluidas y atraídas por los mensajes de intolerancia contra otros. Es necesario lograr la colaboración de todos para desmontar la perniciosa y falsa noción de la superioridad racial. Pese a que ya han transcurrido varios decenios desde que la seudociencia de los nazis contribuyera al Holocausto, persiste e incluso resurge en todo el mundo la ideología neonazi y de la supremacía blanca. Debemos terminar con estas mentiras de una vez y para siempre.

Aprovechemos el día de hoy para decidirnos a combatir el racismo y la discriminación dondequiera que ocurran, reflexionando sobre lo que podemos hacer para fomentar la no discriminación en todos los países y a todos los niveles. Somos seres humanos y eso nos une. Somos todos iguales y todos deberíamos procurar el bienestar ajeno.