Antecedentes

El Día Mundial de la Población, que pretende llamar la atención sobre la urgencia y la importancia de las cuestiones de población, se instauró a través del entonces Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 1989.

En la resolución 45/216 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió mantener el Día Mundial de la Población para aumentar la conciencia sobre las cuestiones de población, incluidas sus relaciones con el medio ambiente y el desarrollo. El Día se celebró por primera vez el 11 de julio de 1990 en más de 90 países. Desde entonces, varias oficinas del Fondo de Población de la ONU (UNFPA) en diferentes países, así como otras organizaciones e instituciones, conmemoran el Día Mundial de la Población en colaboración con los gobiernos y la sociedad civil.

Crecimiento poblacional y la labor de la ONU

Se calcula que la población mundial crece a un ritmo de 83 millones de personas al año. Asumiendo que la fertilidad seguirá disminuyendo, según la variante media de las proyecciones, se espera que la población mundial alcance los 8600 millones en 2030, 9800 millones en 2050 y 11.200 millones en 2100.

La División de Población de la ONU colabora estrechamente con organismos, fondos, programas y otros órganos del sistema de las Naciones Unidas en la ejecución del programa de trabajo en materia de población y en las actividades de seguimiento de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. Las misiones permanentes ante las Naciones Unidas, las oficinas nacionales de los gobiernos, las oficinas de las Naciones Unidas, los investigadores, los representantes de los medios de comunicación y el público en general recurren con frecuencia a la División de Población para obtener estimaciones y proyecciones de población, información y análisis sobre cuestiones de población y desarrollo.

Para cumplir con su misión, el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) trabaja con muchos asociados dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas, entre ellos, gobiernos, organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, organizaciones confesionales, dirigentes religiosos y otras entidades. Con el objetivo de satisfacer con mayor eficacia las necesidades locales, el UNFPA destina cada vez más recursos a las iniciativas nacionales en las que se pone de relieve la ejecución centrada en los países y dirigida por ellos para alcanzar así mejores resultados, tomando también en consideración la responsabilidad mutua y el refuerzo de la armonización y la adaptación.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) apoya la planificación familiar mediante el abastecimiento seguro y continuo de anticonceptivos de calidad, el refuerzo de los sistemas de salud nacionales, el apoyo a políticas en este ámbito y la recolección de datos. El Fondo también ejerce de líder mundial para aumentar el acceso a la planificación familiar, reuniendo a las partes interesadas, entre otras, los gobiernos, con el objetivo de definir políticas, además de ofrecer asistencia técnica, financiera y de programas a los países en desarrollo.

Nueve estándares para ejercer el derecho a la planificación familiar

  • Sin discriminación:  La información y los servicios de planificación familiar no deben restringirse por motivos de raza, sexo, idioma, religión, afiliación política, origen nacional, edad, situación económica, lugar de residencia, discapacidad o estado civil.
  • Disponibilidad: La información y los métodos anticonceptivos deben estar disponibles en cantidad y variedad suficiente para todos.
  • Accessibilidad: Los países deben garantizar que los productos y servicios de planificación familiar sean accesibles físicamente y asequibles para todos.
  • Aceptabilidad: La información y servicios de métodos anticonceptivos deben proporcionarse de manera digna, respetando tanto la ética médica moderna como la cultura de las personas que reciben atención.
  • Calidad: La información sobre planificación familiar debe comunicarse claramente y ser científicamente precisa.
  • Toma de decisiones:  La asesoría integral en materia de reproducción permite que cada persona tome decisiones con la información necesaria, de forma independiente, sin presiones, coerción o tergiversación y rechaza opciones inapropiadas.
  • Privacidad y confidencialidad: Todas las personas deben disfrutar del derecho a la privacidad cuando buscan información y servicios de planificación familiar.
  • Participación: Los países tienen la obligación de garantizar la participación activa e informada de las personas en las decisiones que los afectan, incluidos los problemas de salud.
  • Responsabilidad:  Los sistemas de salud, los sistemas educativos, los líderes y los legisladores son responsables de los esfuerzos para hacer realidad el derecho humano a la planificación familiar.