26 de abril de 2022

Hoy mismo he viajado a la central nuclear de Chernóbil y a la zona de exclusión en Ucrania con un equipo formado por expertos en seguridad y salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Hemos conmemorado el trigésimo sexto aniversario del accidente que se produjo en 1986 y hemos entregado el primer lote de equipos necesarios para reparar y reconstruir las instalaciones tras su ocupación por las tropas rusas. Charlando bajo las fuertes lluvias con los operarios del lugar, me impresionaron profundamente las historias de su estoico y cotidiano heroísmo que se han puesto tanto sobre la palestra durante los últimos dos meses.

Este encuentro, junto a la reunión que tuve con el Presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, en Kiev, poco después, y a mi visita a la central nuclear del sur de Ucrania hace unas semanas, despejaron todas mis dudas sobre si el OIEA debía tener presencia física en Ucrania en este momento. No hay ni un minuto que perder.  

Toda esa gente que ha mantenido las centrales nucleares ucranianas seguras, a pesar de la presencia de las tropas rusas y de los cortes externos del suministro eléctrico, tal como ocurrió en Chernóbil, y a pesar del peligro que plantea el conflicto militar en el país, merece nuestra solidaridad, nuestro apoyo y nuestra acción. Hay mucho trabajo importante que debemos hacer juntos. Los equipos del OIEA están a la escucha, tomando nota de todo lo que hace falta y cubriendo estas necesidades. Esta semana estamos llevando a cabo análisis radiológicos y restaurando los sistemas de supervisión de salvaguardia. El OIEA tendrá presencia física en las instalaciones nucleares donde se solicite y continuará prestando asistencia remota.

Desde luego, la asistencia y los equipos técnicos resultan esenciales, pero después de todo por lo que ha pasado el mundo en los últimos dos años, no creo que nadie subestime la importancia de la conexión humana directa. Se ve claramente entre la gente que espera en las estaciones de tren de Europa para recibir a refugiados, dando muestras de nuestra humanidad común. Dentro del grupo de expertos que forman la comunidad nuclear y el OIEA, se hace evidente una solidaridad entre científicos. Personas de muchos países están dispuestas a ayudar a Ucrania y a la gente que opera sus instalaciones nucleares.

La seguridad de las centrales nucleares es una cuestión que tiene tanto que ver con las personas como con la integridad física de los reactores y los estanques de almacenamiento de combustible o el funcionamiento de los sistemas de seguridad. Todo ello forma parte de los siete pilares indispensables de la seguridad nuclear.

El Director General del OIEA Rafael Mariano Grossi en una visita oficial a Ucrania, marzo de 2022. OIEA

Si la gente que opera una central nuclear no puede hacer su trabajo de manera segura y sin interrupciones o presiones indebidas, la seguridad de las instalaciones estará comprometida. Hoy he tenido el honor de dar las gracias al personal de Chernóbil por su extraordinaria resiliencia y valentía. Son héroes. 

Es cierto que vivimos tiempos sin precedentes que nos llaman a adoptar medidas sin precedentes. Nunca antes se ha librado una guerra en torno a las instalaciones de un amplio programa nuclear. Pero, a pesar de la excepcionalidad de la situación, nuestra asistencia a Ucrania es una continuación de lo que el OIEA ha hecho durante décadas día tras día por todo el mundo. En apoyo a la seguridad nuclear, el OIEA está aquí para responder a las necesidades y solicitudes de sus Estados miembros. Más raro sería —y, en mi opinión, indefendible— que dejáramos de ofrecer dicha asistencia justo cuando más se necesita.

Debemos ayudar a que se produzca una mejora rápida en una situación urgente. Estamos haciéndolo de tres maneras.

En primer lugar, a través de nuestro Centro de Respuesta a Incidentes y Emergencias, el OIEA seguirá asesorando a Ucrania de manera remota y ofreciendo al resto del mundo información imparcial y fiable sobre la situación en las instalaciones nucleares del país. Nuestros expertos, por ejemplo, ayudarán a los operarios ucranianos a identificar puntos débiles y a evaluar el impacto de cualquier acción militar, y los asesorarán sobre si deben retirar las fuentes radiactivas de un lugar en aras de la seguridad. 

En segundo lugar, el OIEA prestará asistencia a todas las centrales nucleares que lo necesiten para la adquisición y entrega de equipos de emergencia: desde monitores de radiación hasta instalaciones de almacenamiento temporal para las fuentes radiactivas. Una red global de proveedores tecnológicos está en espera, lista y dispuesta a actuar con rapidez a través del OIEA.

En tercer lugar, los expertos en seguridad y salvaguardias del OIEA viajarán a Ucrania para seguir ayudando sobre el terreno una vez que termine esta semana mi misión inicial. Serán nuestros ojos, oídos y voces de confianza que, con imparcialidad, informarán a partir de profundos conocimientos y experiencias técnicas. Nuestros expertos en seguridad ofrecerán a los operarios y los reguladores ucranianos asistencia práctica para respaldar la seguridad de las centrales nucleares; nuestros equipos de seguridad apoyarán medidas que eviten el robo de material nuclear por parte de personas que quieren usarlo malintencionadamente; y nuestros inspectores de salvaguardias trabajarán para asegurar que nada interrumpe la larga trayectoria del cumplimiento de Ucrania con sus obligaciones internacionales de no proliferación, garantizando al OIEA que todo el material nuclear se sigue utilizando exclusivamente con fines pacíficos.

El Director General del OIEA Rafael Mariano Grossi con personal de la central nuclear del sur de Ucrania, marzo de 2022. OIEA

Confío en que la presencia de los equipos del OIEA contribuirá a la estabilización de la situación en las centrales nucleares de Ucrania, de tal forma que puedan servir pacíficamente a su propósito normal e indispensable como principales proveedores de energía del país.

Desde su independencia, el OIEA también forma parte del amplio sistema de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es ayudar a la gente en momentos de necesidad. En los viajes que he hecho con mi equipo a Ucrania, también actuábamos en calidad de representantes de dicho sistema. En nuestro vehículo blanco estaba claramente escrito en letras azules: "UN". Estamos profundamente agradecidos por el apoyo del Secretario General de las Naciones Unidas António Guterres, con quien estoy en contacto regular, así como del Consejo de Seguridad, ante el cual tuve la oportunidad de hablar, y de la Asamblea General. También agradecemos la ayuda prestada por el Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas, quien facilita que el OIEA preste su asistencia indispensable en Ucrania.

Por último, la seguridad de las centrales nucleares está estrechamente relacionada con la seguridad de la gente: la gente que trabaja en las centrales, la gente que vive en torno a ellas, la gente que confía en ellas para tener electricidad.

En la actualidad, el OIEA presta asistencia técnica para maximizar la seguridad del sistema de energía nuclear en Ucrania, trabajando hombro con hombro con nuestros socios ucranianos.

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