5 de abril de 2021

La pandemia de la COVID-19 está siendo un periodo de aflicción y pérdida sin precedentes para todos. Lo más grave es la trágica pérdida de seres queridos que está sufriendo tanta gente. Además, hemos perdido en gran medida nuestra vida social y la interacción humana, incluidas algunas actividades cotidianas como jugar al fútbol o asistir a los partidos.

Pero siempre hay luz al final del túnel y, con la administración de las vacunas, confiamos en que la vida vuelva a ser como antes: con todas las personas juntas, sin las barreras ni las restricciones impuestas por la pandemia.

Como ya ha hecho en otras ocasiones, el fútbol, el deporte más popular del planeta, tendrá un papel primordial a la hora de unir las comunidades. Gracias a él podremos volver a ponernos en forma, socializar con nuestros compañeros y rivales y llenar de nuevo los estadios. Recuperaremos parte de que lo perdimos el año pasado y ojalá devolvamos la alegría y las sonrisas.

Tenemos también una oportunidad única para empezar de cero. El fútbol puede ser una herramienta muy poderosa para luchar contra numerosos problemas apremiantes a nivel global, incluidos varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS) más importantes, como los referentes a la salud y bienestar (ODS 3), la educación de calidad (ODS 4), la igualdad de género (ODS 5) y la paz, justicia y relaciones sólidas (ODS 16).

El fútbol y su organismo rector, la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), poseen un alcance universal incomparable. Más de la mitad de la población mundial siguió la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, mientras que más de mil millones de personas vieron la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019. Semejante visibilidad ofrece a nuestro deporte una plataforma única para promover los valores universales de la deportividad, la inclusión, la solidaridad, la diversidad y el trabajo en equipo, fundamentales todos ellos para alcanzar los ODS.

Asimismo, tenemos la suerte de contar con estrellas del fútbol —las FIFA Legends— que encarnan estos valores y utilizan desinteresadamente sus plataformas para difundir mensajes sobre asuntos sociales importantes y nos ayudan a llegar a un público mucho mayor, más allá de los hinchas.

Las organizaciones deportivas tienen que actuar y deben predicar con el ejemplo estableciendo colaboraciones que contribuyan a la agenda de desarrollo internacional. La FIFA ha entablado recientemente alianzas con diversas agencias de las Naciones Unidas —en particular con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), ONU Mujeres, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)— para la materialización de objetivos de desarrollo sociales como el fomento de estilos de vida saludables, la prevención de la delincuencia, la integridad en el deporte, el desarrollo de la juventud, la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, así como la educación.

Panel publicitario de la campaña #ACTogether de la FIFA-OMS durante el partido por el quinto lugar de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Qatar 2020 entre el Ulsan Hyundai FC y el Al Duhail SC, estadio Ahmad Bin Ali, Doha, 7 de febrero de 2021. ©FIFA

De hecho, la educación es esencial en nuestro esfuerzo global por hacer un mundo mejor. Gracias al programa de la FIFA Football for Schools estamos invirtiendo 120 millones de USD en la educación, a través del fútbol, de los jóvenes de todo el mundo para que adquieran habilidades básicas. Se espera que el programa, retrasado por la pandemia, esté plenamente operativo en 2021, lo que le permitirá atender las interrupciones educativas ocasionadas por la COVID-19, sobre todo en algunas de las regiones más afectadas del planeta.

La FIFA también es pionera en la creación de entornos seguros para practicar deporte, y está implementando medidas para la salvaguardia de los niños mediante el programa FIFA Guardians, cuyo objetivo es profesionalizar el papel de los agentes de protección en el fútbol.

Como debemos trabajar conjuntamente con las autoridades estatales y locales en esta materia, hemos registrado un memorando de acuerdo, firmado el año pasado con la ONUDD. El objetivo es establecer potencialmente una entidad internacional independiente, polideportiva, con múltiples agencias y con la autoridad y la experiencia necesarias para prestar asistencia al deporte internacional y garantizar que trabajamos codo con codo con organismos de seguridad y gobiernos para erradicar cualquier forma de abuso, así como investigar los casos que corresponda.

En nuestra lucha constante contra la COVID-19 y sus efectos, nuestro objetivo no es solamente ayudar al fútbol —como hemos hecho a través del Plan de Apoyo de la FIFA COVID-19 y su paquete sin precedentes de 1.500 millones de USD para quienes organizan el fútbol en todo el mundo—, sino a la sociedad en su conjunto. Desde el momento en que se declaró la pandemia, nosotros, en colaboración con la OMS, hemos contribuido a difundir mensajes vitales de salud pública para fomentar la buena higiene y prevenir así la propagación de la COVID-19. Además, seguimos colaborando estrechamente con la OMS y amplificando aquellos mensajes que defienden la buena salud y salvan vidas.

El fútbol y la sociedad tienen una relación simbiótica: lo que es bueno para la sociedad es bueno para el fútbol y viceversa. En este Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz (6 de abril de 2021), la FIFA está al servicio de la sociedad, y continuaremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano para favorecer la recuperación de la pandemia de la COVID-19.

 

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